LA ISLA DE «LOS CUERNOS»

LA ISLA DE «LOS CUERNOS»

LA ISLA DE «LOS CUERNOS» 469 1280 AnaCastroLiz

¡Imagínate que te encierran en un sitio paradisiaco con un grupo de tentador@s para poner a prueba tu relación!

 

“La Isla de las Tentaciones» es un reality que nos ha mantenido pegados a la televisión como si fuera una telenovela turca. Fue todo un pelotazo que ha visibilizado la cruda realidad y los estereotipos que atraviesan muchas parejas, lleven mucho tiempo juntos o no, sean más jovencitos o maduros, de sus comportamientos tan destructivos y que generan tanta infelicidad.

Curiosamente en esta edición los chicos culpan a sus parejas de que son celosas, según ellos: “los celos enfermizos estropean sus relaciones”. Pero ¿por algo será no?, la gran mayoría de ellas relatan como ellos no se han portado “como unos santos” precisamente, ocasionado justificadamente esas desconfianzas.

La dependencia emocional por ambas partes está muy latente, muchas parejas no están agusto pero continúan juntas pese a todo, comportándose nocivamente muy alejados del respeto y entendimiento mutuo. Pertenezcas a una cierta clase social o tu nivel cultural sea más alto que lo que se muestra en este programa, existen muchos puntos que conectan a estas parejas con el resto de las relaciones que existen actualmente, sino mira a tu alrededor y dime lo que ves, ¿a qué es parecido?

A todo el mundo le gusta gustar, algunas personas se reafirman tonteando con otras para tapar sus vacíos o “inseguridades”. ¿Quién no ha pasado por una “crisis” en su relación y se ha sentido tentado a probar con otras personas, antes que intentar resolver los problemas con su pareja?. Todas estas situaciones tan cotidianas pueden servir para que te identifiques con los concursantes.

Los comportamientos tóxicos que surgen en este programa, sirven para explicar el por qué suceden muchos “cuernos”, tales como:

Guardar Rencor

Si descubres que tu pareja te ha sido infiel, te dejará una sensación de rabia, mezclada con pensamientos obsesivos sobre si volverá hacerlo y una sensación de impotencia por  no poder cambiar los hechos. Supuestamente lo perdonas, no lo olvidas pero se lo echarás en cara siempre.

Se lo “pasas por alto” porque no te imaginas vivir sin él, porque: convivís juntos, estáis integrados en ambos entornos familiares y amistosos, os acostumbrasteis a dormir juntos y veis las mismas series en neflix, etc  (Ejemplo de la relación de: Maika y Pablo, ella se enrolla con otro en el programa por revancha).

Tu Pareja no logra comprometerse y actúa como cuando estaba sin en plan soltero, te promete amor eterno, y que se va a casar contigo al poco de empezar juntos. Desaparece de junto tuya por unos días, pero cuando vuelve te dice que no lo volverá hacer, le crees, hasta que lo vuelve hacer “una y mil veces”. Te vas cargando de resentimiento y rencor, primero hacia ti por pasarle tantas y creerlo, luego hacia él por qué no es como tú quieres. (Ejemplo de la relación de: Melyssa y Tom, ella no tolera cómo él es con ella pero espera que cambie)

En todos estos dos casos, es el propio rencor es el que les engancha más a sus parejas, es tanta la negatividad mental que se ha generado con la auto-culpa y tristeza, que para tolerar esa situación y a esa persona, la compensas haciéndole pagar ese mal, con reproches e insultos, mitigando así supuestamente el daño pero sintiéndose igual de miserable que ellos.

Al liberar el rencor puedes desengancharte de la persona.

Infravalorarse

Un maltrato sistemático y sutil, donde uno no se siente valorado porque el otro miembro de la pareja: no valora su trabajo, le critica el físico, ironiza con respecto a sus opiniones, no le da importancia a sus gustos o no toma en consideración su punto de vista, lo que diga o haga le pone pegas, etc. Se podrían relatar muchas situaciones más, pero la clave aquí está en preguntarte: ¿por qué permites este maltrato? ¿porque estás con alguien que se comporta así contigo?

Debes revisar en ti: cómo está tu autoestima y qué percepción tienes de ti mismo (Ejemplo de la relación de: Cristian y Melody, se siente insegura con sus pareja porque él la ningunea)

La Rutina Súper-Toxica

Te hace sentir mal tu relación, porque te altera, te sientes manipulado, utiliza el sarcasmo o ironía para contradecirte, y no sabes cómo poner fin a esta relación porque lleváis así mucho tiempo, estáis sometidos a un gran desgaste emocional, aunque creéis que podéis volver a ser como al principio. Vivís tan acomodados uno al otro que no os podéis imaginar otro tipo de realidad. Es tal la dependencia emocional, el miedo a quedarse solo y el temor a lo que está por venir, que eso impide tomar cualquier decisión de dejaros, aunque uno o ambos alguna vez se lo hayan planteado o amenazado con hacerlo. (Ejemplo de la relación de: Marta y Lester, su relación se basa en reproches y broncas)

Una relación que llega a este punto donde se vive en un bucle constante de: reproche-bronca-enfado-reconciliación, lo mejor que pude hacer es poner distancia y romper.

 

Un clavo quita otro clavo

Engancharse a alguien nuevo para poder dar el paso de dejar la relación que no funcionaba, es para intentar cubrir la soledad, la angustia y el vacío que deja una separación.

Existen personas que van encadenando una relación tras otra con el único objetivo de taponar la angustia por esa pérdida de identidad, suelen ser personas con problemas de dependencia emocional, frágiles psíquicamente, que no saben cómo enfrentarse a su soledad y que necesitan a una pareja, casi da igual la que sea, para mantener su seguridad.  Es algo que le ha pasado a Tom, Maika y Melody, Marta y Lester.

Educación Emocional

Existen muchísimas relaciones basadas en la desconfianza, celos, posesiones, inseguridades y una comunicación emocional muy pobre. Se necesita una amplia Educación Emocional basada en potenciar valores basados en el respeto mutuo, la confianza y la libertad de ser individuos independientes para desarrollar relaciones sanas.

Este programa es un espejo del tipo de relaciones posesivas y la hipersexualización típico de nuestra sociedad, que nos lleva a querer experimentar con diferentes relaciones, o preferir ser infiel por no afrontar el verdadero compromiso.

Articulo escrito 31 octubre 2020 para El Progreso de Lugo

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