EL TIEMPO ES ORO

EL TIEMPO ES ORO

EL TIEMPO ES ORO 469 1280 AnaCastroLiz

¿Vives más programado para hacer cosas y te olvidas de sentir o estar con tu pareja?

Nos pasamos la vida deseando celebrar el día de los enamorados que está a punto de llegar por cierto, con el único objetivo de; “con qué me va a sorprender mi pareja”, como si la relación de pareja y el propio bienestar solo dependiera de ese día y ese regalo.

También se suele posponer constantemente “ese café pendiente” con no sé quién porque te justificas con: “no tengo tiempo ni para depilarme”.

Si te debates entre lo que quieres hacer y no estar disfrutando lo que haces, estarás programándote constantemente con: ir al trabajo, tener que cocinar, ir al gimnasio al menos 2 veces por semana, comprar ropa online y estar al tanto de los influencers del momento por Instagram, entre otras millones de tareas más, que en dedicar tiempo de “calidad” a las personas que le importas y tú quieres.

Tal es esa programación mental que nos acostumbramos a tener, que sin disfrutar totalmente de algo, ya estamos pensando en organizar otra ocasión especial, sin valorar el aquí y ahora.

Estamos limitados y no lo sabemos

Cierto es que el tiempo es oro, nadie lo duda. Aún más, es la dimensión específica la que nos dicta el ritmo de nuestras existencias. A cada instante, minuto a minuto, hora tras hora, día a día, año a año, ¡es que se nos pasa el tiempo volando!, y eso que la esperanza de vida se ha duplicado en este último siglo, pero aun así sigue siendo un tiempo muy limitado.

Se nos escurre de las manos el tiempo y es consumido de forma diferente en cada una de las actividades diarias que tenemos. Si pudiéramos calcular el intervalo que nos lleva cada de esas actividades, en el cómputo total de la vida de una persona con una media de 85 años, más de uno se sorprendería y seguramente se replantearía muchas cosas a partir de ahí.

En esas tareas breves e indispensables, se nos escapa una gran cantidad de la vida, si la mayoría de estas ocupaciones se nos pasan inadvertidas, hay otras en las que empleamos mucha atención y energía, y que no nos gustan.

Poco se habla del tiempo que se invierte en pensamientos recurrentes y negativos esos que nos acompañan la mayor parte del día jorobándonos por todo y que ocupan el 90% de nuestra mente.

Al parecer nos pasamos 10 años de media de nuestras vidas en trabajar, 23 años en dormir, en ver la tele o series 5 años, reírse o divertirse entre 1-2 años, en estar enfadados o tristes más de 3 años y ¿en hacer el amor o dedicar cariño a la pareja?, ¿cuánto tiempo le dedicas?

¿Siempre estas ocupado?

Cuando somos niños nos sobran las horas, pero cuando pasan los años nos falta el tiempo. Es muy positivo dedicar tiempo a la familia, pero ¿qué hay del tiempo de calidad para la pareja?.

Normalmente al inicio de cualquier relación se busca pasar mucho tiempo con esa persona de la que te estás enamorando, con la que deseas compartir una convivencia o formar una familia. Realizas un gran despliegue de medios en enamorarle, haces el amor lo máximo posible y te apetece a todas horas, siempre buscas “ese tiempo” para la intimidad, pero con el paso de los meses o de los años, al ya tener segura a esa pareja, todo se va convirtiendo en rutina, y no tener tiempo para lo que antes era una prioridad.

La Pareja en Terapia

Observo en las parejas que acuden a terapia de pareja, como hablan sus cuerpos por lo que no saben decir con sus palabras.

Algunas de esas parejas, no se rozan, no se miran al hablar, ni se tocan, hace tiempo que no tienen sexo porque se sienten ignorados y olvidados por el otro miembro de la pareja, sienten que su relación está muerta y aun así desean solucionar su crisis.

O uno ha cambiado por completo y no hace lo que tanto enamoraba al otro al principio o el otro no ha conseguido cumplir las expectativas que el otro ha puesto en él y que por supuesto nunca le verbalizó cuales eran.

No hay comunicación, pero tampoco hay tiempo de dedicación, han dejado de pasar tiempo de calidad juntos, han interpuesto cualquier otra cosa antes que su relación, físicamente pueden compartír el mismo sofá y ver la misma serie de Neflix, hasta dormir en el mismo colchón, pero emocionalmente, espiritualmente y sexualmente llevan años sin encontrarse, ¿cómo se resucita eso?

Nos desencantamos a medida que la pareja se convierte en un absoluto desconocido, no puedes amar aquello que no conoces.

Evalúa tu relación

Reflexiona sobre las siguientes preguntas para conseguir evaluar el tiempo que dedicas de calidad a tu relación de pareja:

  1. ¿Cuánto tiempo pasas con tu pareja un día de semana laboral?, ¿Qué rutinas realizáis juntos? ¿Qué tiempo dedicáis a comunicaros?
  2. ¿Cuánto tiempo pasas con tu pareja el fin de semana?, ¿Qué rutinas realizáis juntos? ¿Qué tiempo dedicáis a comunicaros?
  3. ¿Cuánto tiempo de calidad, tiempo para los dos, sin hablar de familia, o hijos, de otras amistades, del trabajo o las obligaciones y rutinas diarias, le dedicáis a la semana?
  4. ¿Cuánto tiempo dedicáis a tener intimidad, afecto o sexo a la semana?

Ninguna pareja se re-enamora si no pasa tiempo junta, se necesita dedicación para que dos personas puedan llegar a descubrirse, conocerse y enamorase. Por eso es importante fomentar el sorprender, tener citas, las salidas o escapadas de vez en cuando los dos solos, los detalles con mensajes cariñosos o subidos de tono y por supuesto darse “los buenos días” y esa llamada por teléfono, tan importante que puedes realizar de vez en cuando, para simplemente escuchar su voz.

No se necesita solo un día al año para gastarte lo que no tienes, en irte un fin de semana al lugar más romántico del planeta, sino en potenciar cada día con atenciones y detalles para construir una relación con la intención sincera de estar juntos y prestar tu maravilloso tiempo a enamorar como si cada día fuera el primero que deseas estar al lado de tu pareja.

Artículo escrito 12 febrero 2022 para El Progreso de Lugo

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