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INFIDELIDADES SUTILES

INFIDELIDADES SUTILES 780 2126 AnaCastroLiz

Tontear delante de la propia pareja con comentarios o bromas insinuantes hacia terceros, es irrespetuoso

Las microinfidelidad, son comportamientos muy sutiles, que se caracterizan por la insinuación o llamada de atención de alguien ajeno a la pareja, algo que puede ser la antesala de una infidelidad mayor. Se manifiesta como con: comentarios ingeniosos, piropos sutiles, miradas coquetas o pequeños gestos, como acariciar suavemente el brazo de la otra persona o sonreír de manera seductora, ¡esto es un tonteo en toda regla!. Esta forma de relacionarse, crea tensión sexual y mantiene el misterio, algo que resulta muy atractivo para quién lo provoca.

La persona que recibe esa “microinfidelidad”, puede interpretar: “¿no soy suficiente para mi pareja?”, “¿me está faltando al respeto o es que soy un/una exagerado/a?”, siendo fácil que surja inseguridad, vergüenza, rabia o confusión. Al quedar desplazado emocionalmente, te anulas y para seguir al lado de alguien así, acabas normalizando esas conductas porque si le dices algo él/ella le va a restar importancia. Y para el tercero en cuestión, pues se siente un instrumento de utilización, para subir el ego del que ejecuta la acción.

Cuando en terapia de pareja salen estos temas a relucir, sabemos que este tipo de conductas no son banales, y es porque no has puesto límites claros a tu pareja. Toda relación sana necesita acuerdos sobre qué es aceptable y qué no, en el vínculo entre vosotros y hacia otras personas. Si se cruzan esos límites de forma reiterada —y más aún en presencia del otro—, lo que está en juego es el respeto relacional.

¿Es normal tontear teniendo pareja?

Un tonteo es perjudicial para la relación. ¿Cuál es la delgada línea que separa la infidelidad de la libertad individual? Se debe definir lo que es un tonteo y lo que no, porque para cada persona puede significar una cosa;

– Para algunos, es decir piropos sin más.

– Para otros, implica contacto físico; caricias sutiles o abrazos.

Detrás del tonteo hay un interés de gustar a otra persona.

El “tonteo virtual”, tan de moda en los últimos tiempos, es el que se hace a través de las redes sociales donde también haces daño a tu pareja.

– Reaccionando a historias de otras personas con corazoncitos o similar, sobre todo si no lo haces ni hacia tu propia pareja.

– Enviando mensajes con doble intención: “madre mía, hoy estás …”, “ya me gustaría estar con alguien como tú”, etc.

Puede parecer inofensivo, pero este tipo de comportamiento es una microinfidelidad, sobre todo si: es recurrente durante tiempo y tiene connotación sexual.

¿Por qué nos gusta gustar?

La validación ajena es muy importante para nuestra salud mental, la relación que se ha desarrollado con los padres en la tierna infancia y amigos, va a influir en cómo nos relacionamos en pareja, y va a afectar a la propia autoestima para mal o para bien. Buscar validación en las relaciones sanas que mantenemos es positivo, el problema surge cuando:

· Necesitamos que nos recuerden lo mucho que valemos constantemente porque si no nos sentimos inseguros.

· Buscamos validación en personas que no nos aportan nada.

En algunos casos, se trata de estilos relacionales aprendidos: personas que asocian el coqueteo con algo social, porque ya lo hacen así alguno de sus padres, y en otros, donde sentirse deseado fuera de la pareja, refuerza la autoestima. También pueden darse dinámicas más complejas: como querer mantener una puerta abierta a otras posibilidades por si falla su propia relación.

Que lleves toda la vida haciéndolo así, no significa que sea honesto. El problema está en cómo impacta en tu pareja, si le genera malestar, inseguridad o erosiona la confianza, deja de ser un detalle sin importancia para convertirse en un indicador de que algo necesita ser revisado y cortado de cuajo.

Si necesitas gustar a desconocidos para sentirte deseado, tienes un problema de reconocimiento y autoestima

No siempre se busca sexo

Las infidelidades no siempre son un desliz con sexo y ya, por eso es tan importante hablar con tu pareja y definir de forma respetuosa y clara qué es para ti y qué es para ella una infidelidad, como si fuera a sonar la alarma de las tentaciones al atravesar ese límite, como sucede en el Programa de TV de la Isla de las Tentaciones.

De lo contrario, corréis el riesgo de haceros daño solo por dar por sentado lo que la otra persona siente, piensa o quiere, hay decenas de situaciones mucho más sutiles que pueden hacer mella en la relación si no os habéis comunicado bien antes.

Algunos ejemplos de microinfidelidades, son:

1. Mensajes con desconocidos/as a escondidas de tu pareja.

2. Interacciones constantes a través de las redes sociales con personas con las que no tienes un vínculo de amistad.

3. Coquetear con exparejas.

4. Regalar piropos.

5. Practicar sexting.

6. Ocultar que tienes pareja cuando sales de fiesta y coqueteas con todo el mundo.

7. Pedirle el número a personas de fiesta (y no precisamente para hacer nuevas amistades) para luego tontear por sms.

Es posible que para ti ciertos comportamientos sean inofensivos pero para tu pareja una falta de respeto, además las personas que se permiten tontear son las que más celosas son, ellos lo pueden hacer, pero vigilan y juzgan a su pareja.

Si te pasa esto, ¿Qué hacer?

Debes poder decir sin agresividad pero con firmeza: “esto me incomoda”, “esto me hace daño”, “no quiero estar en una relación donde me siento así”.

El límite es una información clara sobre lo que uno necesita para sentirse respetado, solo tiene valor si va acompañado de coherencia, si expresas una incomodidad y después de eso, sigues tolerando lo mismo, lo anula de sentido. Por eso, en terapia trabajamos no solo la comunicación, sino también la autoestima y la capacidad de sostener decisiones incómodas.

Pregúntate “¿qué tipo de relación quiero construir?”, porque, al final, no se trata de prohibir el deseo o la interacción social, se trata de algo más profundo, de cuidar el vínculo y eso pasa por un ingrediente esencial que no debería negociarse: el respeto

Artículo escrito 16 mayo 2026 para El Progreso de Lugo

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