Lugo

LAS RELACIONES ABIERTAS

LAS RELACIONES ABIERTAS 469 1280 AnaCastroLiz

Cada vez, son más las parejas que prueban otras formas de relacionarse, ¿es el fin del romanticismo-monógamo?

Brad Pitt y Nicole Porturalski es una pareja recientemente formada, donde el actor y la modelo alemana, aparte de la diferencia de edad (el tiene 56 y ella 27 años) cumplen otra peculiaridad, ella está casada, sí, algo extraño de entender para la mente de los mas tradicionales.

Algo está pasando en la duración de las parejas monógamas, las personas cambian más de pareja que de foto perfil del Facebook, sucediéndose en un breve periodo de tiempo rupturas, duelos y nuevas parejas, sin dejar tiempo a desintoxicarse. Nadie quiere estar solo y a poder ser, a falta de uno a quien querer o por quien ser correspondido, mejor que sean dos a quién atender.

Se han vuelto más cotidianas este tipo de relaciones, pero ¿son la alternativa para que relaciones largas rompan la monotonía y se puedan “entretener” con otras personas? ¿El poliamor y las relaciones abiertas será lo normal a partir de ahora?

La gente más joven tiende a ser más abierta y huyen del compromiso por no parecerse a lo que han visto seguramente en sus padres, y pasan de centrarse en solo una cosa a la vez, tiene poca tolerancia a la frustración y al rechazo, gozan de un nivel de paciencia muy bajo, y quieren vivir muy deprisa, todas estas razones pueden desembocar en este tipo de experiencias amorosas.

No te inquietes porque en este articulo conoceremos estos asombrosos conceptos tan novedosos para ti, y que tanto pueden surgir en el mundo rural como en el urbano.

¿Qué son las relaciones abiertas?

Cuando una pareja no considera la monogamia necesaria para mantener su unión de forma sana y estable, pactan la posibilidad de mantener relaciones con otras personas. Pueden desde tener solo sexo o compatibilizar una relación supuestamente “estable” con una o más personas aparte de la previa y contando a la pareja de origen cuáles son sus citas y con quién está. Para que funcione esta situación, que para muchos se puede definir como, “cuernos consentidos”, es prioritario instaurar una serie de normas, lo más explícitas posibles, y cumplirlas para no llevarse sorpresas ni que sufra la relación ya establecida. 

 Si tu pareja te lo propone, ¿qué harías?

Aquí no existen los secretos, ni las mentiras, ni tener que poner excusas o buscar quien te cubra las espaldas, en este tema ambos conocen lo que sucede y que les lleva a: disfrutar de otras relaciones esporádicas o no, tener aventuras sexuales y “amigos con derecho” o incluso hacer intercambio de parejas, con la libertad de vivir lo que uno necesita, sexual o afectivamente sin perder de vista a su pareja originaria.

La mitad de los hombres y mujeres, según datos estadísticos han sido infieles por lo menos una vez en su relación de pareja, luego están los que quieren ser infieles y no lo son porque no encuentran con quién, y las parejas que no tienen sexo y siguen conviviendo juntas, ósea muchas de las parejas que tienes a tu alrededor y crees que son ideales, no lo son. Una relación abierta te ofrece una posibilidad de vivir sin sentimiento de culpa y sin renunciar a la estabilidad de tu hogar, eso es en la teoría y visto desde fuera, pero si tu pareja te lo plantea, ¿qué le dirías?

Los riesgos para terminar en ruptura son altos por mucho que en una de las normas seas: no enamorarse del “nuevo”. Además ¿cómo te comes los celos, las inseguridades de compararte con el “nuevo” y las ganas de preguntar y saber todo lo que hizo tu pareja “con pelos y señales”?

No todo el mundo está preparado para disfrutar de una relación de este tipo, tiene mucho que ver la moral, ética y valores personales con los que cuentes. Siempre existe el riesgo de engancharse sexualmente del “nuevo” y alejarse afectivamente de la pareja.

¿Cuándo funciona?

Lo primero que piensas cuando te lo plantea tu pareja, es: “ya no me quiere”, “no le gusto ni me desea”. Suele ser el caballero quien lo propone a su pareja, aceptándolo ella, mayoritariamente por temor a que se acabe la relación.

Para que una situación de este tipo funcione, es necesario que se cumpla lo siguiente:

  • Tener el mismo deseo de pactar una relación abierta.
  • Poner el mismo grado de confianza, sinceridad y ser prioridad uno para el otro.

Pasos a seguir

Debes conocer los siguientes pasos para que funcione:

1. Analizar en el momento en el que os encontráis como pareja. Si pretendéis salvar vuestra relación de esta manera porque estáis atravesando una crisis de monotonía, o es que no tenéis sexo, o si es por ampliar nuevas alternativas.

2. Nunca debéis hacerlo si uno de los dos se siente obligado o por contentar al otro. La finalidad tiene que ser la de aumentar el bienestar de ambos y ser felices. Solo sale bien si por conjunto se desea hacerlo.

3. Poner vuestras propias normas y límites de lo os podéis permitir y lo que no.

4. Ser extremadamente comunicativos. Ser abiertos a la hora de expresar vuestras necesidades, pensamientos, y emociones de una forma sincera, con empatía, y fomentando mucha seguridad para que no existan malos entendidos.

5. No pueden existir celos ni egoísmo.

6. Es vital ser sincero con el “nuevo”. Debe saber que situación tenéis como pareja y en el lugar que ocupará el/ella.

7. Y lo más importante es proteger y cuidar de vuestra relación cada día.

 Te guste o no este tipo de relaciones, es algo que seguirá sucediendo. La sociedad juzga más a quién funciona de esta manera que al que es infiel o ningunea a su pareja. Todavía nos falta mucho para avanzar con el concepto de amor y no tener tantas expectativas hacia el concepto “ideal de relaciones de pareja”, porque existen muchas heridas por sanar con respecto a la infancia sobre el vínculo establecido con los padres, y desarrollar más autoestima para descubrir lo que es amar, respetarse y aceptarse de verdad a uno mismo para luego poder sentirnos unidos con verdadera conciencia hacia la persona decimos querer o ser felices sin buscar una relación sentimental.

Articulo escrito 19 septiembre 2020 para El PROGRESO de Lugo 

SEXO EN EL IMPERIO

SEXO EN EL IMPERIO 751 2048 AnaCastroLiz

El Arde Lucus representa como vivían los romanos que con su lujuria y placer lo dominaban todo

Los romanos vivían el amor y el sexo como si fuera un gran regalo de los dioses, que debían disfrutarlo al máximo. Sin ir más lejos los frescos y grafitis que aparecieron en Pompeya ya demostraban la importancia que le daban, buscaban siempre el placer y la felicidad.

El viajar aporta mucho mundo, eso lo vivió Baco, el Dios Romano del Vino, que hizo patria por toda Asia y a su regreso a Roma quiso compartir todo lo aprendido con los demás. Fue un trotamundos y maestro de la diversión, precursor de la liberación sexual y de los excesos. Los romanos de aquel tiempo, se convirtieron en los reyes de las borracheras colectivas, entregados a un vino que nada tiene que ver con los que tenemos aquí en nuestra tierra lucense.

El falo

Los romanos adoraban a los objetos con forma de “falo” ya que era algo cotidiano porque era un instrumento que garantizaba la fertilidad según el dios romano Fascinus. Las matronas romanas eran las encargadas de llevarle flores, cuya misión consistía en alejar el mal de ojo (fascinum) que tanto les preocupaba a los antiguos romanos, favorecía la germinación de las plantas y facilitaba el alumbramiento de las hembras estériles.

El poder, el estado social y la buena fortuna se expresaban frecuentemente en términos fálicos. Los hombres romanos tenían que ser parte activa en todo lo referente a la sexualidad. No se entendía la pasividad sexual en un hombre, pues suponía la pérdida del control, y esta era la máxima virtud valorada en Roma.

Los hombres romanos podían tener relaciones con prostitutos y con mujeres, y esto era aceptado socialmente.

Homo y bisexualidad

Las leyes “Lex Scantinia”, “Lex Iulia” y “Lex Iulia de vi publica” regulaban la homosexualidad entre hombres libres. Un hombre, que disfrutaba siendo penetrado, era llamado pathicus o catamita. Se le consideraba pasivo y en consecuencia era presentado como hombre débil y femenino.

Estas leyes sobre la homosexualidad no se aplicaban cuando eran los esclavos o los bárbaros quienes la practicaban, pues no eran considerados como seres humanos. El hombre romano era bisexual y la educación que se daba a los hijos, iba encaminada a ser bisexuales. El hombre era el dominante y superior en la familia, sociedad, política y en la guerra. Mandaba en casa y lo decidía todo. Además sodomizaban a los enemigos venidos y los esclavos que vivían en sus casas.

En una clara herencia de la cultura griega, no se consideraba homosexual a un hombre que mantenía sexo con otro hombre, siempre y cuando éste hiciera el papel activo, es decir, cuando penetraba a esclavos, prostitutos o prisioneros, pues esto era visto como un signo de autoridad.

Matrimonios pactados

La educación bisexual de los romanos estaba orientada a demostrar su poder. La sociedad romana era profundamente machista y muy jerarquizada. Un hombre no se podía casar sin tener experiencia sexual. La virginidad femenina en las clases pudientes representaba un gran valor social en la mujer.

Los romanos no se casaban por amor, sino para reproducir y engrandecer el imperio, exclusivamente movidos por intereses sociales y económicos, había poca intimidad. Tenían mas relaciones con los esclavos y esclavas siendo considerado lo más normal y que el esposo buscara satisfacción sexual con otras personas fuera del matrimonio.

Las mujeres romanas

Los genitales femeninos y la menstruación eran vistos de manera negativa. El sexo oral hacia la mujer era muy controvertido. Las mujeres de clase baja, las extranjeras y las esclavas, tenían mucha más libertad sexual que las de clase alta.

El placer femenino era totalmente ignorado. La moral sexual romana se basaba en el binomio de someter y ser sometido. Someter era un honor, mientras que ser sometido era absolutamente vergonzoso y más si éste era un varón adulto libre. Sin embargo, si era un esclavo o una mujer se consideraba de lo más natural.

Las féminas una vez casadas no debían esperar ningún placer del acto sexual, solo tenían que procrear. Además, debían aceptar las infidelidades de sus maridos, siempre y cuando las amantes no fueran casadas, pues, como hombres, era una muestra de su virilidad.

El cunnilingus (sexo oral) se consideraba una práctica sucia, ya que la persona que lo practicaba se encontraba en la postura de un perro. Era común que los “statio cunnulingiorum”, osea los prostitutos masculinos, esperaran en las esquinas de algunos baños a mujeres que solicitaran sus servicios.

Anticonceptivos

En el siglo II, el médico Sorano de Éfeso aconsejaba introducir una bola de lana empapada de vino u otras sustancias gomosas en la vagina, para taponar la entrada del cuello del útero. Menos científica era la costumbre de saltar siete pasos hacia atrás o hacer girar la rueda de un molino cuatro veces por la noche, como apuntaban otras costumbres de la época, que posiblemente no frenaron el nacimiento de muchos guerreros romanos que más tarde fueron posiblemente o Pretorianos o de las Cohrs.

Prácticas sexuales extremas de los romanos

1. Acostarte con la madre

  1. Hacer recorridos por prostíbulos como si de turismo se tratara.
  2. Acostarse con familiares: hermanos, primos, etc.
  3. Convertir a un hombre en mujer para poder contraer matrimonio
  4. Ejercer la prostitución a media jornada
  5. Intercambios de parejas, o tríos
  6. Montar burdeles imperiales.
  7. Montar orgías con adolescentes
  8. Casarse con tu sobrina
  9. Dar rienda suelta a numerosas fantasías o fetichismos de todo tipo.

Habrá quienes representen a pies juntillas como vivían en aquella época, estos días de fiesta en el Arde Lucus, donde estar disfrazado de romano o celta durante unos días, como lo hacían en el antiguo imperio puede írsete de las manos, ¡así que, ten “sentidiño” que luego llega el lunes y tienes que vestirte como en el resto del año!.

Articulo escrito 15 junio 2019, para El Progreso de Lugo

HAZTE ALIADO DE TU ENEMIGO = TU BOICOTEADOR

HAZTE ALIADO DE TU ENEMIGO = TU BOICOTEADOR 480 360 AnaCastroLiz

¿Tienes miedo a que te pasen cosas buenas, y no prosperas o te va mejor en la vida porque te da vértigo el cambio y no te crees merecedor de ello?.

Si te digo que tu peor enemigo eres tú mismo, ¿qué te parece?. Posiblemente llevas toda la vida justificando tus fracasos que son debidos a: el destino, tus padres, tu jefe, tu ex pareja o a saber qué o quién.

El autoboicot, consiste en ponerse trabas a uno mismo, y creer que no eres capaz de alcanzar tus deseos en tu vida: laboral, afectiva, social o familiar. No sabes cómo salir de ese “agujero negro” donde tropiezas en más de lo mismo, una y mil veces.

Te dices cosas como; “pero que me creo yo, sino soy nadie”, “me va salir mal”, “no voy a conseguir lo que quiero”, “a ver como salgo después de todo el embrollo”, etc. Si es así, sigue leyendo quizás te pueda ayudar.

El poder del lenguaje

Somos unos auténticos, profetas y decretamos con las “profecías auto cumplidas” nuestras angustias. El lenguaje influye en lo que pensamos, en lo que hacemos, y es el verdadero motor de nuestras vidas y no le damos atención.

Esos pensamientos tan automáticos,  están a un  nivel » inconsciente», que es donde guardamos los recuerdos, son los que nos machacan la mente pensando en todo lo pasado y negativo. Nuestras decisiones, emociones y comportamientos dependen en un 95% de ese inconsciente.

Esa “vocecita” dentro de nosotros es nuestro “ego” boicoteador que se engancha enormemente a lo que tanto repetimos: «no puedo fallar» o «no quiero tener ansiedad», etc. Así que solo verá a lo que temes y sucederá precisamente lo que quieres evitar, sobre todo porque no dejas de repetirlo.

Reformularte

Aprende es a decir  lo mismo de forma positiva y afirmativa. Tiene más impacto en nuestro comportamiento decirnos: «voy a intentar hacerlo bien» o «conseguiré mis sueños», cosas asi, etc.

Somos muy susceptibles a las «etiquetas» le ponemos nombre a todo; «esto no lo hago bien», busca como expresar lo mismo de forma positiva llevandolo a tu presente, por ejemplo; “hoy no me salió bien, aprenderé y lo mejoraré para la próxima vez”.

Autoboicot en el amor

Estamos tan acostumbrados al drama que cuando conocemos a alguien y nos basamos en experiencias pasadas que no salieron bien, comenzamos a programarnos para un resultado nefasto, al romperse esa relación nos frustramos porque no fuimos como somos y nos sentimos culpables por lo que no hicimos.

Las canciones, películas, libros o historias que conocemos hablan de amores sufridos, amores que luchan, amores imposibles, todo el mundo pasa por auténticos “valles de lagrimas” para terminar juntos, ¿pero tiene que ser así?

¿Por qué somos así?

  1. Tenemos una gran falta de amor propio. Debes sentirte merecedor del amor de verdad y concederte el derecho de ser amado con toda su plenitud.
  2. Existe un patriarcado en la historia de la humanidad que nos ha marcado a las mujeres para reprimir nuestras emociones y no mostrar nuestra seguridad, es mejor luchar entre nosotras, que trabajar unidos por la paz de géneros.
  3. Reprimimos lo que sentimos y no lo decimos, lo ocultamos, por miedo a estar en desv Luchamos por tener el poder en la relación y nos fijamos donde estará el fallo para echarlo en cara o protegernos del posible fracaso. Al comenzar una relación desde la desconfianza vemos al otro como enemigo siempre sospechando.
  4. Ponemos cualquier cosa por delante de una relación amorosa: el trabajo, el estatus, el dinero, la hipoteca, unas vacaciones que luego deseas mostrar en tus redes sociales lo guay que eres pero no te lo crees ni te sientes pleno con la persona que tienes al lado.
  5. Aunque estas insatisfecho con su situación actual, en el fondo estas cómodo y no buscas alternativas de cambio.
  6. Prejuicios por tus creencias con respecto a si tienes una edad determinada o ciertos complejos que crees puedan ser una traba para que alguien se fije en ti. Que si estas separado por que tienes hijos, que si pasas de los 50 ya no encontrarás el amor, etc.
  7. Miedo a lo que opinarán de ti, cuando necesitas la aprobación de los demás para dar cualquier paso en su vida, les das a ellos el poder sobre tus pasos.

¿Cómo aliarte contigo?

1. Define tus metas y sueños. Ten claras tus necesidades y valores personales, haz que formen un equipo.

2. Desarrolla buenos hábitos. Con rutinas que te den seguridad y te favorezcan avanzar.

3. Anula las distracciones de tu vida. Pon en limite tus redes sociales, móvil, amistades negativas o todo aquello que te reste energía.

4. Rodéate que personas y situaciones que tengan que ver con tus inquietudes y aficiones, busca donde inspirarte y adorna tu vida con cosas que sean de tu agrado.

5. Invierte en tu Inteligencia Emocional, es decir, ten más autoconsciencia, autocontrol, empatía por los demás y sé más asertivo.

 

Articulo escrito 10 mayo 2019 para La Voz de Galicia. Edición Lugo

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MASTERCLASS EN SEXO ORAL

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¿Cómo decirle a alguien de una manera digna, que no te gusta cómo te está realizando un “cunnilingus”?

Conoces a alguien con el que crees tener química, y os vais a la cama y descubres que, ¡es horrible en cuanto a introducir su lengua para acariciar tu templo sagrado!. ¿Es posible tener mucha atracción con alguien y que luego sea un autentico inútil en cuestión de sexo oral? ¿Esa relación ya no tiene futuro? ¿Se puede remontar después de no dar pie con bola en ese tema?.

Muchas veces te puedes encontrar con situaciones que no sabes muy bien cómo reaccionar, ni sepas cómo decirle; “me estás haciendo fatal el cunnilingus”, por ejemplo, pero peor es, que sea tu pareja de muchos años esa persona y no sepas como pedirle que mejore, en cualquier caso quizás te interese seguir leyendo este artículo para que se ponga las pilas, esa pareja o tu le enseñes.

Si ese caballero o fémina, lamentablemente no es nada habilidoso con algo que para ti es muy importante, no debes guardarte esa información. Ser lo más clara y sincera posible, sería ideal. Coméntale tus gustos y preferencias, dale pie a que él te cuente si lo hace solo complacer y no le gusta, o si le gustaría aprender y mejorar.

Frustraciones razonables

Tal vez el sexo en sí no haya sido tan malo en una relación esporádica, la primera vez con alguien, se tienen nervios, poca confianza, es normal porque ambos os estáis conociendo.

Si hay buena complicidad y comunicación, es bueno darse una segunda oportunidad. A veces una mala experiencia sexual no significa que dos personas no puedan congeniar en ese terreno más adelante, sobre todo hay que saber pedir como deben de hacértelo mejor e investigar juntos.

Lo que no hacer

“Tocar con brusquedad”, “dar golpecitos sobre el clítoris cómo si fuera un tambor”, “intentar sin éxito la penetración con la lengua, a la vagina o no dar introducido bien los dedos”, “mordisquear o chupar”, “ser agresivo o muy bruto y frotando como si estuvieras prendiendo fuego con una cerilla”, “no encontrar el punto G ni interesarse si lo estás consiguiendo o ni preguntar después de la experiencia si ha gustado”, son algunas de las innumerables quejas de las mujeres que cuentan lo que les sucede con el sexo oral ejecutado por sus parejas, ya sean pasajeras o estables.

La falta de juegos preliminares, moverse bruscamente, besar como si los morros fueran una metralleta lazando balas a discreción y meter la lengua hasta la glotis, o no tener ni idea de cómo se quita un sujetador, ni tan siquiera con ambas manos, le baja la libido a cualquiera y te quitan las ganas de repetir. Es que hay caballeros que por muy maduros que se crean, o mucha experiencia digan tener, no tienen ni idea de que va eso de seducir en la cama o dar placer a una dama.

¿Sincerarse siempre?

Nadie nace aprendido, muchas veces las cosas que a ti te pueden poner a cien, no siempre se corresponden con lo que le ha gustado a las anteriores parejas de tu actual pareja, así que actualízalo, ofrécele una “masterclass sobre cómo funciona tu pedazo de cuerpo”.

La comunicación entre las sabanas es muy importante. Si no te entiendes entre ellas es difícil que lo hagas fuera de ellas, curiosamente guarda un cierto paralelismo. Si finges lo único que conseguirás es que él se sienta un “macho engrandecido pero engañado”, aunque no tengas pensado repetir con esa persona, tampoco estaría mal que se lo dijeras, puede aprender de esa experiencia contigo y mejorar para el futuro.

El cunnilingus “ideal”

No hay técnicas infalibles para convertirse en el perfecto “ejecutor del sexo oral” algunos son torpes, van rápido y, lo que es peor, está convencidísimos que saben dar placer, posiblemente no se han topado con demasiadas mujeres que supieran pedir lo que querían.

Pasos a seguir para que mejorar el sexo oral:

  1. El clítoris, ¡tu mejor amigo! Aprender a interpretar los movimientos de la usuaria, es importante para el que ejecuta esta práctica. Si te retira la cabeza de entre sus piernas, es que no le gusta, si te la aprieta aunque sea sin querer, es que si. Su propio cuerpo ya te indicará el camino correcto. ¡El clítoris, tiene que ser tu aliado!. Dile que te guie, no dudes en hacer preguntas, aunque tú no puedas hablar mucho, ella sí. Si lo que te da reparo es el tema de la higiene o olor, existen trozos de látex para poner en esa zona además de usar lubricantes de olores y sabores.
  2. Mueve la lengua: rápido y lento, pero suave. Los movimientos de la lengua pueden ser rápidos o lentos. Desde clítoris, abrir con tus dedos los labios puede ayudar a despejar mejor la zona y jugar más delicadamente.
  3. Masturba con los dedos. Usar los dedos; anular y corazón, dentro de la vagina como encogiéndolos y estirándolos, a la vez que se utiliza la lengua en las partes anteriormente comentadas, ayuda llegar al clímax mejor y mas rapido.
  4. Mantén el ritmo. Una mujer no alcanza el orgasmo si la estimulación es intermitente. Una buena frecuencia, delicadeza con los toques y buenos movimientos, ponen a mil y dosmil.
  5. Busca la postura adecuada. Para tener un orgasmo hay que estar bien colocado, desde el principio de la experiencia, escoger una postura donde los dos os sintáis súper cómodos.
  6. No escupas. Algunas escenas de cine porno, incluyen este tipo de “guarrada” y eso lo utiliza para lubricar, ¡cuidado con eso!, sabemos que la boca posee muchos más bacterias que ninguna otra parte del cuerpo junto con el ano. Si no está lo suficientemente lubricada usar geles especiales porque no cambiarán el ph de la vagina.
  7. Divertiros. Explorar con sabores como: chocolate derretido, crema de chantillí y aceites, etc. Usar hielo, o la raíz del jengibre para rodear el clítoris, y para dilatar la vagina utiliza aceites, además de realizar masajes alrededor, junto con caramelos mentolados que se repasen por los labios internos, proporcionaran una sensación increíble. Cuidado con dejar residuos o que se introduzcan esas sustancia en el interior de la vagina. Sobre todo hacer el humor y para sentir mas amor.

Articulo publicado 4 mayo 2019, escrito para El Progreso de Lugo

¿TIENES FOBIA AL COMPROMISO?

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La falta de confianza y seguridad en uno mismo, tener temor al futuro o no dar superado anteriores fracasos, son los causantes de padecer filofóbia

¿Te cuesta relacionarte con el entorno de tu pareja? ¿Te parece un “tostón” los compromisos familiares? ¿Te acabas aburriendo con facilidad cuando tienes que implicarte en las cosas que le interesan a los demás? ¿Es complicado para ti llegar a acuerdos y te da pereza razonar? ¿Sueles callarte lo que piensas porque sabes que si lo dices crearía un conflicto? ¿Te cuesta tomar iniciativas? Si en la mayoría de las respuestas has contestado son “si”, quizás, tengas miedo al compromiso, te voy a explicar porque te pasa y cómo hacer para superarlo.

Filofóbia

Es cuando sufres ataques de pánico o mucha ansiedad porque sientes que tu libertad se verá afectada y deseas escapar de esa situación, además tienes dificultades a la hora de entregarte emocionalmente y te cuesta formalizar alguna situación o sientes un miedo intenso que te provoca huir.

El “filofobico” es un maestro del auto-sabotaje para intentar justificarse del porque no debe enamorarse o ir a mas con una persona. Se pasa el día buscando las características negativas en esa persona y todo lo que le puede desunir, así sentirá que es el quién controla el inicio y el fin de esa relación y no sufrirá tanto si se termina.

Profecía Auto cumplida

El que no se compromete suele elegir, curiosamente, relaciones difíciles e imposibles para reafirmar la idea de que: “enamorarse es una perdición”, y no está hecho para mantener nada duradero. Así se explica la “Profecía Auto cumplida” donde, sin ser consciente de esto, seleccionas a personas o las atraes a tu vida, a quien ya no es adecuada inicialmente para ti y así reafirmarás que tus creencias están en lo cierto: “esa persona no va conmigo”, “no me conviene”, “no me entiende o somos incompatibles”, para alejarte del compromiso y no llegar a sentir amor.

Inmadurez Emocional

El miedo a tener una relación, surge ante la expectativa de cambio y a la adaptación a una forma de vida diferente. Si lo que hemos escuchado por parte de nuestros padres, es: “no te cases nunca” “no tengas hijos que te quitan años” etc, son mensajes donde se cree que perdemos más cosas de las que ganamos en una relación. Existe un desequilibrio entre lo que se va a afrontar y los recursos de que dispones para hacerlo, es decir, crees que no tienes lo suficiente para aportar a la otra persona; sea económico, emocional o psicológico.

Desde muy niño un “filofobico” no contactó con su autonomía y responsabilidad, algo que no le han enseñado sus padres, que son quienes forman en este tipo de capacidades y ha sufrido de normas rígidas o ha aguantado muchas imposiciones. Encontrara “peros” para todo, buscará fallos en la pareja para aliviar sus malestares y así evitar sus responsabilidades, si la relación no sigue el curso esperado, romperá culpando al otro por lo sucedido.

Pensar; “todas las mujeres son iguales”, “voy a perder la libertad si me saco novia para hacer lo que quiera”, “me va a controlar”, “o me va a pasar igual que con la anterior pareja”, son ideas típicas que se tienen.

No superar una ruptura o haber sido dejados, les hará no iniciar otra nueva relación y preferirá evitar un posible éxito con tal de no pasarlo mal de nuevo.

El modus operandi

Un sujeto que este sin y sea filofobico, se las arreglará para conocer y atender a varias candidatas a la vez y no se quedará con ninguna, me explico; le “dorará la píldora” a varias para asegurarse que está acompañado todo el día y todo el tiempo, siendo él quien dirija ese contacto sin sufrir si alguna se aleja, puesto que ya tiene suplente.

Tiene una idea muy distorsionada de lo que significa amar, son celosos, posesivos y muy inseguros, con un gran temor a sentir rechazo y sin permitirse expresar el sufrimiento, por eso siempre tienen “chorbo agenda” temiendo quedarse sin tener con quien hablar. Les cuesta perdonar, negociar o continuar una relación si algo no les gusta. Su autoestima es baja.

Características

1. Son individualistas. Valorará siempre sus necesidades por encima de quien sea. Difícilmente mostrarán entusiasmo e iniciativa, sino tiras tú de él. Nunca pensará en que una relación de pareja es una unidad sino que son dos partes muy diferenciadas.

2. Es hipocondriaco. Tiende a pensar en el lado malo de las cosas. Teme al futuro, rechazará de antemano cualquier proyecto que limite su libertad en el futuro.

3. No sabe adaptarse. Se suele bloquear pensando que los demás le imponen sus ideas. Suele ser rígido con respecto a valorar las responsabilidades y obligaciones de cada uno, y ni siquiera se le pasa por la cabeza que ese compromiso puede adaptarse a las necesidades de uno mismo y beneficiarse ambos.

4. Juzga sin cotejar información. Va creándose una película en su mente de cómo son las cosas sin tan siquiera comentarlo y ponerlo en común con la otra parte. Saca sus conclusiones y así se justifica para huir de cualquier situación.

En su trabajo

Mostrará una alta necesidad de control y rigidez en casi todo, sobre todo a nivel profesional. Todo lo que conlleve mucha responsabilidad tiende a delegar, su implicación es escasa, si sugiere demasiado esfuerzo, sabe muy bien de quien rodearse para que otras personas lleven el mayor peso del proyecto y él tenga poco que hacer o gestionar, tratando de pasar desapercibido, no implicándose en propuestas que generen más vínculos o directamente desapareciendo. Acaba haciendo las cosas por imposición costándole disfrutar de ellas, si comienza algo está deseando acabarlo.

¿Se puede superar este temor?

Una relación que no tenga compromiso, tarde o temprano romperá. Este problema les suele pasar más a los hombres que a las mujeres.

Si conoces a alguien que merece la pena y no la quieres perder; sincérate contigo, elabora un listado de pros y contras, lo que ganas y que pierdes, cuanto puedes dar, recibir y querer de esa persona, además de la relación.

Sé objetivo, no generalices, cada relación es diferente, no compares con el pasado. El miedo no debe evitarse, solo se supera enfrentándose a él, confía en tus posibilidades. En algún momento de tu vida si tú no decides apostar y parar de dar tantas vueltas, la propia existencia se encargará de que no huyas más. Si te quejas de que no encuentras a la persona adecuada quizás sea que tú no te ofreces a ti mismo el amor que demandas. Empieza por solucionar tus vacios y enfrentarte a tus miedos.

Articulo escrito 5 abril 2019, para La Voz de Galicia. Edición Lugo

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