Lugo

LAS ANTIGUAS ROMANAS ERAN DOMINANTES

LAS ANTIGUAS ROMANAS ERAN DOMINANTES 780 2126 AnaCastroLiz

Antiguamente se creían que la prostitución evitaba muchos males y hacían un bien necesario a la sociedad romana 

Las películas de Hollywood dieron a conocer, supuestamente como se vivía en la Antigua Roma, quizás de manera exagerada y ofreciendo una visión equivocada de lo que ha ocurrido con la prostitución en esa época. Estamos en pleno Arde Lucus, queriendo recrear como se vivía hace 2000 años en nuestra ciudad, influidos por esa sociedad. 

Para los romanos era vista tanto como un mal necesario por la lujuria que implicaba como una bendición porque permitía a los jóvenes dar rienda suelta a sus más bajos deseos sin tener que “molestar a las mujeres casadas”. Algunos autores que conocían las costumbres de la época, situaron a las personas que ofrecían su cuerpo por dinero en los espacios más despreciables de la sociedad. Pero ¿cómo funcionaba la prostitución en esta época? El oficio más viejo del mundo, aparece ya en los orígenes de la propia ciudad, los mismos fundadores de Roma fueron amamantados por una trabajadora del sexo.  

El barrio donde estaban las prostitutas que prestaban servicios más baratos era el de Subura, era un nido de lujuria 

Origen 

En la Segunda Guerra Púnica (entre los años 218 a. C. y 201 a. C.) es cuando se empezó a entender la lujuria como una parte del ocio del ciudadano. A partir de entonces aparece como un elemento indisociable de la vida romana. Se observaba como una actividad necesaria para evitar peligros de violaciones hacia otras mujeres casadas. 

Lo más habitual es que, tanto en la época de la República como del Imperio, el origen para que una mujer acabara siendo prostituta era que proviniera de una familia extremadamente pobre o que fuera abandonada al nacer, podían ser pordioseras, esclavas que eran obligadas a vender su cuerpo o era delincuentes. También había ciudadanas libres que se sentían atraídas por este tipo de vida o jóvenes violadas que optaban por este trabajo tras haber soportado la marginación. 

Dentro de estos grupos había diferentes categorías y era las siguientes:  

-Cortesanas. Estas eran prostitutas de lujo bellas, refinadas y con buenos modales que podían pasar meses con sus clientes. Solían ser respetadas por los hombres que las contrataban y hasta se les permitía participar en las conversaciones masculinas y dar su opinión (algo impensable para el resto de meretrices). 

-Mesoneras o venteras, mujeres que no eran prostitutas como tal, pero que regentaban una posada y decidían ganarse un dinero extra manteniendo relaciones sexuales con los clientes. De hecho, era habitual que los romanos asociaran el oficio de tabernera con el de meretriz. «Estas mujeres solían estar casadas, pero a los maridos no les importaba» completan las autoras.  

-Jóvenes que no tenían dinero para sobrevivir o esclavas que mantenían relaciones sexuales en un burdel. 

Los clientes solían pagar entre dos y dieciséis ases, por tener relaciones sexuales con ellas, el dinero se entregaba por adelantado.  Las prostitutas romanas no podían casarse con romanos libres, no podían redactar testamento ni recibir herencia. A mediados del siglo I d.C., sus servicios comenzaron a ser gravados de manera que tenían que pagar una tasa. 

¿Dónde se ubicaban? 

De entre todos los lugares en los que se solía practicar el sexo con prostitutas, los fornices (que eran los prostíbulos) eran los más populares, era tugurios ubicados en los barrios más concurridos. En el barrio de la Subura (poseía la peor fama de toda Roma, siendo el refugio de ladrones) se hallaban las meretrices más populares, mientras que en el Trastévere (el corazón de la ciudad) se podían encontrar los burdeles más sucios y pestilentes, estos barrios de calles estrechas habitaban en pequeñas insulae las prostitutas de la condición social más baja, sin higiene alguna y compartiendo habitaciones normalmente con compañeras de oficio,  

Los dueños colocaban en sus puertas un falo de piedra pintado en rojo, como símbolo de buena suerte. Las prostitutas trabajaban en pequeñas habitaciones donde recibían a los clientes, en la puerta se colocaban el nombre de la meretriz y su especialidad sexual, estancias, pintadas con escenas obscenas. 

Prácticas sexuales 

Las meretrices vestían túnicas cortas de colores chillones y transparentes, según la ley, debían usar una ropa diferente a la de las matronas para evitar malos entendidos. Curiosamente para caracterizarse de romanas en la fiesta popular del Arde Lucus muchas mujeres lucen con esos colores sin saber exactamente lo que representan. 

Era habitual que las prostitutas se tiñeran los cabellos de rubio o llevaban peluca, se ponían colorete y pintaban los ojos, por supuesto se afeitaban el bello corporal. 

Las prostitutas fueron transgresoras, el varón era quien tenía el rol dominante socialmente, pero las meretrices lograron igualarse a ellos. Así pues, no era raro que solicitaran a sus clientes que les hicieran “sexo oral”, algo que solían posicionar a quién las practicara en un nivel inferior. Lo peor que se le podía decir a un ciudadano romano era la ser pasivo en el sexo, y estas romanas antiguas, consiguieron dominarlos en la cama. 

Artículo escrito 15 junio 2024 para El Progreso de Lugo

LAS MUJERES CELTAS

LAS MUJERES CELTAS 780 2126 AnaCastroLiz

Eran damas socialmente influyentes, con suficiente autonomía para combatir y dirigir tropas en batalla

La sociedad celta se caracterizaba por ser matriarcal. Las mujeres celtas, podían ejercer muchas profesiones: abogadas, juezas, llegaron a ocupar cargos como embajadoras, convirtiéndose en negociadoras durante conflictos muy importantes. A diferencia de otras sociedades de la época, las mujeres de esta cultura gozaban de mayores consideraciones que en el caso de las romanas, por ejemplo. Desde su infancia, eran criadas de igual forma que los hombres, se les impartían conocimientos acerca de cómo manejarse con las emociones, el amor y la guerra.

El pueblo celta consideraba a la mujer como una igual, como una diosa, a la que se debía adorar por engendrar vida. Jugaban un papel destacado dentro de la sociedad, donde incluso llegaban a luchar junto a los hombres contra su enemigo común: el Imperio Romano.

A finales de junio las calles de Lucus Augusti estarán repletos de hermosas celtas, druidas, guerreras y castrexas, que vendrán a conquistar el ARDE LUCUS con su belleza y sabiduría.

Cómo eran educadas las Mujeres Celtas Guerreras

Según las reseñas históricas de las mujeres celtas desde niñas se les educaba a través de lecciones para establecer y fortificar su autoestima.

Sus principales enseñanzas son:

-Ama a tu esposo y apóyalo, pero solo si ambos configuran lo que la Diosa madre instruyó: Amor, amistad y compañerismo.

-Realiza lo que realmente deseas y quieres, ya que todos los sentimientos y emociones son valorados.

La palabra celta proviene del siglo XVIII, desde la edad de hierro, para identificar a la gente que vivían principalmente en los países de Irlanda, Escocia, Inglaterra y Gales. Las personas que vivían en ciudades amuralladas, se les denominaba por los griegos como Keltoi o gente oscura

Familia y Matrimonio

El concepto de familia entre los celtas era muy distinto al que tenemos en la actualidad. Una celta, podía elegir su compañero de vida sin ser nunca forzada a tener una relación con la que no estaban de acuerdo. Podían elegir libremente a sus esposos desde la edad de los 12 años. El ritual consiste en que la joven ofrecía al chico agua para lavarle las manos, esto significaba que ya estaban casados. El tema sexual no era considerado tabú, ni pecado y dentro de las responsabilidades del hogar podían desempeñarse como guerreras, amas de casa, amazonas y hasta brujas.

La mujer al casarse no pasa a ser parte de la familia del marido, sino que sigue siendo parte de su antiguo clan, y el marido paga una especie de compensación a la familia por llevársela, nada que ver con lo que sucede en el mundo romano, donde la mujer o pertenecía a su padre o a su esposo. Los hijos de este matrimonio heredan los bienes de la familia de la madre. En la realeza pasaba lo mismo. Los hijos heredan la soberanía por parte de madre, o de un tío materno.

Los matrimonios eran un contrato de convivencia

El divorcio

La mujer celta podía divorciarse en estos casos:

• Si él la pegaba o se había vuelto violento.

• Si él se iba con otra mujer, ella tenía el derecho a quedarse con la casa y los enseres que había dentro.

• Si él había mentido o hecho burlas a costa de ella, si la había engañado para que se casara con él y se demostraban las mentiras,

• Si el marido era impotente o estaba tan obeso que no podía tener sexo, o

• Si se demostraba que era homosexual o no podía engendrar hijos.

Lo cierto es que quienes solicitaban más el divorcio eran los hombres, o al menos eso se deduce de las fuentes. No había trámites legales, si se daba un simple acuerdo entre ambos. En el momento de la separación la mujer recuperaba los bienes personales y su parte de los gananciales. Con ello se evitaba el perjuicio a la mujer. Después del divorcio la mujer seguía ocupando el papel que tenía antes de casarse en su antigua familia. Los hijos Las descendencias de las mujeres celtas fueron criadas a través de principios de igualdad de derechos, frente a la figura del hombre.

En principio los hijos pertenecían a la familia del padre, algo que les protegía ya que les daba el soporte de la solidaridad familiar en caso de verse en situación de desamparo.

Los hijos podían heredar de padre y de madre y las hijas no eran descartadas de la línea sucesoria en ningún caso. Los niños huérfanos pasaban a cargo de las mujeres de la familia, que se ocupan solidariamente de ellos, como si fueran sus tías. Seguramente eran más discriminadas las campesinas que las hijas de nobles, pero en derechos y preparación cultural se las amparaba a ambas.

Frases de Trasmisión de Conocimiento

Existen diversas frases que fueron dadas a las mujeres a través de la cultura celta, que para ellas eran como su guía y sacramento, resaltando las siguientes:

• No dejes que ningún hombre te someta o esclavice: eres libre.

• No dejes que tu corazón padezca sufrimiento en nombre del amor: el amor implica felicidad, no tristeza.

• Tu cuerpo es el templo de tu espíritu, nunca lo aprisiones.

• No gastes el tiempo esperando a alguien que no lo hará por ti.

• No permitas gritos de ninguna persona.

• Haz tus sueños realidad.

• No dejes que tus pies anden en sentidos de un hombre que huye de ti.

• No te pongas bella por fuera para agradar a un hombre que no conozca tu belleza interior.

• Ya eres hermosa tal cual cómo eres.

Símbolos celtas

El principal símbolo que representa a las mujeres Celtas es la triqueta, significa: protección vinculada a la fertilidad. Es un símbolo lunar, que se asocia a poderes psíquicos como la clarividencia y la intuición, por ser un símbolo relacionado con la luna. Representa abundancia, divinidad femenina, así como la madurez de la mujer a través del cuerpo y espíritu. En el amor y en la guerra Las mujeres celtas se han caracterizado por sus participaciones en las batallas, se arriesgaban por sus hijos en los campos de guerra. Durante los enfrentamientos las mujeres siempre acompañaban a sus esposos y en el caso de que estos fallecieran tomaba su lugar en las filas de guerra.

En conclusión, la cultura celta y su aspecto militar influenció en el comportamiento de las mujeres, sin embargo, la llegada del cristianismo pone freno a la libertad, igualdad de derechos que ellas tenían.

Artículo escrito 17 junio 2023 para El Progreso de Lugo

¡CÓMO PIENSAN Y SIENTEN LOS AGRESORES!

¡CÓMO PIENSAN Y SIENTEN LOS AGRESORES! 469 1280 AnaCastroLiz

Mucho se habla del perfil de las víctimas y de sus secuelas, también es importante visibilizar como es una persona que ejerce la violencia

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el origen de esta conmemoración se remonta a los años 80, cuando militantes y activistas en favor del derecho de las mujeres honraban la memoria de las hermanas Mirabal —Minerva, María Teresa y Patria—, conocidas como las Mariposas, forman un movimiento de oposición directa contra la dictadura de Rafael Trujillo en la República Dominicana. El 25 de noviembre de 1960, las hermanas son asesinadas, por ese motivo se recuerdan sus brutales asesinatos, para concienciar sobre la necesidad de poner fin a la violencia contra las mujeres.

En este artículo pretendo reflejar como son en realdad las personalidades agresoras, con el fin de visibilizar su comportamiento, y si existe la posibilidad de una rehabilitación emocional.

Doble Fachada

La persona que ejerce violencia tiene una doble imagen, socialmente se presenta como tranquilo, amable, pero oculta en su interior su malestar. En la mayoría de las ocasiones quien se relaciona con personas de este tipo los describen como “pasivos” o muy tranquilos, pero curiosamente dentro su entorno familiar es dónde muestra su cara más violenta.

Los agresores suelen decir: “Nunca discuto con nadie y en mi trabajo me llevo bien con todos, sólo es mi pareja la que consigue sacarme de mis casillas”

En realidad, se sienten víctimas de las circunstancias o del entorno y repite el mismo patrón de conducta con todas sus parejas. Son personas que son violentos cuando observan que la situación de control que ejercen con sus parejas no les funciona, o si se sienten dominados y controlados, es cuando atacan. Claro está que cualquier cosa les saca de sus casillas.

Usan la agresión física cuando no pueden dominar. Saben que agreden y lo hacen para no perder el poder en la relación, lo hacen donde nadie les vea, o esperarán a llegar a su casa y allí descargara la violencia.

Sus ideas

Mantienen un pensamiento rígido sobre los roles que deben asumir el varón y la mujer. Son extremadamente sexistas y discriminativos, pero no muestran sus ideas abiertamente en público. Siempre minimizaran su conducta agresiva considerando que lo que ha pasado es algo sin importancia, por ejemplo, dirán: “tropezaste conmigo y caíste porque no miras por donde pisas”. Si ven que su pareja tiene un tropiezo.

Negará cualquier circunstancia o te hará ver que eres tú la responsable, porque no sabe asumir sus acciones, ¡tiene muy poca tolerancia a la frustración!

La inseguridad, celos o envidia que siente muchas veces tapa un trastorno paranoide y/o narcisista, ya que vivirá atormentando, lleno de dudas que se vuelven certezas en su mente, que al no cotejar con nadie esas ideas, se volverá más enfadado cada vez, fomentando un sinfín de discusiones y peleas.

Cree que su idea es la correcta, le resulta difícil reconocer que  puede estar equivocado.
Los conflictos son vividos como una lucha donde uno tiene que ganar y otro perder.

Cuando su pareja les cuestiona o da un punto de vista contrario al suyo, lo percibirá como una agresión hacia el mismo, por eso se defiende.

No exterioriza el dolor, el temor y la tristeza, racionaliza los afectos y por ello, acumula sus sensaciones negativas hasta que explota en un acto de violencia.

Además, no puede comprender ni entender lo que su pareja siente y piensa con lo cual carece de empatía. Para él lo importante es lo que él piensa, quiere y necesita.

La ira

Es la emoción protagonista en este tipo de personalidades, ya que no saben gestionarla y es cuando se vuelven destructivos, de ahí sus ansias de: romper cosas, pegar, e insultar, etc. Esta emoción suele surgir como una respuesta a situaciones de; miedo, inseguridad, por celos, por no saber cómo actuar o no poder controlar una situación, por sentirse humillado, por querer controlar a los demás, no aceptar las cosas tal y como suceden, etc.

Todo el mundo tiene derecho a enfadarse, sentir ira no es el problema, sino la manera en cómo lo expresan.

¿Existe una cura para estas personas?

Rehabilitar a una persona que quiera aprender a gestionar su ira y agresividad, a tener una sana autoestima, y superar su dependencia emocional, es posible con terapia psicológica especializada y continuada.

Para ello se tienen en cuenta varios factores:

  • ¿Qué ha intentado esa persona y su entorno para superar su problema?
  • ¿Cuál es su historia personal, origen familiar, situación personal y laboral, como gestiona las emociones, cuál es su modo de pensar, qué recursos personales dispone, etc? Todo esto es fundamental para saber que se puede trabajar interiormente con esa persona y que no es posible, al menos de momento.
  • Facilitar técnicas y estrategias para controlarla conducta violenta y la ira, mediante la modificación de los pensamientos, creencias y actitudes disfuncionales relacionadas con la ira y crear un patrón de pensamiento alternativo y más adaptativas.
  • Aprender a resolver los conflictos más asertivamente y aplicando habilidades sociales.

Existe tratamiento, pero debe contar con un apoyo familiar, o de su entorno para que sea más efectivo. A una persona con este tipo de problemática se le suele marcar objetivos de forma muy clara en una terapia y es el siguiente:

  • Descubrir el origen de su agresividady cuando empezó el descontrol de sus emociones, sin este paso es difícil encontrar la solución.
  • Conocer a fondo su ira y la agresividad, en que le ayuda.
  • Aceptar sus sombras y todas sus debilidades, empezando a identificar sus miedos.
  • Sanar sus heridas de la infancia
  • Resolver la relación con sus padres y Romper el Patrón de Repetición
  • Enfrentarse a los conflictos con empatía y aprender a controlar los impulsos.
  • Gestionar sus emociones, re-aprender a expresarse de forma madura y responsabilizarse de su vida emocional de una manera más independiente, sin buscar tener el poder de la relación para sentirse seguro, fomentar conceptos como: trabajar con igualdad en equipo, respetar ideas distintas, y sobre desarrollar pensamientos positivos hacia sí mismo con amor para así poder hacerlo hacia los demás.

Artículo escrito 26 Noviembre 2022 para El Progreso de Lugo

EL SÍNDROME DE HOUDINI

EL SÍNDROME DE HOUDINI 469 1280 AnaCastroLiz

Las personas que no están preparadas para implicarse emocionalmente tienen tendencia a desaparecer de la vida de los demás sin inmutarse

El síndrome de Houdini da nombre a un patrón de comportamiento_ en honor al mago húngaro Harry Houdini, que tenía la capacidad de desaparecer en sus espectáculos_ pues bien, algunas personas ante la posibilidad de comprometerse en; ciertas obligaciones, en trabajos, en actividades o en relaciones de pareja, que inicialmente pueden mostrar tener un gran interés (quizás desmesurado) pero llegado el momento, necesitan “ausentarse” sin más, sin darte explicaciones y dejándote totalmente atónito por ello.

La huida o desaparición, es un mecanismo de evitación que permite a una persona no tener que enfrentarse a ciertas situaciones, evitando toda responsabilidad de tener que implicarse emocionalmente, por lo que esta tendencia conlleva consecuencias serias para mantener relaciones sanas y duraderas.

El miedo a lo desconocido y la inseguridad surgen en estas personas “Houdinis”, que, al conectar con determinados traumas, tienen que actuar de esta manera.

El Patrón de Respuesta

Un mago de la huida, nunca se responsabilizará de sus emociones, ya que no es consciente de que tener que huir, es su reacción a sentir “miedo a algo”, pero sí que se dan cuenta que sienten incomodidad en una situación y por eso se marchan. Si no es capaz de afrontar ese temor, a la larga acabará aislándose emocionalmente, se sentirá con: ansiedad, decepción, frustración y con mucho sentimiento de culpa por su comportamiento.

Este patrón de respuesta en las relaciones personales se suele expresar de las siguientes maneras:

  • Evita el contacto físico, rechazándote afectiva y sexualmente. Cómo no sabe cómo romper contigo, prefiere evitarte que tener una conversación sobre la relación, y todo por no discutir.
  • Evita el contacto visual, no prestándote atención cuando le trasmites algo tuyo importante. Suelen aparentar que te están escuchando, en cambio puedes observar como tienen la mirada perdida en el infinito, como si lo que les estuvieras contando no tuviera la mínima importancia para ellos.
  • Muestra enfado por todo, o dice a todo que no. Cómo tiene problemas para exteriorizar lo que siente, se bloquea y entra en un círculo negativo-tóxico.
  • Es Narcisista y Egoísta. No sabe organizar o planificar actividades en grupo y no muestra interés por lo que no tiene que ver consigo mismo, necesita el absoluto protagonismo en todo, por eso lo que no le interesa lo aparta de su vida.

Tipos de Huidas

Una persona Houdini, puede huir de 3 diferentes maneras:

  • Huir físicamente, marchándose de un lugar, de una convivencia, de una fiesta, sin dar más explicación, pero también puede tener la modalidad de la
  • Huida emocional, donde se queda a tu lado como pareja, en las apariencias, pero es frío afectivamente, te miente para no tener que implicarse en obligaciones, te da excusas para no participar en las responsabilidades que tenéis como pareja con: la organización de la casa, cuidado de los hijos o aportar económicamente, por ejemplo.
  • Huida social, donde el Houdini no comparte su vida social, con la vida privada o laboral, es decir, establece un distanciamiento emocional desde el principio de la relación, y así privarse de tener reacciones que le fomenten más vínculo emocional como, por ejemplo: no presentar a la pareja a las amistades y que ésta apenas sepa nada de su vida social ni laboral, etc.

¿Cuáles suelen ser sus Excusas?

Algunas excusas muy típicas de una persona Houdini, son las siguientes:

  • Utilizan su timidez para protegerse.
  • Se fijan en los defectos ajenos para tapar los propios y así no muestran la envidia que sienten.
  • Discuten con facilidad y quieren quedar por encima siempre.
  • Son caprichosos como si fueran unos niños pequeños, solo desean cubrir sus necesidades.
  • Manipulan todo para conseguir lo que realmente quieren.
  • Dramatizan, se victimizan y utilizan el sentido del humor “irónico” para tapar sus sentimientos tan fragmentados.

¿Tu pareja es un “Houdini”?

Una persona que convive con alguien así, puede sentirse gravemente dañada mostrando sensaciones propias de duelos no-elaborados como: no darse cuenta que está con alguien de este tipo y minimizarle lo que hace, sentirse culpable por que su pareja no le presta atención y estar todo el día enfadado por ello. Este tipo de personalidades desata grandes inseguridades dañando aún más la autoestima de parejas que suelen, curiosamente ser, mucho más empáticas y comprensivas, con tendencia a ser dependientes emocionales.

Hacer un “Houdini” es similar al concepto del “ghosting”, la diferencia es que éste último es cuando una persona desaparece de tu vida de forma virtual, porque has establecido una relación simplemente por las redes sociales, o solo os comunicais por wasap casi más que en directo, y desaparece de tu vida dejando de contestar a tus mensajes o también puede terminar bloqueandote de las redes sociales sin más, dando así por finalizada la relación sin que puedas explicarte o entender lo que está pasando.

Para poder ayudar a una pareja Houidini y saber cómo encajar esta situación debes de:

  1. Identificar el comportamiento de “huida” de tu pareja, para que te des cuenta que es fruto de su mecanismo de evitación del miedo y no es tu responsabilidad porque hagas algo mal.
  2. Entender cuáles son sus razones por las que se originan esas huidas.
  3. Ayudarle a enfrentarse a sus miedos sin juzgarlo por ello.
  4. Reforzar su autoestima para que sienta seguridad.
  5. Ofrecerle una relación estable, intentando no entrar en demasiados conflictos.
  6. Hablarle de forma respetuosa y afectiva.
  7. Buscar ayuda profesional si no avanzáis.

Artículo escrito 17 septiembre 2022 para El Progreso de Lugo

LOS EXCESOS DE ROMA

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Vuelve el ARDE LUCUS, la fiesta lucense más cultural, y con ella las costumbres romanas

 

La fiesta de Arde Lucus tiene el objetivo de rememorar y recrear su pasado romano y durante un largo fin de semana vuelve nuestra ciudad a viajar al pasado con todo tipo de actividades festivas y culturales. Al recordar cómo vivían antiguamente, nos trae a la memoria que en Roma la mujer era considerada inferior al hombre, nacía libre pero no ciudadana y no podía votar ni ocupar cargos públicos, de ella se esperaba que se casara y tuviera descendencia, cuidara de la casa y educara a sus retoños.

La violencia machista estaba al orden del día, sin ir más lejos en el conocido relato de “El Rapto de las Sabinas” es cuando los primeros romanos se dieron cuenta de que apenas había mujeres que les dieran hijos, y encontraron una solución en ir al pueblo de al lado a raptar a sus mujeres.

Era una sociedad absolutamente machista. Se justificaban en los episodios mitológicos repletos de violencia sexual y psicológica que los dioses ejercían sobre las diosas y heroínas, “cosificándolas” como parte de la decoración que el orden patriarcal generaba y ha perpetuado hasta nuestros tiempos.

Muchas mujeres romanaseran tratadas como pura mercancía. Los romanos fueron los primeros que promovieron el comercio sexual. Se llegaron a registrar 32.000 prostitutas oficiales a principios de siglo II en Roma, ya que, para ellos, era un negocio fundamental para preservar el orden y evitar que las mujeres no fueran adúlteras o violadas, lo hacían aprovechándose de las esclavas que las obligaban a prostituirse.

Violencia de género, misoginia, trata de personas, mujer sin oficios, ¿te suena a algo a la sociedad actual? Había algunas mujeres libres, que estaban más amparadas por las leyes, pero también las había esclavas, como las prostitutas, que carecían de derechos. Repasando estos detalles tan importantes y que pueden explicar muchas cosas sobre nuestro comportamiento en las relaciones de pareja, vamos a meternos en faena sobre el legado más oscuro que también nos ha dejado la Roma más excesiva.

Orgías y Bacanales

Se sabe que las “orgías” es a lo que se llama tener actividad sexual en grupo y el término “bacanal romana” hace referencia a fiestas desenfrenadas en honor al Dios Baco, en la que los asistentes comían, bebían, hablaban y se divertían, pero sin haber obligatoriamente connotación sexual alguna y, por lo tanto, deberíamos de dejar de usar el término “bacanal” para referirnos al sexo grupal porque no es lo mismo.

El término orgía surge a partir de la Edad Media cuando desde el catolicismo se intentó denostar todo aquello que provenía del paganismo romano y, por tanto, aprovecharon para tergiversar la historia romana señalando que las celebraciones en honor a Baco eran fiestas grupales dedicadas al sexo y el desenfreno.

Matrimonio

La edad de matrimonio para las mujeres era de doce años, esto se conoce porque se conservan restos epigráficos de niñas fallecidas con tan solo nueve o diez años que habían muerto en el parto. Octavia, la primera mujer de Nerón se casó con unos once años, y Agripina, su madre con doce. Muchas veces estas bodas se concertaban con hombres mayores que ellas, que se casaban en segundas nupcias, y estaban acostumbrados a abusar de esclavas o acudir a prostitutas. Si una mujer no aceptaba un matrimonio, se consideraba como un delito, castigado con el destierro o la muerte.

Sexualmente: Activos o Pasivos

La sexualidad romana no puede comprenderse dentro de las categorías actuales, ya que no existía un concepto de heterosexualidad, homosexualidad o bisexualidad como podemos encajar en la actualidad, sino una jerarquización, que condicionaba como se comportaban sexualmente: si eran activos o pasivos. Así, las personas de mayor rango tenían que ejercer una sexualidad activa que eran: los hombres libres, ciudadanos y patronos, frente a los subordinados, que “recibían” el sexo pasivamente como: las mujeres, los esclavos, etc. Esto se refería tanto a la iniciativa como a quién penetraba e, incluso, a quién se movía o a las posturas. Para los romanos, que era una sociedad profundamente patriarcal, el elemento inferior por naturaleza era la mujer.

 

Fellatores

La penetración sexual vaginal era sobre todo un asunto propio de la sexualidad de la pareja, con el propósito de crear vida. La sodomía y el sexo oral eran una forma de evitar estas consecuencias. Una esposa no tenía que practicar sexo oral. Esa tarea estaba reservada para prostitutas y esclavos de ambos sexos. Tanto los fellatores como la fellatrices eran socialmente despreciados; estos términos fueron usados como insultos a quién practicaba el sexo oral.

El cunnilingus era considerado degradante porque la postura que tenía que hacer una persona para practicarla era humillante, como si fuera un perro.

 

Prostitución

En su mayoría, eran mujeres esclavas, utilizadas para satisfacer hasta la extenuación. La prostitución era un elemento normalizado en la vida cotidiana, con burdeles en el centro de la ciudad y una amplia presencia de prostitutas callejeras, que se situarían en torno a las termas, foros y edificios de espectáculos.

Eran frecuentes los embarazos no-deseados y posteriores abortos, o el “infanticidio” que ejecutaban al feto según daban a luz. Las fosas con restos de neonatos, han sido encontrados en un gran numero siglos después, cercanos a burdeles cercanos.

Con todo esto podemos concluir que los romanos, fueran ciudadanos, guerreros, sirvientes, comerciantes o esclavos practicaban una sexualidad repleta de excesos, narcicismo y desigualdad que ha causado una cierta influencia en nuestra sociedad y que ha servido de inspiración para películas pornográficas o crear fantasías de mucho tipo y también de sexo grupal, puedes quedarte con la parte más lúdica pero acuérdate que nos han dejado un legado puramente violento y dictatorial que nadie necesita revivir.

Artículo escrito 11 junio 2022 para El Progreso de Lugo

LAS RELACIONES ABIERTAS

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Cada vez, son más las parejas que prueban otras formas de relacionarse, ¿es el fin del romanticismo-monógamo?

Brad Pitt y Nicole Porturalski es una pareja recientemente formada, donde el actor y la modelo alemana, aparte de la diferencia de edad (el tiene 56 y ella 27 años) cumplen otra peculiaridad, ella está casada, sí, algo extraño de entender para la mente de los mas tradicionales.

Algo está pasando en la duración de las parejas monógamas, las personas cambian más de pareja que de foto perfil del Facebook, sucediéndose en un breve periodo de tiempo rupturas, duelos y nuevas parejas, sin dejar tiempo a desintoxicarse. Nadie quiere estar solo y a poder ser, a falta de uno a quien querer o por quien ser correspondido, mejor que sean dos a quién atender.

Se han vuelto más cotidianas este tipo de relaciones, pero ¿son la alternativa para que relaciones largas rompan la monotonía y se puedan “entretener” con otras personas? ¿El poliamor y las relaciones abiertas será lo normal a partir de ahora?

La gente más joven tiende a ser más abierta y huyen del compromiso por no parecerse a lo que han visto seguramente en sus padres, y pasan de centrarse en solo una cosa a la vez, tiene poca tolerancia a la frustración y al rechazo, gozan de un nivel de paciencia muy bajo, y quieren vivir muy deprisa, todas estas razones pueden desembocar en este tipo de experiencias amorosas.

No te inquietes porque en este articulo conoceremos estos asombrosos conceptos tan novedosos para ti, y que tanto pueden surgir en el mundo rural como en el urbano.

¿Qué son las relaciones abiertas?

Cuando una pareja no considera la monogamia necesaria para mantener su unión de forma sana y estable, pactan la posibilidad de mantener relaciones con otras personas. Pueden desde tener solo sexo o compatibilizar una relación supuestamente “estable” con una o más personas aparte de la previa y contando a la pareja de origen cuáles son sus citas y con quién está. Para que funcione esta situación, que para muchos se puede definir como, “cuernos consentidos”, es prioritario instaurar una serie de normas, lo más explícitas posibles, y cumplirlas para no llevarse sorpresas ni que sufra la relación ya establecida. 

 Si tu pareja te lo propone, ¿qué harías?

Aquí no existen los secretos, ni las mentiras, ni tener que poner excusas o buscar quien te cubra las espaldas, en este tema ambos conocen lo que sucede y que les lleva a: disfrutar de otras relaciones esporádicas o no, tener aventuras sexuales y “amigos con derecho” o incluso hacer intercambio de parejas, con la libertad de vivir lo que uno necesita, sexual o afectivamente sin perder de vista a su pareja originaria.

La mitad de los hombres y mujeres, según datos estadísticos han sido infieles por lo menos una vez en su relación de pareja, luego están los que quieren ser infieles y no lo son porque no encuentran con quién, y las parejas que no tienen sexo y siguen conviviendo juntas, ósea muchas de las parejas que tienes a tu alrededor y crees que son ideales, no lo son. Una relación abierta te ofrece una posibilidad de vivir sin sentimiento de culpa y sin renunciar a la estabilidad de tu hogar, eso es en la teoría y visto desde fuera, pero si tu pareja te lo plantea, ¿qué le dirías?

Los riesgos para terminar en ruptura son altos por mucho que en una de las normas seas: no enamorarse del “nuevo”. Además ¿cómo te comes los celos, las inseguridades de compararte con el “nuevo” y las ganas de preguntar y saber todo lo que hizo tu pareja “con pelos y señales”?

No todo el mundo está preparado para disfrutar de una relación de este tipo, tiene mucho que ver la moral, ética y valores personales con los que cuentes. Siempre existe el riesgo de engancharse sexualmente del “nuevo” y alejarse afectivamente de la pareja.

¿Cuándo funciona?

Lo primero que piensas cuando te lo plantea tu pareja, es: “ya no me quiere”, “no le gusto ni me desea”. Suele ser el caballero quien lo propone a su pareja, aceptándolo ella, mayoritariamente por temor a que se acabe la relación.

Para que una situación de este tipo funcione, es necesario que se cumpla lo siguiente:

  • Tener el mismo deseo de pactar una relación abierta.
  • Poner el mismo grado de confianza, sinceridad y ser prioridad uno para el otro.

Pasos a seguir

Debes conocer los siguientes pasos para que funcione:

1. Analizar en el momento en el que os encontráis como pareja. Si pretendéis salvar vuestra relación de esta manera porque estáis atravesando una crisis de monotonía, o es que no tenéis sexo, o si es por ampliar nuevas alternativas.

2. Nunca debéis hacerlo si uno de los dos se siente obligado o por contentar al otro. La finalidad tiene que ser la de aumentar el bienestar de ambos y ser felices. Solo sale bien si por conjunto se desea hacerlo.

3. Poner vuestras propias normas y límites de lo os podéis permitir y lo que no.

4. Ser extremadamente comunicativos. Ser abiertos a la hora de expresar vuestras necesidades, pensamientos, y emociones de una forma sincera, con empatía, y fomentando mucha seguridad para que no existan malos entendidos.

5. No pueden existir celos ni egoísmo.

6. Es vital ser sincero con el “nuevo”. Debe saber que situación tenéis como pareja y en el lugar que ocupará el/ella.

7. Y lo más importante es proteger y cuidar de vuestra relación cada día.

 Te guste o no este tipo de relaciones, es algo que seguirá sucediendo. La sociedad juzga más a quién funciona de esta manera que al que es infiel o ningunea a su pareja. Todavía nos falta mucho para avanzar con el concepto de amor y no tener tantas expectativas hacia el concepto “ideal de relaciones de pareja”, porque existen muchas heridas por sanar con respecto a la infancia sobre el vínculo establecido con los padres, y desarrollar más autoestima para descubrir lo que es amar, respetarse y aceptarse de verdad a uno mismo para luego poder sentirnos unidos con verdadera conciencia hacia la persona decimos querer o ser felices sin buscar una relación sentimental.

Articulo escrito 19 septiembre 2020 para El PROGRESO de Lugo 

SEXO EN EL IMPERIO

SEXO EN EL IMPERIO 751 2048 AnaCastroLiz

El Arde Lucus representa como vivían los romanos que con su lujuria y placer lo dominaban todo

Los romanos vivían el amor y el sexo como si fuera un gran regalo de los dioses, que debían disfrutarlo al máximo. Sin ir más lejos los frescos y grafitis que aparecieron en Pompeya ya demostraban la importancia que le daban, buscaban siempre el placer y la felicidad.

El viajar aporta mucho mundo, eso lo vivió Baco, el Dios Romano del Vino, que hizo patria por toda Asia y a su regreso a Roma quiso compartir todo lo aprendido con los demás. Fue un trotamundos y maestro de la diversión, precursor de la liberación sexual y de los excesos. Los romanos de aquel tiempo, se convirtieron en los reyes de las borracheras colectivas, entregados a un vino que nada tiene que ver con los que tenemos aquí en nuestra tierra lucense.

El falo

Los romanos adoraban a los objetos con forma de “falo” ya que era algo cotidiano porque era un instrumento que garantizaba la fertilidad según el dios romano Fascinus. Las matronas romanas eran las encargadas de llevarle flores, cuya misión consistía en alejar el mal de ojo (fascinum) que tanto les preocupaba a los antiguos romanos, favorecía la germinación de las plantas y facilitaba el alumbramiento de las hembras estériles.

El poder, el estado social y la buena fortuna se expresaban frecuentemente en términos fálicos. Los hombres romanos tenían que ser parte activa en todo lo referente a la sexualidad. No se entendía la pasividad sexual en un hombre, pues suponía la pérdida del control, y esta era la máxima virtud valorada en Roma.

Los hombres romanos podían tener relaciones con prostitutos y con mujeres, y esto era aceptado socialmente.

Homo y bisexualidad

Las leyes “Lex Scantinia”, “Lex Iulia” y “Lex Iulia de vi publica” regulaban la homosexualidad entre hombres libres. Un hombre, que disfrutaba siendo penetrado, era llamado pathicus o catamita. Se le consideraba pasivo y en consecuencia era presentado como hombre débil y femenino.

Estas leyes sobre la homosexualidad no se aplicaban cuando eran los esclavos o los bárbaros quienes la practicaban, pues no eran considerados como seres humanos. El hombre romano era bisexual y la educación que se daba a los hijos, iba encaminada a ser bisexuales. El hombre era el dominante y superior en la familia, sociedad, política y en la guerra. Mandaba en casa y lo decidía todo. Además sodomizaban a los enemigos venidos y los esclavos que vivían en sus casas.

En una clara herencia de la cultura griega, no se consideraba homosexual a un hombre que mantenía sexo con otro hombre, siempre y cuando éste hiciera el papel activo, es decir, cuando penetraba a esclavos, prostitutos o prisioneros, pues esto era visto como un signo de autoridad.

Matrimonios pactados

La educación bisexual de los romanos estaba orientada a demostrar su poder. La sociedad romana era profundamente machista y muy jerarquizada. Un hombre no se podía casar sin tener experiencia sexual. La virginidad femenina en las clases pudientes representaba un gran valor social en la mujer.

Los romanos no se casaban por amor, sino para reproducir y engrandecer el imperio, exclusivamente movidos por intereses sociales y económicos, había poca intimidad. Tenían mas relaciones con los esclavos y esclavas siendo considerado lo más normal y que el esposo buscara satisfacción sexual con otras personas fuera del matrimonio.

Las mujeres romanas

Los genitales femeninos y la menstruación eran vistos de manera negativa. El sexo oral hacia la mujer era muy controvertido. Las mujeres de clase baja, las extranjeras y las esclavas, tenían mucha más libertad sexual que las de clase alta.

El placer femenino era totalmente ignorado. La moral sexual romana se basaba en el binomio de someter y ser sometido. Someter era un honor, mientras que ser sometido era absolutamente vergonzoso y más si éste era un varón adulto libre. Sin embargo, si era un esclavo o una mujer se consideraba de lo más natural.

Las féminas una vez casadas no debían esperar ningún placer del acto sexual, solo tenían que procrear. Además, debían aceptar las infidelidades de sus maridos, siempre y cuando las amantes no fueran casadas, pues, como hombres, era una muestra de su virilidad.

El cunnilingus (sexo oral) se consideraba una práctica sucia, ya que la persona que lo practicaba se encontraba en la postura de un perro. Era común que los “statio cunnulingiorum”, osea los prostitutos masculinos, esperaran en las esquinas de algunos baños a mujeres que solicitaran sus servicios.

Anticonceptivos

En el siglo II, el médico Sorano de Éfeso aconsejaba introducir una bola de lana empapada de vino u otras sustancias gomosas en la vagina, para taponar la entrada del cuello del útero. Menos científica era la costumbre de saltar siete pasos hacia atrás o hacer girar la rueda de un molino cuatro veces por la noche, como apuntaban otras costumbres de la época, que posiblemente no frenaron el nacimiento de muchos guerreros romanos que más tarde fueron posiblemente o Pretorianos o de las Cohrs.

Prácticas sexuales extremas de los romanos

1. Acostarte con la madre

  1. Hacer recorridos por prostíbulos como si de turismo se tratara.
  2. Acostarse con familiares: hermanos, primos, etc.
  3. Convertir a un hombre en mujer para poder contraer matrimonio
  4. Ejercer la prostitución a media jornada
  5. Intercambios de parejas, o tríos
  6. Montar burdeles imperiales.
  7. Montar orgías con adolescentes
  8. Casarse con tu sobrina
  9. Dar rienda suelta a numerosas fantasías o fetichismos de todo tipo.

Habrá quienes representen a pies juntillas como vivían en aquella época, estos días de fiesta en el Arde Lucus, donde estar disfrazado de romano o celta durante unos días, como lo hacían en el antiguo imperio puede írsete de las manos, ¡así que, ten “sentidiño” que luego llega el lunes y tienes que vestirte como en el resto del año!.

Articulo escrito 15 junio 2019, para El Progreso de Lugo

HAZTE ALIADO DE TU ENEMIGO = TU BOICOTEADOR

HAZTE ALIADO DE TU ENEMIGO = TU BOICOTEADOR 480 360 AnaCastroLiz

¿Tienes miedo a que te pasen cosas buenas, y no prosperas o te va mejor en la vida porque te da vértigo el cambio y no te crees merecedor de ello?.

Si te digo que tu peor enemigo eres tú mismo, ¿qué te parece?. Posiblemente llevas toda la vida justificando tus fracasos que son debidos a: el destino, tus padres, tu jefe, tu ex pareja o a saber qué o quién.

El autoboicot, consiste en ponerse trabas a uno mismo, y creer que no eres capaz de alcanzar tus deseos en tu vida: laboral, afectiva, social o familiar. No sabes cómo salir de ese “agujero negro” donde tropiezas en más de lo mismo, una y mil veces.

Te dices cosas como; “pero que me creo yo, sino soy nadie”, “me va salir mal”, “no voy a conseguir lo que quiero”, “a ver como salgo después de todo el embrollo”, etc. Si es así, sigue leyendo quizás te pueda ayudar.

El poder del lenguaje

Somos unos auténticos, profetas y decretamos con las “profecías auto cumplidas” nuestras angustias. El lenguaje influye en lo que pensamos, en lo que hacemos, y es el verdadero motor de nuestras vidas y no le damos atención.

Esos pensamientos tan automáticos,  están a un  nivel » inconsciente», que es donde guardamos los recuerdos, son los que nos machacan la mente pensando en todo lo pasado y negativo. Nuestras decisiones, emociones y comportamientos dependen en un 95% de ese inconsciente.

Esa “vocecita” dentro de nosotros es nuestro “ego” boicoteador que se engancha enormemente a lo que tanto repetimos: «no puedo fallar» o «no quiero tener ansiedad», etc. Así que solo verá a lo que temes y sucederá precisamente lo que quieres evitar, sobre todo porque no dejas de repetirlo.

Reformularte

Aprende es a decir  lo mismo de forma positiva y afirmativa. Tiene más impacto en nuestro comportamiento decirnos: «voy a intentar hacerlo bien» o «conseguiré mis sueños», cosas asi, etc.

Somos muy susceptibles a las «etiquetas» le ponemos nombre a todo; «esto no lo hago bien», busca como expresar lo mismo de forma positiva llevandolo a tu presente, por ejemplo; “hoy no me salió bien, aprenderé y lo mejoraré para la próxima vez”.

Autoboicot en el amor

Estamos tan acostumbrados al drama que cuando conocemos a alguien y nos basamos en experiencias pasadas que no salieron bien, comenzamos a programarnos para un resultado nefasto, al romperse esa relación nos frustramos porque no fuimos como somos y nos sentimos culpables por lo que no hicimos.

Las canciones, películas, libros o historias que conocemos hablan de amores sufridos, amores que luchan, amores imposibles, todo el mundo pasa por auténticos “valles de lagrimas” para terminar juntos, ¿pero tiene que ser así?

¿Por qué somos así?

  1. Tenemos una gran falta de amor propio. Debes sentirte merecedor del amor de verdad y concederte el derecho de ser amado con toda su plenitud.
  2. Existe un patriarcado en la historia de la humanidad que nos ha marcado a las mujeres para reprimir nuestras emociones y no mostrar nuestra seguridad, es mejor luchar entre nosotras, que trabajar unidos por la paz de géneros.
  3. Reprimimos lo que sentimos y no lo decimos, lo ocultamos, por miedo a estar en desv Luchamos por tener el poder en la relación y nos fijamos donde estará el fallo para echarlo en cara o protegernos del posible fracaso. Al comenzar una relación desde la desconfianza vemos al otro como enemigo siempre sospechando.
  4. Ponemos cualquier cosa por delante de una relación amorosa: el trabajo, el estatus, el dinero, la hipoteca, unas vacaciones que luego deseas mostrar en tus redes sociales lo guay que eres pero no te lo crees ni te sientes pleno con la persona que tienes al lado.
  5. Aunque estas insatisfecho con su situación actual, en el fondo estas cómodo y no buscas alternativas de cambio.
  6. Prejuicios por tus creencias con respecto a si tienes una edad determinada o ciertos complejos que crees puedan ser una traba para que alguien se fije en ti. Que si estas separado por que tienes hijos, que si pasas de los 50 ya no encontrarás el amor, etc.
  7. Miedo a lo que opinarán de ti, cuando necesitas la aprobación de los demás para dar cualquier paso en su vida, les das a ellos el poder sobre tus pasos.

¿Cómo aliarte contigo?

1. Define tus metas y sueños. Ten claras tus necesidades y valores personales, haz que formen un equipo.

2. Desarrolla buenos hábitos. Con rutinas que te den seguridad y te favorezcan avanzar.

3. Anula las distracciones de tu vida. Pon en limite tus redes sociales, móvil, amistades negativas o todo aquello que te reste energía.

4. Rodéate que personas y situaciones que tengan que ver con tus inquietudes y aficiones, busca donde inspirarte y adorna tu vida con cosas que sean de tu agrado.

5. Invierte en tu Inteligencia Emocional, es decir, ten más autoconsciencia, autocontrol, empatía por los demás y sé más asertivo.

 

Articulo escrito 10 mayo 2019 para La Voz de Galicia. Edición Lugo

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MASTERCLASS EN SEXO ORAL

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¿Cómo decirle a alguien de una manera digna, que no te gusta cómo te está realizando un “cunnilingus”?

Conoces a alguien con el que crees tener química, y os vais a la cama y descubres que, ¡es horrible en cuanto a introducir su lengua para acariciar tu templo sagrado!. ¿Es posible tener mucha atracción con alguien y que luego sea un autentico inútil en cuestión de sexo oral? ¿Esa relación ya no tiene futuro? ¿Se puede remontar después de no dar pie con bola en ese tema?.

Muchas veces te puedes encontrar con situaciones que no sabes muy bien cómo reaccionar, ni sepas cómo decirle; “me estás haciendo fatal el cunnilingus”, por ejemplo, pero peor es, que sea tu pareja de muchos años esa persona y no sepas como pedirle que mejore, en cualquier caso quizás te interese seguir leyendo este artículo para que se ponga las pilas, esa pareja o tu le enseñes.

Si ese caballero o fémina, lamentablemente no es nada habilidoso con algo que para ti es muy importante, no debes guardarte esa información. Ser lo más clara y sincera posible, sería ideal. Coméntale tus gustos y preferencias, dale pie a que él te cuente si lo hace solo complacer y no le gusta, o si le gustaría aprender y mejorar.

Frustraciones razonables

Tal vez el sexo en sí no haya sido tan malo en una relación esporádica, la primera vez con alguien, se tienen nervios, poca confianza, es normal porque ambos os estáis conociendo.

Si hay buena complicidad y comunicación, es bueno darse una segunda oportunidad. A veces una mala experiencia sexual no significa que dos personas no puedan congeniar en ese terreno más adelante, sobre todo hay que saber pedir como deben de hacértelo mejor e investigar juntos.

Lo que no hacer

“Tocar con brusquedad”, “dar golpecitos sobre el clítoris cómo si fuera un tambor”, “intentar sin éxito la penetración con la lengua, a la vagina o no dar introducido bien los dedos”, “mordisquear o chupar”, “ser agresivo o muy bruto y frotando como si estuvieras prendiendo fuego con una cerilla”, “no encontrar el punto G ni interesarse si lo estás consiguiendo o ni preguntar después de la experiencia si ha gustado”, son algunas de las innumerables quejas de las mujeres que cuentan lo que les sucede con el sexo oral ejecutado por sus parejas, ya sean pasajeras o estables.

La falta de juegos preliminares, moverse bruscamente, besar como si los morros fueran una metralleta lazando balas a discreción y meter la lengua hasta la glotis, o no tener ni idea de cómo se quita un sujetador, ni tan siquiera con ambas manos, le baja la libido a cualquiera y te quitan las ganas de repetir. Es que hay caballeros que por muy maduros que se crean, o mucha experiencia digan tener, no tienen ni idea de que va eso de seducir en la cama o dar placer a una dama.

¿Sincerarse siempre?

Nadie nace aprendido, muchas veces las cosas que a ti te pueden poner a cien, no siempre se corresponden con lo que le ha gustado a las anteriores parejas de tu actual pareja, así que actualízalo, ofrécele una “masterclass sobre cómo funciona tu pedazo de cuerpo”.

La comunicación entre las sabanas es muy importante. Si no te entiendes entre ellas es difícil que lo hagas fuera de ellas, curiosamente guarda un cierto paralelismo. Si finges lo único que conseguirás es que él se sienta un “macho engrandecido pero engañado”, aunque no tengas pensado repetir con esa persona, tampoco estaría mal que se lo dijeras, puede aprender de esa experiencia contigo y mejorar para el futuro.

El cunnilingus “ideal”

No hay técnicas infalibles para convertirse en el perfecto “ejecutor del sexo oral” algunos son torpes, van rápido y, lo que es peor, está convencidísimos que saben dar placer, posiblemente no se han topado con demasiadas mujeres que supieran pedir lo que querían.

Pasos a seguir para que mejorar el sexo oral:

  1. El clítoris, ¡tu mejor amigo! Aprender a interpretar los movimientos de la usuaria, es importante para el que ejecuta esta práctica. Si te retira la cabeza de entre sus piernas, es que no le gusta, si te la aprieta aunque sea sin querer, es que si. Su propio cuerpo ya te indicará el camino correcto. ¡El clítoris, tiene que ser tu aliado!. Dile que te guie, no dudes en hacer preguntas, aunque tú no puedas hablar mucho, ella sí. Si lo que te da reparo es el tema de la higiene o olor, existen trozos de látex para poner en esa zona además de usar lubricantes de olores y sabores.
  2. Mueve la lengua: rápido y lento, pero suave. Los movimientos de la lengua pueden ser rápidos o lentos. Desde clítoris, abrir con tus dedos los labios puede ayudar a despejar mejor la zona y jugar más delicadamente.
  3. Masturba con los dedos. Usar los dedos; anular y corazón, dentro de la vagina como encogiéndolos y estirándolos, a la vez que se utiliza la lengua en las partes anteriormente comentadas, ayuda llegar al clímax mejor y mas rapido.
  4. Mantén el ritmo. Una mujer no alcanza el orgasmo si la estimulación es intermitente. Una buena frecuencia, delicadeza con los toques y buenos movimientos, ponen a mil y dosmil.
  5. Busca la postura adecuada. Para tener un orgasmo hay que estar bien colocado, desde el principio de la experiencia, escoger una postura donde los dos os sintáis súper cómodos.
  6. No escupas. Algunas escenas de cine porno, incluyen este tipo de “guarrada” y eso lo utiliza para lubricar, ¡cuidado con eso!, sabemos que la boca posee muchos más bacterias que ninguna otra parte del cuerpo junto con el ano. Si no está lo suficientemente lubricada usar geles especiales porque no cambiarán el ph de la vagina.
  7. Divertiros. Explorar con sabores como: chocolate derretido, crema de chantillí y aceites, etc. Usar hielo, o la raíz del jengibre para rodear el clítoris, y para dilatar la vagina utiliza aceites, además de realizar masajes alrededor, junto con caramelos mentolados que se repasen por los labios internos, proporcionaran una sensación increíble. Cuidado con dejar residuos o que se introduzcan esas sustancia en el interior de la vagina. Sobre todo hacer el humor y para sentir mas amor.

Articulo publicado 4 mayo 2019, escrito para El Progreso de Lugo

¿TIENES FOBIA AL COMPROMISO?

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La falta de confianza y seguridad en uno mismo, tener temor al futuro o no dar superado anteriores fracasos, son los causantes de padecer filofóbia

¿Te cuesta relacionarte con el entorno de tu pareja? ¿Te parece un “tostón” los compromisos familiares? ¿Te acabas aburriendo con facilidad cuando tienes que implicarte en las cosas que le interesan a los demás? ¿Es complicado para ti llegar a acuerdos y te da pereza razonar? ¿Sueles callarte lo que piensas porque sabes que si lo dices crearía un conflicto? ¿Te cuesta tomar iniciativas? Si en la mayoría de las respuestas has contestado son “si”, quizás, tengas miedo al compromiso, te voy a explicar porque te pasa y cómo hacer para superarlo.

Filofóbia

Es cuando sufres ataques de pánico o mucha ansiedad porque sientes que tu libertad se verá afectada y deseas escapar de esa situación, además tienes dificultades a la hora de entregarte emocionalmente y te cuesta formalizar alguna situación o sientes un miedo intenso que te provoca huir.

El “filofobico” es un maestro del auto-sabotaje para intentar justificarse del porque no debe enamorarse o ir a mas con una persona. Se pasa el día buscando las características negativas en esa persona y todo lo que le puede desunir, así sentirá que es el quién controla el inicio y el fin de esa relación y no sufrirá tanto si se termina.

Profecía Auto cumplida

El que no se compromete suele elegir, curiosamente, relaciones difíciles e imposibles para reafirmar la idea de que: “enamorarse es una perdición”, y no está hecho para mantener nada duradero. Así se explica la “Profecía Auto cumplida” donde, sin ser consciente de esto, seleccionas a personas o las atraes a tu vida, a quien ya no es adecuada inicialmente para ti y así reafirmarás que tus creencias están en lo cierto: “esa persona no va conmigo”, “no me conviene”, “no me entiende o somos incompatibles”, para alejarte del compromiso y no llegar a sentir amor.

Inmadurez Emocional

El miedo a tener una relación, surge ante la expectativa de cambio y a la adaptación a una forma de vida diferente. Si lo que hemos escuchado por parte de nuestros padres, es: “no te cases nunca” “no tengas hijos que te quitan años” etc, son mensajes donde se cree que perdemos más cosas de las que ganamos en una relación. Existe un desequilibrio entre lo que se va a afrontar y los recursos de que dispones para hacerlo, es decir, crees que no tienes lo suficiente para aportar a la otra persona; sea económico, emocional o psicológico.

Desde muy niño un “filofobico” no contactó con su autonomía y responsabilidad, algo que no le han enseñado sus padres, que son quienes forman en este tipo de capacidades y ha sufrido de normas rígidas o ha aguantado muchas imposiciones. Encontrara “peros” para todo, buscará fallos en la pareja para aliviar sus malestares y así evitar sus responsabilidades, si la relación no sigue el curso esperado, romperá culpando al otro por lo sucedido.

Pensar; “todas las mujeres son iguales”, “voy a perder la libertad si me saco novia para hacer lo que quiera”, “me va a controlar”, “o me va a pasar igual que con la anterior pareja”, son ideas típicas que se tienen.

No superar una ruptura o haber sido dejados, les hará no iniciar otra nueva relación y preferirá evitar un posible éxito con tal de no pasarlo mal de nuevo.

El modus operandi

Un sujeto que este sin y sea filofobico, se las arreglará para conocer y atender a varias candidatas a la vez y no se quedará con ninguna, me explico; le “dorará la píldora” a varias para asegurarse que está acompañado todo el día y todo el tiempo, siendo él quien dirija ese contacto sin sufrir si alguna se aleja, puesto que ya tiene suplente.

Tiene una idea muy distorsionada de lo que significa amar, son celosos, posesivos y muy inseguros, con un gran temor a sentir rechazo y sin permitirse expresar el sufrimiento, por eso siempre tienen “chorbo agenda” temiendo quedarse sin tener con quien hablar. Les cuesta perdonar, negociar o continuar una relación si algo no les gusta. Su autoestima es baja.

Características

1. Son individualistas. Valorará siempre sus necesidades por encima de quien sea. Difícilmente mostrarán entusiasmo e iniciativa, sino tiras tú de él. Nunca pensará en que una relación de pareja es una unidad sino que son dos partes muy diferenciadas.

2. Es hipocondriaco. Tiende a pensar en el lado malo de las cosas. Teme al futuro, rechazará de antemano cualquier proyecto que limite su libertad en el futuro.

3. No sabe adaptarse. Se suele bloquear pensando que los demás le imponen sus ideas. Suele ser rígido con respecto a valorar las responsabilidades y obligaciones de cada uno, y ni siquiera se le pasa por la cabeza que ese compromiso puede adaptarse a las necesidades de uno mismo y beneficiarse ambos.

4. Juzga sin cotejar información. Va creándose una película en su mente de cómo son las cosas sin tan siquiera comentarlo y ponerlo en común con la otra parte. Saca sus conclusiones y así se justifica para huir de cualquier situación.

En su trabajo

Mostrará una alta necesidad de control y rigidez en casi todo, sobre todo a nivel profesional. Todo lo que conlleve mucha responsabilidad tiende a delegar, su implicación es escasa, si sugiere demasiado esfuerzo, sabe muy bien de quien rodearse para que otras personas lleven el mayor peso del proyecto y él tenga poco que hacer o gestionar, tratando de pasar desapercibido, no implicándose en propuestas que generen más vínculos o directamente desapareciendo. Acaba haciendo las cosas por imposición costándole disfrutar de ellas, si comienza algo está deseando acabarlo.

¿Se puede superar este temor?

Una relación que no tenga compromiso, tarde o temprano romperá. Este problema les suele pasar más a los hombres que a las mujeres.

Si conoces a alguien que merece la pena y no la quieres perder; sincérate contigo, elabora un listado de pros y contras, lo que ganas y que pierdes, cuanto puedes dar, recibir y querer de esa persona, además de la relación.

Sé objetivo, no generalices, cada relación es diferente, no compares con el pasado. El miedo no debe evitarse, solo se supera enfrentándose a él, confía en tus posibilidades. En algún momento de tu vida si tú no decides apostar y parar de dar tantas vueltas, la propia existencia se encargará de que no huyas más. Si te quejas de que no encuentras a la persona adecuada quizás sea que tú no te ofreces a ti mismo el amor que demandas. Empieza por solucionar tus vacios y enfrentarte a tus miedos.

Articulo escrito 5 abril 2019, para La Voz de Galicia. Edición Lugo

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