Cómo cuidar de nuestra salud mental para transitar las fiestas con mayor bienestar
Estas fechas tienden a idealizar las reuniones familiares creyendo que tienen que ser repletas de dicha, y las luces por todas partes invitan al despilfarro, todo esto puede convertirse en un terreno muy engañoso sobre lo que “debería ser” o suceder en las navidades pero lo que realmente sucede o acaba “siendo” suele ser una de las mayores fuentes de estrés que se puede soportar.
Las redes sociales y la publicidad nos bombardean con imágenes de reuniones impecables, regalos perfectos y momentos inolvidables. Esta idealización frustra considerablemente sobre quienes no pueden copiar esa estampa, y eso hace sentir como que no se pertenece a este sistema.
Mientras los escaparates brillan y muchos muestran sus mejores galas, miles de personas en nuestro país siguen viviendo en absoluta pobreza. Pero cuando vives en el polo opuesto, solo piensas en los gastos extras que, si puedes asumir y la ansiedad que debes de lidiar con tantas reuniones familiares, con amigos o con compañeros del trabajo.
Hay personas que están atravesando una enfermedad, una situación complicada personal o económica cuando el resto está invadido simplemente, por la nostalgia y los recuerdos de la infancia, los sentimientos de bondad que trae La Navidad y que solo van a durar justo el tiempo que se tarda en arrancar el mes de diciembre del almanaque. Al nacer un nuevo año volvemos a nuestros problemas cotidianos sin tener en cuenta esas penurias por las que están pasando millones de personas. Una persona sola no va a cambiar en el mundo y por no complicarse la vida, tendemos a mirar hacia otro lado, pensando que eso no nos incumbe. Seguro que puedes aportar tu granito de arena si miras a tu alrededor, y también reflexionar ¿por qué esa necesidad de aparentar más que nunca en navidad? ¿presión social o mala costumbre? ¿soberbia? En realidad, existen una serie de versiones más opacas navideñas que afectan al bienestar de muchos y sobre esto os voy a comentar en el artículo de hoy.
Depresión Blanca
Según la Organización Mundial de la Salud, el 40 % de la población padece depresión, en Navidad, se le ha dado nombre de “depresión blanca” o “Blues de Navidad” y describe una serie de sentimientos de tristeza, melancolía o ansiedad que algunos experimentan siendo un estado emocional transitorio.
Se característica por:
- Sentimientos de nostalgia o melancolía.
- Pérdida de interés en las actividades navideñas.
- Fatiga o falta de energía.
- Cambios en el apetito o patrones de sueño.
- Ansiedad o irritabilidad.
Los Síntomas son:
- Sentimientos de tristeza inexplicables.
- Pérdida de interés en actividades antes disfrutadas.
- Cambios en el apetito o peso.
- Dificultades para conciliar el sueño o dormir en exceso.
- Fatiga persistente.
- Sentimientos de inutilidad o culpa.
- Dificultad para concentrarse.
Causas:
- Expectativas sociales y familiares pueden generar estrés.
- Sentirse solo o experimentar pérdidas recientes.
- Tener nostalgia de tiempos pasados puede desencadenar emociones negativas.
- Cambios en la luz solar y en el clima pueden influir en el estado de ánimo.
Nostalgia del Pasado
La Navidad puede recordar a quienes ya no están presentes, lo que provoca un sentimiento de vacío. Las tradiciones navideñas pueden recordar momentos que pueden parecer difíciles de recuperar, debido a pérdidas de seres queridos o rupturas de pareja, o por no pasar estas fechas señaladas con los hijos, hacen que uno se pueda sentir diferente, generando cierta desconexión y hasta depresión, de todo lo que te rodea.
Si éste es tu caso, debes permitirte vivir la nostalgia sin juzgarla, acepta lo que sientes dando un espacio para expresar esa tristeza aprendiendo a vivir con las circunstancias que ahora te tocan vivir.
Responsabilidades
Si eres de los que están obligados a cumplir con las celebraciones, por tener que hacer ciertos regalos y cumplir con compromisos familiares, algo que puede generar mucho agotamiento emocional, o si te corresponde a ti organizar las comidas o cenas de las celebraciones todo eso puede volverse una carga más que una fuente de felicidad.
Si éste es tu caso, debes de priorizar cuáles son tus compromisos y aprender a decir «no» si sientes que algo te supera, además de pedir colaboración de quién te rodea. Establece un presupuesto que se ajuste a tu economía y no te salgas de ahí.
Soledad
Algunos por motivos de trabajo viven lejos de sus seres queridos o no tienen relación cercana con su familia, o se han quedado sin nadie de confianza.
Si te sientes solo lo mejor que puedes hacer es DAR, haz voluntariado, ayuda a otros es la mejor manera de encontrar un sentido de gratitud en esta época.
Sin Ilusión
Para otras personas, la Navidad no despierta alegría, sino una indiferencia o rechazo hacia las festividades sin tener que pasar por una situación dramática en estas fechas y puede deberse a una decisión muy personal. Viviendo fuera de todo lo establecido estas celebraciones y siendo fiel a las apetencias personales que se tienen.
Recomendaciones para Tener Salud mental en Navidad
- Organiza un calendario flexible de celebraciones que incluya descansos en los días festivos sin reuniones a las que asistir.
- Cuida tu alimentación, ejercicio, y descanso, ya que son pilares fundamentales.
- Pon límites en las situaciones que te causan estrés o ansiedad.
- Agradece los pequeños momentos con las personas con las que compartes.
- Haz un homenaje a las personas que echas de menos.
- Reinventa tus tradiciones yvive las fiestas según mejor se adapten a quien eres ahora.
- Gestiona los gastos y escalona tus compras.
- Si una situación Familiar te va a causar conflicto, no vayas.
- Si con tu pareja no te pones de acuerdo para pasar las fiestas con tu familia o la suya, lo mejor es cada uno con la suya.
Artículo escrito 20 de diciembre 2025 para El Progreso de Lugo





