El Progreso

INFIDELIDADES SUTILES

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Tontear delante de la propia pareja con comentarios o bromas insinuantes hacia terceros, es irrespetuoso

Las microinfidelidad, son comportamientos muy sutiles, que se caracterizan por la insinuación o llamada de atención de alguien ajeno a la pareja, algo que puede ser la antesala de una infidelidad mayor. Se manifiesta como con: comentarios ingeniosos, piropos sutiles, miradas coquetas o pequeños gestos, como acariciar suavemente el brazo de la otra persona o sonreír de manera seductora, ¡esto es un tonteo en toda regla!. Esta forma de relacionarse, crea tensión sexual y mantiene el misterio, algo que resulta muy atractivo para quién lo provoca.

La persona que recibe esa “microinfidelidad”, puede interpretar: “¿no soy suficiente para mi pareja?”, “¿me está faltando al respeto o es que soy un/una exagerado/a?”, siendo fácil que surja inseguridad, vergüenza, rabia o confusión. Al quedar desplazado emocionalmente, te anulas y para seguir al lado de alguien así, acabas normalizando esas conductas porque si le dices algo él/ella le va a restar importancia. Y para el tercero en cuestión, pues se siente un instrumento de utilización, para subir el ego del que ejecuta la acción.

Cuando en terapia de pareja salen estos temas a relucir, sabemos que este tipo de conductas no son banales, y es porque no has puesto límites claros a tu pareja. Toda relación sana necesita acuerdos sobre qué es aceptable y qué no, en el vínculo entre vosotros y hacia otras personas. Si se cruzan esos límites de forma reiterada —y más aún en presencia del otro—, lo que está en juego es el respeto relacional.

¿Es normal tontear teniendo pareja?

Un tonteo es perjudicial para la relación. ¿Cuál es la delgada línea que separa la infidelidad de la libertad individual? Se debe definir lo que es un tonteo y lo que no, porque para cada persona puede significar una cosa;

– Para algunos, es decir piropos sin más.

– Para otros, implica contacto físico; caricias sutiles o abrazos.

Detrás del tonteo hay un interés de gustar a otra persona.

El “tonteo virtual”, tan de moda en los últimos tiempos, es el que se hace a través de las redes sociales donde también haces daño a tu pareja.

– Reaccionando a historias de otras personas con corazoncitos o similar, sobre todo si no lo haces ni hacia tu propia pareja.

– Enviando mensajes con doble intención: “madre mía, hoy estás …”, “ya me gustaría estar con alguien como tú”, etc.

Puede parecer inofensivo, pero este tipo de comportamiento es una microinfidelidad, sobre todo si: es recurrente durante tiempo y tiene connotación sexual.

¿Por qué nos gusta gustar?

La validación ajena es muy importante para nuestra salud mental, la relación que se ha desarrollado con los padres en la tierna infancia y amigos, va a influir en cómo nos relacionamos en pareja, y va a afectar a la propia autoestima para mal o para bien. Buscar validación en las relaciones sanas que mantenemos es positivo, el problema surge cuando:

· Necesitamos que nos recuerden lo mucho que valemos constantemente porque si no nos sentimos inseguros.

· Buscamos validación en personas que no nos aportan nada.

En algunos casos, se trata de estilos relacionales aprendidos: personas que asocian el coqueteo con algo social, porque ya lo hacen así alguno de sus padres, y en otros, donde sentirse deseado fuera de la pareja, refuerza la autoestima. También pueden darse dinámicas más complejas: como querer mantener una puerta abierta a otras posibilidades por si falla su propia relación.

Que lleves toda la vida haciéndolo así, no significa que sea honesto. El problema está en cómo impacta en tu pareja, si le genera malestar, inseguridad o erosiona la confianza, deja de ser un detalle sin importancia para convertirse en un indicador de que algo necesita ser revisado y cortado de cuajo.

Si necesitas gustar a desconocidos para sentirte deseado, tienes un problema de reconocimiento y autoestima

No siempre se busca sexo

Las infidelidades no siempre son un desliz con sexo y ya, por eso es tan importante hablar con tu pareja y definir de forma respetuosa y clara qué es para ti y qué es para ella una infidelidad, como si fuera a sonar la alarma de las tentaciones al atravesar ese límite, como sucede en el Programa de TV de la Isla de las Tentaciones.

De lo contrario, corréis el riesgo de haceros daño solo por dar por sentado lo que la otra persona siente, piensa o quiere, hay decenas de situaciones mucho más sutiles que pueden hacer mella en la relación si no os habéis comunicado bien antes.

Algunos ejemplos de microinfidelidades, son:

1. Mensajes con desconocidos/as a escondidas de tu pareja.

2. Interacciones constantes a través de las redes sociales con personas con las que no tienes un vínculo de amistad.

3. Coquetear con exparejas.

4. Regalar piropos.

5. Practicar sexting.

6. Ocultar que tienes pareja cuando sales de fiesta y coqueteas con todo el mundo.

7. Pedirle el número a personas de fiesta (y no precisamente para hacer nuevas amistades) para luego tontear por sms.

Es posible que para ti ciertos comportamientos sean inofensivos pero para tu pareja una falta de respeto, además las personas que se permiten tontear son las que más celosas son, ellos lo pueden hacer, pero vigilan y juzgan a su pareja.

Si te pasa esto, ¿Qué hacer?

Debes poder decir sin agresividad pero con firmeza: “esto me incomoda”, “esto me hace daño”, “no quiero estar en una relación donde me siento así”.

El límite es una información clara sobre lo que uno necesita para sentirse respetado, solo tiene valor si va acompañado de coherencia, si expresas una incomodidad y después de eso, sigues tolerando lo mismo, lo anula de sentido. Por eso, en terapia trabajamos no solo la comunicación, sino también la autoestima y la capacidad de sostener decisiones incómodas.

Pregúntate “¿qué tipo de relación quiero construir?”, porque, al final, no se trata de prohibir el deseo o la interacción social, se trata de algo más profundo, de cuidar el vínculo y eso pasa por un ingrediente esencial que no debería negociarse: el respeto

Artículo escrito 16 mayo 2026 para El Progreso de Lugo

CONCILIACIÓN AMOROSA

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Algunas relaciones no se rompen por falta de amor, sino por falta de tiempo y es algo que desgasta la armonía en pareja

En muchas zonas rurales de Lugo —y en tantos otros contextos— la vida no gira en torno al ocio, ni siquiera al descanso. Gira en torno al trabajo, ese que no entiende de horarios, de fines de semana ni de “muchas disponibilidades”. El trabajo que se tiene en casa acaba ocupándolo todo, quien convive con alguien que se dedica a la ganadería lo sabe bien, ¡las vacas no esperan!. No entienden de aniversarios, ni de planes improvisados, ni de domingos en la playa. Hay que ordeñar a diario y cuidar de los animales.

Muchas personas en consulta expresan esta misma idea con distintas palabras: “sí, sé que me quiere, pero nunca está disponible”, “entiendo su trabajo, pero yo también necesito algo más”, “parece que siempre soy yo quien se tiene que adaptar”.

Entonces es cuando aparece un punto clave en terapia, que pocas veces se aborda con honestidad: la empatía en pareja no puede ser unidireccional.

Es cierto que quien tiene un trabajo altamente demandante no siempre puede elegir hacer lo que le apetezca. Existe una realidad económica y responsabilidad que cumplir, y en muchos casos, una forma de vida y de desarrollar un trabajo, no se puede cambiar fácilmente. Pero también es cierto que quien está al otro lado, la pareja de alguien así, no puede vivir permanentemente en la renuncia emocional, ¿cómo se puede conciliar un tiempo de calidad juntos cuando tu profesión u oficio ocupa la mayor parte de tu día?.

Profesiones que no desconectan nunca

El que convive con alguien que vive del sector primario lo sabe bien: tanto la agricultura como la ganadería no permiten pausas, pero no es la única realidad.

También ocurre en:

  • Hostelería: con horarios eternos, y sin fines de semana libres
  • Personal sanitario: médicos, enfermería, auxiliares, urgencias, con guardias de 24h o 48h muy complicadas.
  • Fuerzas y cuerpos de seguridad: policía, guardia civil, rotaciones de jornadas de vivir situaciones intensas.
  • Transporte: camioneros, repartidores, que vienen a casa una vez a la semana agotados de tanto viajar
  • Marineros: donde a veces disfrutas de la pareja 1 mes al año.
  • Construcción: jornadas largas, de trabajo fisico y desplazamientos.
  • Autónomos en general: esos que no tienen horarios reales de entrada ni salida y pocas veces desconectan porque viven pegados al telefono.
  • Comercio: especialmente pequeños negocios familiares que abren cada día
  • Emergencias: protección civil, bomberos, viviendo al límite y con riesgo.
  • Turnos industriales: fábricas con rotación mañana/tarde/noche, que ya no saben en qué día viven.

En fin, seguro que algún sector se me escapa por nombrar, pero en todos ellos, no se habla solo de trabajar mucho, sino que también de laboress que absorben, invaden y condicionan la vida personal por completo, dejándote sin tiempo para tus hobbies, hijos y mucho menos poder disfrutar de una vida en pareja.

Workaholic

El problema no es solo el cansancio físico. Es la dificultad de sostener una vida compartida en pareja, y más si ambos miembros de la pareja no se dedican a lo mismo, ¿cuándo encuentran momentos para tener sexo?.

Una relación no se construye únicamente desde el compromiso o la responsabilidad, crece desde lo más cotidiano: poder tener conversaciones sin prisa, reírse a gusto, hacer planes, y también tener tiempo para aburrirse juntos, y cuando todo eso desaparece, empieza a aparecer la sensación de estar en pareja, sí, pero viviendo en soledad.

El adicto al trabajo, se le conoce como workaholic, si justifica constantemente que le es imposible trabajar de otro modo, que su tarea es insustituible, entonces el otro miembro de la pareja, deja pasar el tiempo, lo normaliza y el ritmo laboral acaba por dominar los tiempos de la vida personal de cada uno.

Pero ¿cómo diferenciar a una persona que trabaja mucho de un “adicto al trabajo”?

Un adicto al trabajo está atrapado por su interpretación de la realidad, se olvida de fechas importantes, festejos, o momentos de placer que se le pasan de largo, porque su trabajo es más importante.

Características de un Workaholic:

  • No sabe disfrutar del tiempo libre.
  • Posterga eventos importantes por “cumplir en el trabajo”.
  • Su narcisismo se expande hacia su vida profesional.
  • Tiene síndrome de abstinencia por trabajar, en vacaciones, no sabe “desconectar”.
  • Está siempre pendiente del reloj.
  • Imposible apagar el móvil o dejar de lado asuntos fuera del horario de trabajo.

de la lógica de su sacrificio.

La trampa: la comprensión infinita

Aquí aparece una idea peligrosa por parte de una pareja de una persona que tenga un trabajo absorbente: creer que amar es comprenderlo todo.

Sí, hay trabajos que no se pueden cambiar fácilmente, se tienen ciertas responsabilidades que cumplir, pero comprender no puede convertirse en anularse emocionalmente. Quien tiene una profesión muy exigente necesita comprensión, pero quien espera, quien se adapta, quien sostiene los espacios vacíos, también necesita ser visto, porque si no, la relación se acaba convirtiendo en un lugar donde uno resiste y el otro sobrevive. Hemos normalizado demasiado la idea de que amar implica renunciar, a planes y necesidades, aunque toda relación implica cesiones, no todas las renuncias son sanas.

¿Qué podemos hacer?

A veces no se trata de tener más horas en el día, sino de preguntarse qué lugar ocupa la pareja dentro de las que ya existen. De si hay un esfuerzo consciente por encontrarse, por cuidarse, por estar —aunque sea poco tiempo, pero de calidad—, el amor también necesita espacio.

Si te sientes reflejado en esta situación te preguntarás que puedes hacer para salvar tu relación, aquí te dejo unos pasos:

  1. Reconocer que tenéis un problema: el que trabaja mucho y el que necesita más tiempo con la pareja.
  2. Tomar conciencia del costo real de lo que os estáis perdiendo al no estar juntos.
  3. Adoptar medidas para limitar el trabajo a horarios razonables. Buscar soluciones.
  4. Pedir ayuda. Hacer terapia de pareja si solos no sois capaces de resolverlo.

La adicción al trabajo se sostiene en una serie de exigencias y mandatos familiares que suelen estar vinculados con la propia historia y con el lugar que cada uno ocupó en su familia. El trabajo nos ofrece economía, reconocimiento en el entorno personal y un lugar en la sociedad, pero cuando su sentido oculto es satisfacer exigencias internas sin fin ya no nos enriquece, sino todo lo contrario y te hace perder a personas que suman en tu vida.

Artículo escrito 18 abril 2026 para El Progreso de Lugo

AMORES DE CINE

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Las películas no solo entretienen, también han moldeado nuestra forma de entender las relaciones y el sexo

El 21 de marzo Lugo acoge los Premios Mestre Mateo, una celebración del talento del audiovisual gallego y sobre el poder que tienen las historias, que cuentan sobre todo quienes somos como sociedad. Cada película premiada es un retrato psicológico de cómo amamos, deseamos e imaginamos nuestras relaciones.

El cine es como un gran laboratorio emocional, donde observamos versiones dramatizadas de nuestras propias vidas. Nos reconocemos en los personajes que vemos en las películas o series, sufrimos con sus rupturas y celebramos sus reconciliaciones como si fueran casi asuntos propios. A veces salimos del cine pensando: “esto ya lo he vivido yo” y otras veces sales pensando: “ojalá esto lo viviera yo”.

En la pantalla se representa al amor como una fuerza irresistible que justifica casi cualquier comportamiento: reconciliaciones bajo la lluvia, declaraciones apasionadas en aeropuertos justo antes de tener que subir a tu vuelo, y todo esto es terriblemente emocionante y nos permite soñar.

Modelo Cultural

Las narrativas del cine, funcionan como auténticos guiones culturales, son como modelos simbólicos que influyen en la forma en que interpretamos nuestras propias relaciones. Si observamos historias donde los celos se confunden con pasión o el sacrificio, con profundidad emocional, no es extraño que muchas personas acaben pensando que amar implica necesariamente sufrir un poquito bastante.

En consulta, a veces aparece esta expectativa por parte de algún paciente: “si mi relación es tranquila, respetuosa y estable, quizá no cumpla esa expectativa de intensidad que se supone debe tener una pareja, no?”. El problema es que las historias que venden el cine necesitan conflicto para que la historia avance, mientras que la vida real suele existir algo menos de drama y esto genera ilusiones sobre lo que tienen que ser las relaciones muy desajustas con lo que se considera estabilidad.

Sexualidad

El cine también ha contribuido a construir nuestra educación sexual. Durante mucho tiempo el deseo aparecía en forma de miradas prolongadas, puertas que se cerraban y fundidos en negro muy inquietantes. Y las escenas de sexo reflejaban una vida íntima muy satisfactoria. Con el tiempo las escenas se hicieron más explícitas, aunque muchas de ellas siguieron transmitiendo una idea bastante desfigurada de cómo funcionan la atracción o las relaciones sexuales.

Estas representaciones influyen en las expectativas de muchas parejas. En la pantalla los encuentros suelen ser espontáneos, sincronizados y siempre apasionados. En la vida cotidiana, en cambio, la rutina rompe cualquier pasión, además no siempre llega acompañada de una buena banda sonora.

El problema aparece cuando la ficción se convierte en referencia obligatoria y algunas personas concluyen que, si su vida íntima no se parece a la de la pantalla, algo debe de estar fallando. Y lo único que falla es la comparación.

Simulador Emocional

Cuando vemos una escena —de miedo, amor, emoción o tristeza— nuestro cerebro no la procesa únicamente como una historia que observamos desde fuera. Las imágenes que aparecen en la pantalla activan mecanismos cerebrales muy similares a los que se pondrían en marcha si estuviéramos viviendo esa experiencia en primera persona. La neurociencia explica que el cerebro responde a las historias visuales como si fueran, en parte, experiencias reales.

Uno de los protagonistas de este proceso es la amígdala, que se activa especialmente ante estímulos que implican peligro, deseo, sorpresa o tristeza. Cuando en una película aparece —un beso esperado, una discusión, una amenaza o una despedida— esta región del cerebro se activa rápidamente y genera respuestas emocionales inmediatas, por eso una escena de miedo puede hacernos tensar el cuerpo, una escena romántica despertar ternura o una escena triste provocar un nudo en la garganta.

Otro mecanismo fundamental son las neuronas espejo, que permiten que nuestro cerebro reproduzca internamente las emociones que observamos en otras personas. Cuando vemos a alguien llorar, alegrarse o enamorarse en la pantalla, nuestro cerebro simula parcialmente esa misma emoción. Gracias a este sistema podemos empatizar con personajes ficticios y sentir sus alegrías o sus pérdidas como si fueran propias.

Nuestro cerebro sabe que se trata de ficción, pero aun así reacciona emocionalmente ante lo que ve. No solo vemos una historia, durante unos instantes, nuestro cerebro; la siente.

Cuando una escena nos emociona, nos sorprende o despierta nuestra curiosidad narrativa, el cerebro libera dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer, la motivación y la atención. Esta respuesta hace que queramos seguir viendo la historia y explica por qué ciertas series consiguen absorbernos tanto y esto actúa como una recompensa cerebral.

Esta capacidad de resonancia emocional es la que explica por qué nos implicamos tanto en las historias que vemos

Cambio de los Mitos del amor

En los últimos años, algo está cambiando. Las nuevas narrativas audiovisuales empiezan a cuestionar algunos mitos tradicionales del amor romántico. Aparecen historias donde las relaciones se construyen desde la negociación, la autonomía personal y el reconocimiento de la vulnerabilidad. Historias donde amar no significa desaparecer dentro del otro, sino aprender a convivir sin perder la propia identidad.

Las películas participan en la construcción de nuestra imaginación colectiva, los conflictos se resuelven en dos horas y los protagonistas siempre saben qué decir en el momento exacto.

En las relaciones reales, en cambio, los malentendidos duran más de lo previsto y nadie tiene un guionista escondido detrás del sofá para arreglar el diálogo. Aun así, ahí seguimos intentando entendernos, sin cámaras, sin focos y sin finales escritos, el amor real tiene algo que el cine nunca podrá reproducir del todo: que es pura realidad de improvisación cada día.

Artículo escrito 21 marzo 2026 para El Progreso de Lugo

THERIAN: Cuando la identidad se expresa a través de verse como un animal

THERIAN: Cuando la identidad se expresa a través de verse como un animal 780 2126 AnaCastroLiz

Claves psicológicas para comprender un fenómeno emergente entre adolescentes y jóvenes

En los últimos meses, el término therian ha comenzado a aparecer en redes sociales, centros educativos y conversaciones familiares, generando sorpresa, dudas e incluso preocupación.

Algunos jóvenes se identifican emocional o simbólicamente con un animal —lobo, gato, zorro u otros— y expresan esa vivencia como parte de su identidad personal.

Más allá del impacto mediático o de la caricaturización habitual en internet, el fenómeno merece una lectura rigurosa desde la psicología. Hasta para mí ha sido un campo por novedoso por descubrir después de casi 30 años como psicóloga, cuando en los últimos meses he recibido sobre todo a más de un paciente a mí consulta comentándome cómo deberían de comportarse con sus hijos que decían ser un: perro o gato .

No estamos ante una simple moda ni necesariamente ante un trastorno mental, sino ante una forma contemporánea de construcción identitaria que requiere comprensión profesional y mirada clínica matizada.

Antes de nada empecemos por comprender el término.

¿Qué significa ser therian?

Una persona therian describe experimentar una conexión interna profunda con un animal no humano. Es importante aclarar algo fundamental: la mayoría no cree literalmente ser un animal desde un punto de vista biológico. La vivencia se sitúa más bien en el plano psicológico y simbólico.

El animal funciona como una representación interna que ayuda a explicar cómo la persona se percibe emocionalmente: independiente como un felino, protector como un lobo o sensible como un ciervo. Se trata, por tanto, de una narrativa identitaria más que de una pérdida de contacto con la realidad.

Diferenciar esto resulta esencial para evitar diagnósticos precipitados.

Identidad en la era digital

Para comprender el fenómeno therian es necesario situarlo en su contexto cultural. Nunca antes en la historia había existido un espacio global donde experiencias subjetivas minoritarias pudieran encontrarse, nombrarse y validarse colectivamente.

Internet no crea la vivencia, pero sí le da lenguaje y comunidad.

La adolescencia y la juventud temprana son etapas evolutivas centradas en una pregunta esencial: ¿quién soy? Tradicionalmente, la identidad se construía a partir de roles familiares, sociales o profesionales relativamente estables. Hoy, en cambio, las identidades se exploran de manera más abierta, flexible y experimental.

El fenómeno therian puede entenderse como una expresión de esta búsqueda.

La función psicológica del símbolo animal

Desde una perspectiva psicológica, el animal suele cumplir funciones significativas:

  1. Organización del autoconcepto

El símbolo animal permite integrar emociones difíciles de nombrar. El joven encuentra una imagen coherente que explica su forma de sentir o relacionarse.

  1. Regulación emocional

El animal puede representar fortaleza, refugio o protección ante experiencias de vulnerabilidad, ansiedad o sensación de diferencia.

  1. Sentido de pertenencia

Las comunidades online ofrecen reconocimiento y validación, algo especialmente relevante en personas que se han sentido incomprendidas o fuera de norma.

En este sentido, la identidad therian puede funcionar como un lenguaje psicológico más que como un síntoma clínico.

¿Debemos considerarlo un problema de salud mental?

La respuesta profesional no admite simplificaciones.

No constituye necesariamente un trastorno cuando:

  • la persona mantiene conciencia de la realidad,
  • conserva funcionamiento social y académico,
  • la identidad no genera sufrimiento significativo,
  • se vive como expresión simbólica o exploratoria.

Sin embargo, sí puede requerir atención clínica cuando aparece aislamiento extremo, rechazo intenso del propio cuerpo humano o cuando la identidad actúa como mecanismo de evitación frente a malestar emocional profundo.

El objetivo terapéutico no debería centrarse en eliminar la identidad, sino en comprender qué necesidad psicológica está intentando expresar.

El error del alarmismo

Una reacción frecuente de adultos y medios es oscilar entre la burla y la alarma moral. Ambas respuestas suelen ser contraproducentes.

Ridiculizar refuerza el sentimiento de incomprensión.

Patologizar sin evaluación clínica genera estigmatización.

La intervención psicológica eficaz parte de una actitud distinta: curiosidad, escucha y exploración del significado personal.

La pregunta clínica relevante no es “por qué quieres ser un animal”, sino “qué representa ese animal para ti”.

Lo que este fenómeno nos enseña como sociedad 

Más allá del debate social, el fenómeno therian refleja una realidad más amplia: las nuevas generaciones buscan lenguajes simbólicos para explicar su experiencia emocional en un mundo cada vez más complejo e incierto.

La identidad humana siempre ha utilizado metáforas —mitos, arquetipos, personajes— para comprenderse. Hoy, esas metáforas adoptan formas nuevas mediadas por la cultura digital.

Comprender no significa validar acríticamente ni tampoco rechazar de forma automática. Significa ejercer una mirada psicológica capaz de diferenciar entre diversidad identitaria y sufrimiento clínico.

Tal vez la cuestión no sea si algunos jóvenes se identifican con animales, sino qué nos revela este fenómeno sobre necesidades universales: pertenecer, sentirse reconocido y construir una narrativa coherente sobre quién se es.

Y, como ocurre con muchos cambios culturales, la tarea de la psicología no consiste en juzgar la forma que adopta la identidad, sino en acompañar el proceso humano que siempre hay detrás de ella.

Artículo escrito 28 febrero 2026 para El Progreso de Lugo

SAN VALENTIN ¿ES UNIVERSAL?

SAN VALENTIN ¿ES UNIVERSAL? 780 2126 AnaCastroLiz

¿Por qué se celebra el Día de los Enamorados? Descubre los distintos significados que se le otorga a esta fecha en todo el mundo

El 14 de febrero se celebra el día de San Valentín, debido a que un sacerdote cristiano del siglo III Valentín, arriesgó su vida casando en secreto a parejas de enamorados, el Emperador Claudio II lo había prohibido, fue ejecutado por esas acciones el 14 febrero del 269, de ahí la asociación de ese día a las parejas. Millones de personas en todo el mundo celebran el día del AMOR pero no de la misma forma. Flores, cenas, mensajes románticos y promesas eternas parecen formar parte de un mismo guion universal, pero el amor se festeja de formas distintas en todo el mundo.

¿De dónde viene el espíritu comercial de esta festividad? Efectivamente, de Estados Unidos, en la década de 1840, Esther A. Howland, una joven estadounidense, puso de moda la venta de tarjetas de San Valentín con dibujos y motivos románticos en la papelería de su padre.

Este Día se celebra sobre todo en EuropaAméricaAsia Oceanía, aunque con enfoques muy distintos según la cultura local. En España, Estados Unidos, Francia o Italia, el 14 de febrero está claramente ligado al romanticismo y a los gestos entre parejas. Sin embargo, en otros lugares la festividad ha evolucionado para incluir también la amistad, la familia o incluso el humor.

Japón: el Cho-Giri Choko

Las mujeres regalan chocolate a los hombres, el Cho-Giri Choko, se entrega por compromiso o cortesía social, sin implicar sentimientos románticos, suele regalarse a compañeros de trabajo o conocidos. Un mes después, durante el White Day (14 de marzo), algunos hombres devuelven el gesto con otros regalos.

Brasil: Día dos Namorados

Es el 12 de junio, víspera del día de San Antonio, conocido popularmente como el santo de los matrimonios. Las parejas intercambian regalos, escriben mensajes románticos y disfrutan de cenas especiales.

Croacia: bizcochos de corazón

La tradición son los bizcochos con forma de corazón, elaborados con miel y especias, destacan por su colorido y decoración artesanal.  Incluyen mensajes románticos e incluso pequeños espejos en el centro. El gesto representa que la persona amada ocupa un lugar permanente en el corazón de quien regala el dulce.

Dinamarca: flores de nieve

Regalan flores de nieve, pequeñas flores blancas que simbolizan la llegada de sentimientos puros y sinceros. Envían cartas anónimas con versos o mensajes ingeniosos. Estas notas juegan con el misterio y el humor, y si el destinatario adivina quién es el remitente, puede recibir un pequeño regalo más adelante.

Estados Unidos: intercambio de tarjetas

El intercambio de tarjetas tanto entre enamorados como entre amigos, familiares e incluso compañeros de clase o trabajo, son acompañadas de mensajes cariñosos y pequeños regalos como chocolates o flores. En las escuelas, los niños también participan activamente.

Alemania: cerditos de regalo

El amor se representa con cerditos de chocolate. Estos animales simbolizan la buena suerte y el deseo, por lo que es habitual regalarlos en forma de figuras, dulces o peluches durante San Valentín, también intercambian las parejas, flores y chocolates, siguiendo una línea más clásica.

Corea del Sur: el día negro

En Corea del Sur, San Valentín forma parte de una serie de celebraciones que tras el 14 de febrero y el White Day en marzo, llega el Día Negro, el 14 de abril. Esta fecha está dedicada a las personas solteras. Durante el Día Negro, quienes no han recibido regalos se reúnen para comer jajangmyeon, un plato de fideos con salsa negra.

Gales: la cuchara del amor

En Gales, la celebración se conoce como el Día de San Dwynwen, que se celebra el 25 de enero. Una de sus tradiciones más antiguas es regalar la cuchara del amor, tallada a mano en madera. Estas cucharas pueden representar compromiso, apoyo, amistad o el deseo de construir una vida juntos. Muestra de dedicación y tiempo invertido.

Francia

Aquí San Valentín se vive con discreción. Cartas, pequeños detalles y encuentros íntimos pesan más que los grandes regalos, es prioridad la intimidad emocional.

Latinoamérica

En México o Colombia se celebra el “Día del Amor y la Amistad”. Reconoce que el afecto no es solo romántico. Bolivia se celebra el 21 de septiembre, porque coincide con el día de la primavera, y día del estudiante. Se organizan reuniones con amigos, salidas en grupo y detalles entre amistades. El 14 de febrero no es la fecha principal.

Finlandia y Estonia

Celebra el Día del Amigo. Allí nadie se siente fuera del sistema por no tener pareja. Existe menos frustración y más equilibrio emocional.

China

Existe el Qixi, una festividad basada en una leyenda de amantes separados por el destino. Se celebra el amor paciente, el que persevera. En tiempos donde todo es rápido y desechable, este enfoque nos recuerda que los vínculos necesitan tiempo.

¿Qué países no celebran el Día de San Valentín?

En países de Oriente Medio Asia, la celebración no forma parte de la cultura local debido a motivos religiosos o sociales, aquí el amor se expresa en otras fechas o de maneras distintas.

En Egipto es el 4 de noviembre y en Israel celebran el “Tu Be Ay” el 30 de julio, el día del amor judío. En Pakistán, está prohibido celebrar San Valentín desde 2016, en Malasia desde 2005 y en Irán tampoco se puede celebrar.

¿Es el día en el que más se ama o discute?

Todas estas formas de celebrar el amor responden a una necesidad común: sentirnos elegidos, valorados y conectados. El problema surge cuando convertimos San Valentín en una prueba y pensamos: “si no hace esto por mí, no me quiere”. ¡Ahí comienzan las discusiones!.

Muchas parejas discuten más en febrero que en todo el año, ¿el motivo? Tener falsas expectativas, no hablar de lo que se quiere y dar por hecho que te van a sorprender, si uno quiere pasión o sexo, y el otro una cena romántica y nadie lo expresa, luego vienen las peleas y las terapias de pareja para resolver esas crisis.

San Valentín también invita al encuentro íntimo, comprarse: lencería nueva, ir a hoteles con encanto, cenas románticas, pero conviene recordar algo: el deseo no solo se activa por calendario, se activa por conexión, complicidad y cuidado emocional.

¡No existe un afrodisíaco más potente que sentirse escuchado!

El amor no entiende de fronteras, pero sí de contextos. Cada cultura lo expresa a su manera, y todas pueden enseñarnos algo. Quizá el mejor San Valentín no sea el más caro ni el más perfecto, sino el más auténtico: aquel en el que nos sentimos libres para amar a nuestra manera, al final, el verdadero regalo no cabe en una caja: es la tranquilidad de saber que somos importantes para alguien.

Artículo escrito 14 Febrero 2026 para El Progreso de Lugo

LA OTRA “PRIMERA VEZ”

LA OTRA “PRIMERA VEZ” 780 2126 AnaCastroLiz

Cómo volver a tener vida sexual tras una larga temporada de sequía 

Cuando tienes actividad física con frecuencia, tu cuerpo se llena de endorfinas, pero si dejas de hacerlo un tiempo prolongado, te da pereza empezar a coger la rutina, pues lo mismo pasa con el sexo.  

¿Qué le sucede a tu cuerpo y mente cuando atraviesas un periodo considerablemente largo e involuntario de celibato sexual? ¿De esos que duran 1 año o algo más? Un periodo largo sin vida erótica ¿te convierte en un ser puro angelical, casi con vida monacal y hace que toda tu energía se enfoque en realizar otro tipo de tareas? 

Si te separas, mientras que lo superas y te pones al día en esto de volver al mercado sentimental, te lleva un proceso eso de querer volver a relacionarte sentimentalmente, sobre todo si temes sufrir algún trauma. Seguramente has atravesado alguna vez a lo largo de tu vida alguna “sequía sexual” vengas de tener una relación larga o lleves tiempo soltero y seguramente ciertas dudas salgan a relucir: “¿será que me volví virgen nuevamente?”, “¿me va a doler cuando vuelva a tener sexo?”, “¿y si ya me olvidé de como se hacía?”. 

Las que más padecen este tipo de periodo de inanición, suelen ser las mujeres que han tenido solo una pareja sexual en su vida, al tener un largo matrimonio, con edades sobre los 60 años, o personas que son más tímidas para relacionarse, o que han tenido experiencias traumáticas en sus relaciones de pareja, también les sucede a aquellos solteros que no encuentran lo que buscan y su nivel de exigencia sea difícil de cubrir y se pasan a ser asexuales. 

Existen muchos mitos falsos en cuanto a qué esperar cuando se retoma la actividad sexual después de un periodo de sequía y más cuando pasas de cierta edad y en este artículo intentaré dar luz a ellos. 

¿Cuánto tiempo hace?  

Una vez que has analizado y considerado el tiempo que llevas sin tener vida sexual, no lo compares con las personas que conoces, ya que cada uno vive sus circunstancias y no son las mismas. Sabemos que tener vida sexual, aunque sea solo contigo mismo tiene sus beneficios: 

  • Ayuda a conciliar el sueño. 
  • Regula el estrés, la ansiedad y la depresión. 
  • Alivia ciertos dolores.  
  • Refuerzan el sistema inmunológico. 
  • Los tejidos del pene, la vulva y la vagina se benefician con la excitación porque se llenan de sangre que transporta diversos factores estimulantes del crecimiento y salud de dichos tejidos. 
  • La excitación, ayuda al sistema cardiorrespiratorio. 
  • La respuesta sexual ‘deseo, excitación y orgasmo’ liberan un número alto de neurotransmisores, hormonas y sustancias que estimulan el funcionamiento cerebral y nos conectan con un estado emocional eufórico, profundo y muy distinto a cualquier otra actividad que tengas en tu día a día. 

Pero no tener vida sexual tampoco tiene porque tener inconvenientes, y mucho menos ser nefasto para la salud, así que no te alarmes ni estreses buscando a quien sea con tal de que te quite el gafe de encima. 

¿Es posible “olvidarse” de cómo era hacerlo? 

Retomar la actividad sexual con una nueva persona después de un tiempo significativo puede generar muchas dudas, pero si algo te ha gustado en el pasado y te ha dado placer, eso no se olvida, es como lo de montar en bicicleta ¿recuerdas? 

Es lógico que se sienta cierta ansiedad en un primer encuentro íntimo, una mujer puede notar que no tenga la lubricación suficiente e incluso experimente dolor en la penetración o le cueste llegar al orgasmo, y en el caso de los hombres puede tener una eyaculación antes de lo deseado, o no conseguir una potente erección, pero con paciencia y cariño esto se supera, si se mantienen en el tiempo, es cuando se debe acudir al sexólogo, pero todo es solucionable. 

Lo importante es enfrentarse a ese primer momento con certeza de lo que quieres hacer, es válido mostrarse sensible y vulnerable. 

Autoestimulación 

Algunos pueden sentirse muy inseguros y nerviosos al reiniciar la vida sexual y más si te coge todo esto en plena menopausia (en el caso de las mujeres). Verdaderamente si has pasado algún tiempo inactiva, no puedes pretender reiniciar tu actividad sexual como cuando eras en tu etapa más actualizada o como a los 20 años, y como cualquier otra rutina, todo debe pasar un proceso de reajuste con mucha delicadeza. 

El “sexo casual” no es una buena opción, así de primeras y menos si no conoces mucho a tu compañero sexual. Es vital dar cabida a los preliminares, alargar más de lo habitual el juego previo a fin de mejorar la excitación y permitir que ocurran los cambios fisiológicos que se producen en el área genital, que seguro responde igual de bien que siempre. El hecho de tener pensamientos negativos, que hagan que estés desconectado del momento presente, disminuyen la excitación y la respuesta sexual. 

Algo que, recomiendo como sexóloga, es auto estimularse (masturbarse) de vez en cuando, y utilizar juguetes sexuales, ya que pueden ser un gran aliado para preparar el terreno a la hora de luego volver a tener una pareja sexual, pero solo si te apetece y nunca hacerlo forzado. 

Tips para Actualizarte sin Miedos 

Algunos consejos que pueden ayudarte en esta nueva etapa son: 

1) Comunica a tu nueva pareja, lo que sientes,  y lo que necesitas para retomar la vida sexual, es importante que conozcas bien a la persona con la que te estas relacionando y ver si encajáis con vuestras expectativas. 

2) No intentes ser quien no eres, está bien querer agradar, pero da prioridad a tus necesidades, eso te dará amor propio, ¡activa tu vida sexual cuando te sientas verdaderamente preparado!. 

3) No compares con otros momentos de tu vida íntima ni sexual porque tú ahora eres otra persona. Con el tiempo y paciencia os iréis conociendo más y todo puede mejorar. 

4) Resetéate de lo vivido a nivel sentimental y concéntrate en lo que eres y quieres ahora en tu vida, el sexo puede empezar a tener otro sentido. 

5) Disfruta de todo tu cuerpo, no centralices todo en el coito ni en que debas conseguir un número determinado de orgasmos, es más importante que te sientas cómodo con la persona que eliges como nueva pareja, conéctate más allá de lo físico. 

Artículo escrito sábado 24 Enero 2026 para El Progreso de Lugo

LAS OTRAS CARAS DE LA NAVIDAD

LAS OTRAS CARAS DE LA NAVIDAD 780 2126 AnaCastroLiz

Cómo cuidar de nuestra salud mental para transitar las fiestas con mayor bienestar

Estas fechas tienden a idealizar las reuniones familiares creyendo que tienen que ser repletas de dicha, y las luces por todas partes invitan al despilfarro, todo esto puede convertirse en un terreno muy engañoso sobre lo que “debería ser” o suceder en las navidades pero lo que realmente sucede o acaba “siendo” suele ser una de las mayores fuentes de estrés que se puede soportar.

Las redes sociales y la publicidad nos bombardean con imágenes de reuniones impecables, regalos perfectos y momentos inolvidables. Esta idealización frustra considerablemente sobre quienes no pueden copiar esa estampa, y eso hace sentir como que no se pertenece a este sistema.

Mientras los escaparates brillan y muchos muestran sus mejores galas, miles de personas en nuestro país siguen viviendo en absoluta pobreza. Pero cuando vives en el polo opuesto, solo piensas en los gastos extras que, si puedes asumir y la ansiedad que debes de lidiar con tantas reuniones familiares, con amigos o con compañeros del trabajo.

Hay personas que están atravesando una enfermedad, una situación complicada personal o económica cuando el resto está invadido simplemente, por la nostalgia y los recuerdos de la infancia, los sentimientos de bondad que trae La Navidad y que solo van a durar justo el tiempo que se tarda en arrancar el mes de diciembre del almanaque. Al nacer un nuevo año volvemos a nuestros problemas cotidianos sin tener en cuenta esas penurias por las que están pasando millones de personas. Una persona sola no va a cambiar en el mundo y por no complicarse la vida, tendemos a mirar hacia otro lado, pensando que eso no nos incumbe. Seguro que puedes aportar tu granito de arena si miras a tu alrededor, y también reflexionar ¿por qué esa necesidad de aparentar más que nunca en navidad? ¿presión social o mala costumbre? ¿soberbia? En realidad, existen una serie de versiones más opacas navideñas que afectan al bienestar de muchos y sobre esto os voy a comentar en el artículo de hoy.

Depresión Blanca

Según la Organización Mundial de la Salud, el 40 % de la población padece depresión, en Navidad, se le ha dado nombre de “depresión blanca” o “Blues de Navidad” y describe una serie de sentimientos de tristeza, melancolía o ansiedad que algunos experimentan siendo un estado emocional transitorio.

Se característica por:
  • Sentimientos de nostalgia o melancolía.
  • Pérdida de interés en las actividades navideñas.
  • Fatiga o falta de energía.
  • Cambios en el apetito o patrones de sueño.
  • Ansiedad o irritabilidad.
Los Síntomas son:
  • Sentimientos de tristeza inexplicables.
  • Pérdida de interés en actividades antes disfrutadas.
  • Cambios en el apetito o peso.
  • Dificultades para conciliar el sueño o dormir en exceso.
  • Fatiga persistente.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Dificultad para concentrarse.
Causas:
  • Expectativas sociales y familiares pueden generar estrés.
  • Sentirse solo o experimentar pérdidas recientes.
  • Tener nostalgia de tiempos pasados puede desencadenar emociones negativas.
  • Cambios en la luz solar y en el clima pueden influir en el estado de ánimo.

Nostalgia del Pasado

La Navidad puede recordar a quienes ya no están presentes, lo que provoca un sentimiento de vacío. Las tradiciones navideñas pueden recordar momentos que pueden parecer difíciles de recuperar, debido a pérdidas de seres queridos o rupturas de pareja, o por no pasar estas fechas señaladas con los hijos, hacen que uno se pueda sentir diferente, generando cierta desconexión y hasta depresión, de todo lo que te rodea.

Si éste es tu caso, debes permitirte vivir la nostalgia sin juzgarla, acepta lo que sientes dando un espacio para expresar esa tristeza aprendiendo a vivir con las circunstancias que ahora te tocan vivir.

Responsabilidades

Si eres de los que están obligados a cumplir con las celebraciones, por tener que hacer ciertos regalos y cumplir con compromisos familiares, algo que puede generar mucho agotamiento emocional, o si te corresponde a ti organizar las comidas o cenas de las celebraciones todo eso puede volverse una carga más que una fuente de felicidad.

Si éste es tu caso, debes de priorizar cuáles son tus compromisos y aprender a decir «no» si sientes que algo te supera, además de pedir colaboración de quién te rodea. Establece un presupuesto que se ajuste a tu economía y no te salgas de ahí.

Soledad

Algunos por motivos de trabajo viven lejos de sus seres queridos o no tienen relación cercana con su familia, o se han quedado sin nadie de confianza.

Si te sientes solo lo mejor que puedes hacer es DAR, haz voluntariado, ayuda a otros es la mejor manera de encontrar un sentido de gratitud en esta época.

Sin Ilusión

Para otras personas, la Navidad no despierta alegría, sino una indiferencia o rechazo hacia las festividades sin tener que pasar por una situación dramática en estas fechas y puede deberse a una decisión muy personal. Viviendo fuera de todo lo establecido estas celebraciones y siendo fiel a las apetencias personales que se tienen.

Recomendaciones para Tener Salud mental en Navidad

  • Organiza un calendario flexible de celebraciones que incluya descansos en los días festivos sin reuniones a las que asistir.
  • Cuida tu alimentación, ejercicio, y descanso, ya que son pilares fundamentales.
  • Pon límites en las situaciones que te causan estrés o ansiedad.
  • Agradece los pequeños momentos con las personas con las que compartes.
  • Haz un homenaje a las personas que echas de menos.
  • Reinventa tus tradiciones yvive las fiestas según mejor se adapten a quien eres ahora.
  • Gestiona los gastos y escalona tus compras.
  • Si una situación Familiar te va a causar conflicto, no vayas.
  • Si con tu pareja no te pones de acuerdo para pasar las fiestas con tu familia o la suya, lo mejor es cada uno con la suya.

Artículo escrito 20 de diciembre 2025 para El Progreso de Lugo

LA FRECUENCIA SEXUAL

LA FRECUENCIA SEXUAL 780 2126 AnaCastroLiz

¿Cuánto sexo se considera que es “lo ideal”

a tener, en una pareja estable?

Tener intimidad no tiene que ser mejor que si se tiene una vez al mes, que el que tiene 3 veces por semana, sabemos que mantener una vida sexual activa cuando estas en pareja de mucho tiempo, es importante, sin embargo, es difícil clasificar qué frecuencia es la que se considera como “normal”, ya que cada relación tiene sus circunstancias y características particulares.

A lo que a unos les puede parecer tener una frecuencia optima y aceptable a otros, esa misma cifra les pueda parecer poco, es mucho más importante como es la calidad de ese encuentro y la conexión que una a esa pareja.

En Terapia de Pareja, este un tema que sale con frecuencia a la palestra y pregunta algún de los dos ¿con qué frecuencia se deben mantener relaciones sexuales para que una pareja goce de buena salud sexual? .Siempre respondo que no existen números preestablecidos a los que hay que ajustarse y que depende de la importancia que cada uno le otorgue al sexo.

En este artículo te disipo estas dudas para que las tengas en cuenta con tu pareja.

Factores que afectan a la frecuencia

Existen numerosas causas que son las responsables de que una pareja no tenga tanto sexo, como sobre todo cuando una de las partes quiere y la otra no, y es por estar enfadado o resentido y es que, si falta la conexión, el deseo se evapora. También el hecho de dejar de admirar a la pareja o de acabar por verlo como un amigo, destruye la atracción.

Así que, en lugar de contárselo a tus amistades, o buscar que puedes hacer en el CHATGPT, es importante que hables con tu pareja y reflexionéis si estáis satisfechos con vuestra relación además de preguntaros si existe algún tipo de asunto pendiente por resolver, para poder solucionarlo y vivir sin rencor.

Según un estudio de The Knot, que recoge cuál es la frecuencia normal de relaciones sexuales en una pareja con variantes en función de la edad, de la fase de la relación y de su estado actual: el 60% de los encuestados contestó que tenía sexo al menos una vez por semana, mientras que el 38% de estas parejas afirmaron tener sexo varias veces por semana. Muy en contra de la creencia habitual de que el matrimonio reduce notablemente la frecuencia sexual, los datos indican: que el porcentaje de relaciones sexuales una vez a la semana o más aumenta, una vez una pareja se casa, hay que tener en cuenta que la frecuencia sexual de las parejas varía según los años del matrimonio y si se tienen hijos recién nacidos, o más de un hijo, además de horarios laborales muy absorbentes.

¿Cuál es la frecuencia sexual en España?

Según datos del Instituto Kinsey –centro de investigación reconocido por sus programas de investigación del sexo, la sexualidad y las relaciones–, en España la frecuencia sexual, sería de esta manera:

–         Todos los días. Las personas que tienen menos de 25 años y las que están en la fase inicial de la relación.
–         3 veces por semana, aquellos que llevan menos de 2 años juntos y no tienen todavía hijos.
–         1 vez por semana, son la mayoría de las parejas estables que tienen hijos y no tienen más de 10 años juntos.
–         1 vez o dos al año o casi nunca, las parejas que llevan más de 20 años juntas, pero que tienen una convivencia tranquila, vida estable, que tienen hobbies y suelen usar la cama solo para dormir y ver series.

 

Para muchas de personas, tener sexo consiste en tan solo en: besarse y abrazarse, o solo masturbarse con frecuencia, sin llegar al coito, ya que conforme envejecemos el coito se vuelve menos importante y con esas prácticas ya están satisfechos y es que eso ya es tener sexo.

 

¿Estás satisfecho con tu vida sexual?

La mejor reflexión que puedes hacer para estimar si tu frecuencia es adecuada a tus expectativas o no, es preguntarte si estas satisfecho con la vida sexual que tienes con tu pareja.

-Si su respuesta es: “sí”, entonces todo lo que te digan las estadísticas de ciertos estudios, la opinión popular de tu grupo de amigos, o lo que puedas leer en este artículo, no tiene importancia.

-Si la respuesta es: “no”, sería importante que busques soluciones con tu pareja.

Cuando pasa el tiempo y te acostumbras a solo hacer la “cucharita” y dormir abrazados o no discutir, el cuerpo empieza a fabricar otro tipo de sustancias. El subidón de dopamina de los primeros dos años de relación (fase enamoramiento) va dejando paso a una hormona que se llama oxitocina, que es la del amor, y no se necesita tanto la pasión desenfrenada.

Puede que el ritmo vaya disminuyendo y, cuando nos queremos dar cuenta, nuestra frecuencia de relaciones sexuales se haya reducido tanto que acabas olvidando de querer tener sexo con coito. En ese momento debes preguntarte ¿ya no me apetece hacerlo o estoy adentrándome en un bucle de rutina con mi pareja que no da lugar a esos encuentros? ¿o es que ya no me atrae sexualmente mi pareja? ¿o si deseo a otras personas?

En Sexología sabemos que, a mayor actividad sexual, más ganas de sexo tendrás, cuando los encuentros se distancian, el cuerpo se olvida de alguna manera de generar esa “necesidad” y se limita a vivir asexualmente.

Dicho esto, ¿qué es lo que tú quieres? Si apuestas por disfrutar de tu sexualidad y de la de tu pareja, tu cuerpo se dispondrá positivamente a tener más ganas, así que es importante que te impliques y busques tener encuentros íntimos.

La cantidad de sexo que deberías tener en pareja no viene marcada por ninguna normativa estatal, sino por tus necesidades y las de tu pareja en cada fase de vuestra vida, algo que va cambiando con los años y que debe ser consensuado.

Comunicación

La receta para tener más cantidad de encuentros es tener comunicación, es decir, saber expresar y comunicar lo que quieres a tu pareja.

Cuando solo una de los dos tiene interés y el otro lo ha perdido, hablar de lo que se siente y tratar de identificar la causa del desinterés es fundamental para llegar a una solución en conjunto.

Se puede recuperar la pasión si ambos se implican, y si solos no pueden siempre pueden recurrir a terapia para que un profesional les ayude a encaminar la situación.

Articulo escrito 15 noviembre 2025 para El Progreso de Lugo

¿ODIAS O AMAS CONDUCIR?

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Mientras algunos disfrutan manejando un automóvil otros sienten pánico y desarrollan una fobia

Conducir es más que ir de un lugar a otro, transportando cosas o personas, para muchas personas se trata de un placer que ofrece mucha libertad e incluso es utilizada como terapia, sobre todo cuando debes realizar largos recorridos, te permite tener el tiempo suficiente para pensar sobre muchas cosas e incluso resolver todos tus problemas. El interior de un vehículo puede ser como un confesionario, que invita a reflexionar y meditar, ese lugar ideal donde encontrar cualquier inspiración.

¿Quién no ha cogido su coche y puso ruta sin rumbo fijo, después de una discusión con quien sea, solo por el propio hecho de buscar paz y calma?

Algo que escucho con frecuencia por parte de mis pacientes, sobre todo aquellos que viven fuera de la ciudad y tienen que desplazarse unos cuantos kilómetros, sobre lo que les ayuda antes de venir a terapia, pensar en lo que van a exponer, en ese momento en el coche y luego al irse, la reflexión que realizan en el viaje de vuelta.

Este articulo está dedicado para todos aquellos que disfrutan conduciendo y también para dar luz y visibilidad a todos aquellos que presentan ansiedad, fobia y pánico al no poder hacerlo, son las dos caras de la misma moneda, que gira en torno a la conducción: o la odias o la amas.

Dopamina para el Cerebro

Cuando somos conscientes de que estamos conduciendo, usamos todas nuestras capacidades que se ponen en alerta de forma simultánea, en ese preciso momento la motivación que tiene nuestro cerebro nos hace sentirnos muy bien, y eso se debe a la dopamina, que es un neurotransmisor que se encarga de alcanzar bienestar, sobre

todo, cuando disfrutas: del paisaje, de los colores tan armoniosos que tiene el cielo y de la música que escuchas en el coche o de la conversación que vas teniendo.

Pero conducir también puede ser una actividad compleja que, aunque es sobre aprendida, cuando lo conviertes en algo automático porque te pasas muchas horas conduciendo y tienes que desplazarte a largos recorridos para trabajar o porque forma parte de tu trabajo sea ser trasportista, es posible que no pienses en lo que haces, convirtiendo en monótona esa actividad y posiblemente desviando la atención hacia otras tareas.

Además, ahora con el aumento de venta de coches automáticos, esa condución fomenta esa monotonía que te acerca a un estado “theta” de consciencia, similar a estar hipnotizado, que es el favorece a que pienses en resolver problemas y pases por distintos estados de ánimo y pensamiento.

Que es el Euestrés

También se libra dopamina a través de la velocidad y las situaciones de riesgo al volante, algo desaconsejable por la Dirección General de Tráfico y las multas que te pueden caer si te pasas de los limites, sin hablar de riesgos mayores por posible accidente, pero si conducimos en una situación complicada, con lluvia torrencial, por ejemplo eso activa el sistema nervioso simpático y hace que se acelere nuestro corazón, aumente nuestro ritmo respiratorio, se contraigan nuestros músculos y aumenten la liberación de endorfinas. La respuesta es la misma que ante una situación de estrés, sin embargo, al ser algo puntual, buscado y supuestamente controlado, la percepción es más de sentir: euforia y emoción, y a eso se le conoce como “euestrés” que es la misma sensación que se produce tras practicar deporte o superar una meta.

Algunos estudios revelan que para conducir necesitamos activar al menos 1.500 subcompetencias cerebrales y que cada 0,6 metros aparece información importante, es decir que a 48km/h encontramos 1.320 ítems de información que debemos procesar. La concentración en la conducción obliga a olvidar otras preocupaciones, facilita la relajación, libera dopamina y en consecuencia provoca placer.

La fobia a conducir supone un miedo desproporcionado para quien lo padece, e impide actuar en caso de necesidad.

La amaxofobia o miedo a conducir

¿Cuál es esa delgada línea que separa ser prudente, como pueden ser los conductores noveles o alguien que tuviera un susto alguna vez con el coche, con tener fobia por conducir?

Si eres de los que te dices: “sólo de pensar que tengo que conducir ya me pongo de los nervios” “si tuviera que coger el coche solo pensaría en que voy a tener un accidente” tienes muchas posilidades de presentar amaxofobia.

La amaxofobia proviene del griego amaxo- carro y -fobia miedo. Se trata de una fobia específica, un trastorno de ansiedad, que genera bloqueo mental y emocional, donde se presentan síntomas ansiosos que hacen que solo pienses en que vas a tener un accidente de coche si conduces o vas de pasajero, y que ves el tráfico como una amenaza. Esto provoca que se deje de conducir en situaciones donde pueda haber más tráfico o evitar autopistas, o de noche, o cuando llueve, o dejar de hacerlo completamente.

Afecta a uno de cada cuatro conductores en España, habiendo dejado de conducir totalmente aproximadamente el 21% del total.

Síntomas:

· Físicos: Rigidez muscular, sudor manos, ganas de llorar o gritar, temblores, molestias estomacales, opresión en el pecho, mareo, taquicardia, etc.

· Cognitivos: Pensamientos negativos, distorsionados o catastrofistas sobre conducir, pesadillas relacionadas con el coche.

· Emocionales: inseguridad, exceso de preocupación. Sensación de que nadie le entienden algo que pueden llegar a dañar la propia autoestima.

· Conductuales: Nerviosismo, movimientos torpes y desorganizados.

Una persona que padece este problema suele depender de otras personas para poder desplazarse a cualquier lugar, algo que le puede hacer perder oportunidades laborales o de hacer cualquier actividad y a la larga fomenta el aislamiento social.

Causas

Las causas pueden ser diversas como alguna de estas:

· Haber tenido un accidente de tráfico

· Sufrir una mala experiencia con otro conductor

· Tener falta de práctica y ser inseguro al volante

· Padecer ataques de pánico previos o temer perder el control

· Experiencia traumática de presenciar accidentes ajenos

· Haber tenido un susto al volante

· Miedo a tener un accidente

· Inseguridad ante una conducción más exigente (por lluvia, viento o nieve)

¿Se puede superar esta fobia?

La clave está en aprender a saber enfrentarse con estrategias adecuadas al volante. Algunas de las estrategias que se utilizan en terapia son:

· El primer paso es reflexionar sobre el origen de la amaxofobia identificando cuales son los pensamientos más limitantes que se poseen para gestionar el propio estado emocional de ansiedad.

· Repasar cómo prevenir accidentes y retomar clases de conducir para volver a asociar la conducción con sensaciones positivas, comenzar por vías conocidas y que permitan parar en caso de necesidad, conducir en condiciones físicas y ambientales favorables

· En terapia aplicar Técnicas de relajación y autocontrol (mindfulness).

· Modificar los pensamientos limitantes.

· Conocer las sensaciones corporales y dejar de temerlas.

· Exposición gradual y segura a la conducción.

· Técnicas de trabajo con el trauma: EMDR es una técnica de desensibilización muy eficaz que permite reprocesar recuerdos traumáticos en pocas sesiones.

· Trabajo con el inconsciente: la hipnosis es una forma de conseguir tener una visión más saludable de uno mismo.

· Mejorar los Pensamientos autocastigadores, rígidos y perfeccionistas, los sentimientos de culpabilidad, la baja autoestima o síntomas depresivos son aspectos imprescindibles a abordar durante la terapia.

Articulo escrito 25 octubre 2025 para El Progreso de Lugo

LA DEPRESION OTOÑAL

LA DEPRESION OTOÑAL 787 2283 AnaCastroLiz

Este es el periodo más “depre” y algunas personas pueden desarrollar un Trastorno Afectivo Estacional

Esta sensación tan extraña que estas atravesando, con el cambio de tiempo, que te envuelve en un desasosiego constante, podría ser lo que se conoce por Trastorno Afectivo Estacional, donde muchas personas pasan por períodos cortos en los que se sienten tristes cuando cambian las estaciones, se sienten “decaídas” cuando los días se acortan y se sienten mejor cuando existen más horas de luz natural.

En la mayoría de los casos, los síntomas de este trastorno comienzan a finales del verano y duran hasta que llega la primavera o verano, si te lleva menos de un mes poder encajar este cambio no estaríamos hablando de algo patológico. Pensar en que a partir de ahora las horas del día tendrán menos luz, la vuelta al trabajo, rutinas, etc. y echar de menos la playa y el buen tiempo, te hacer estar en un periodo “de duelo” que podría decirse que es normal y natural.

Este es uno de los meses más temidos por muchos, septiembre, es donde más parejas suelen acudir a consulta. Aunque el periodo corto o largo de relax y desconexión, que ofrecen: junio, julio y agosto, os hayan favorecido o no a la pareja o familia, regresar a las rutinas varias, puede favorecer tener un ánimo bajo, algo que provoque que te vengas más abajo todavía. Lo fastidiado radica cuando vuelves a vivir rodeado de situaciones que ya no te agradaban y a una vida que resultaba ser un drama ya antes, porque tu existencia no te aporta la felicidad que desearías, así que éste puede ser un buen momento para plantearse un cambio y buscar nuevas opciones.

Síntomas Psicológicos

El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión, los síntomas incluyen:

  • Sentirse triste, ansioso o “vacío” de forma persistente, la mayor parte de del día, casi todos los días, durante más de 1 mes.
  • Sentir desesperanza o mostrarse pesimista.
  • Tener sentimientos de irritabilidad, frustración o desasosiego.
  • Sentirse culpable, inútil o impotente.
  • Perder interés o no sentir placer en pasatiempos o actividades.
  • Tener menos energía, sentir fatiga o verse como más lento.
  • Tener dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
  • Mostrar cambios en el sueño, en el apetito o en el peso sin planificarlo.
  • Tener dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos que no tienen una causa física clara ni desaparecen con tratamiento.
  • Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.

¿Quién lo padece con mayor sensibilidad?

En la mayoría de los casos, este trastorno comienza a partir de los 35 años, con mucha más frecuencia en las mujeres que en los hombres, en personas que viven más al norte de España (Galicia) donde hay menos horas de luz natural durante el invierno y donde existe peor clima.

Es más frecuente en personas con tendencia a padecer depresión o trastorno bipolar, o tengan trastorno por déficit de atención/hiperactividad, o trastornos de alimentación, ansiedad o pánico. A veces, este problema es hereditario a nivel comportamental y puede ocurrir con más frecuencia en personas que tienen familiares que ya lo presentan o que padecen otras enfermedades mentales, como depresión o esquizofrenia.

Causas

En la mayoría de los casos, parece estar relacionado con la pérdida de la luz del sol en el otoño o invierno, la reducción de la luz solar puede afectar al cuerpo de maneras que podrían contribuir a desarrollar este trastorno, tener dificultad para adaptarse a los cambios, y ser personas más rígidas mentalmente.

Algunos síntomas más comunes a nivel físico son:

  • Ritmo circadiano (reloj biológico):la disminución de la luz solar podría alterar los ritmos naturales de su cuerpo.
  • Niveles de serotonina:la reducción de la luz solar podría causar que disminuyan los niveles de serotonina algo que afecta al estado de ánimo.
  • Niveles de melatonina: a más oscuridad hace que el cuerpo produzca más melatonina. Más melatonina podría hacer que se sienta más cansado y letárgico.
  • Niveles de vitamina D:se cree que la vitamina D juega un papel importante en los niveles de serotonina. Gran parte de la vitamina D se obtiene del sol. Menos luz solar podría conducir a una deficiencia de vitamina D, lo cual podría causar síntomas de depresión.

Los pensamientos y los sentimientos negativos sobre el invierno o el verano y sus limitaciones y tensiones asociadas, también son frecuentes en las personas con trastorno afectivo estacional.

¿Existe Solución?

La fototerapia e ingerir vitamina D son tratamientos para el trastorno afectivo estacional mientras que la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos se usan para tratar la depresión en general, pero tengo que deciros que no existe un tratamiento específico a nivel químico para el trastorno afectivo estacional que realmente sea exitoso.

Hacer cambios de estilo de vida pueden ayudar con los síntomas.

Toma nota de las siguientes recomendaciones que podrían ayudarte:

  • La Terapia de luz, consiste en tomar entre 20 y 60 minutos diarios desde contemplar el “amanecer” como la luz del “atardecer” o del resto del día, cuando realmente el clima te permita disfrutarlo. Despertarse de forma natural, sin necesidad de utilizar una alarma con la luz del día, y dejar entrar tanta luz natural como sea posible en su casa o lugar de trabajo. Abrir las persianas, sentarse cerca de las ventanas y mantener las estancias iluminadas con luz natural lo más posible, y salir a dar paseos en el momento que más luz exista, todo eso te va a beneficiar.
  • Mantente físicamente activo. El ejercicio y la actividad física incrementan las endorfinas y alivian el estrés. Estas dos cosas pueden hacer que te sienta mejor y funcionen mejor que un antidepresivo químico.
  • Cuida tu alimentación.Toma alimentos saludables y duerme lo suficiente.
  • Restringe el alcohol o las drogas.Ambos empeoran la depresión. También pueden tener reacciones negativas con los antidepresivos.
  • Procura hacer vida social.Trata de comunicarte lo más que puedas con las personas de tu entorno y haz planes con ellos.
  • Busca ayuda.Si sabes que por lo general tus síntomas comienzan en septiembre y solo no puedes salir de este estado “depresivo” inicia una terapia.
  • Haz viaje.Planifica viajes a lugares con un clima más soleado y cálido durante el invierno. Aunque sea escapadas pequeñas y deja 15 días de tus vacaciones para el otoño o invierno.

Articulo escrito 27 septiembre 2025 para El Progreso de Lugo

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