El Progreso

LA OTRA “PRIMERA VEZ”

LA OTRA “PRIMERA VEZ” 780 2126 AnaCastroLiz

Cómo volver a tener vida sexual tras una larga temporada de sequía 

Cuando tienes actividad física con frecuencia, tu cuerpo se llena de endorfinas, pero si dejas de hacerlo un tiempo prolongado, te da pereza empezar a coger la rutina, pues lo mismo pasa con el sexo.  

¿Qué le sucede a tu cuerpo y mente cuando atraviesas un periodo considerablemente largo e involuntario de celibato sexual? ¿De esos que duran 1 año o algo más? Un periodo largo sin vida erótica ¿te convierte en un ser puro angelical, casi con vida monacal y hace que toda tu energía se enfoque en realizar otro tipo de tareas? 

Si te separas, mientras que lo superas y te pones al día en esto de volver al mercado sentimental, te lleva un proceso eso de querer volver a relacionarte sentimentalmente, sobre todo si temes sufrir algún trauma. Seguramente has atravesado alguna vez a lo largo de tu vida alguna “sequía sexual” vengas de tener una relación larga o lleves tiempo soltero y seguramente ciertas dudas salgan a relucir: “¿será que me volví virgen nuevamente?”, “¿me va a doler cuando vuelva a tener sexo?”, “¿y si ya me olvidé de como se hacía?”. 

Las que más padecen este tipo de periodo de inanición, suelen ser las mujeres que han tenido solo una pareja sexual en su vida, al tener un largo matrimonio, con edades sobre los 60 años, o personas que son más tímidas para relacionarse, o que han tenido experiencias traumáticas en sus relaciones de pareja, también les sucede a aquellos solteros que no encuentran lo que buscan y su nivel de exigencia sea difícil de cubrir y se pasan a ser asexuales. 

Existen muchos mitos falsos en cuanto a qué esperar cuando se retoma la actividad sexual después de un periodo de sequía y más cuando pasas de cierta edad y en este artículo intentaré dar luz a ellos. 

¿Cuánto tiempo hace?  

Una vez que has analizado y considerado el tiempo que llevas sin tener vida sexual, no lo compares con las personas que conoces, ya que cada uno vive sus circunstancias y no son las mismas. Sabemos que tener vida sexual, aunque sea solo contigo mismo tiene sus beneficios: 

  • Ayuda a conciliar el sueño. 
  • Regula el estrés, la ansiedad y la depresión. 
  • Alivia ciertos dolores.  
  • Refuerzan el sistema inmunológico. 
  • Los tejidos del pene, la vulva y la vagina se benefician con la excitación porque se llenan de sangre que transporta diversos factores estimulantes del crecimiento y salud de dichos tejidos. 
  • La excitación, ayuda al sistema cardiorrespiratorio. 
  • La respuesta sexual ‘deseo, excitación y orgasmo’ liberan un número alto de neurotransmisores, hormonas y sustancias que estimulan el funcionamiento cerebral y nos conectan con un estado emocional eufórico, profundo y muy distinto a cualquier otra actividad que tengas en tu día a día. 

Pero no tener vida sexual tampoco tiene porque tener inconvenientes, y mucho menos ser nefasto para la salud, así que no te alarmes ni estreses buscando a quien sea con tal de que te quite el gafe de encima. 

¿Es posible “olvidarse” de cómo era hacerlo? 

Retomar la actividad sexual con una nueva persona después de un tiempo significativo puede generar muchas dudas, pero si algo te ha gustado en el pasado y te ha dado placer, eso no se olvida, es como lo de montar en bicicleta ¿recuerdas? 

Es lógico que se sienta cierta ansiedad en un primer encuentro íntimo, una mujer puede notar que no tenga la lubricación suficiente e incluso experimente dolor en la penetración o le cueste llegar al orgasmo, y en el caso de los hombres puede tener una eyaculación antes de lo deseado, o no conseguir una potente erección, pero con paciencia y cariño esto se supera, si se mantienen en el tiempo, es cuando se debe acudir al sexólogo, pero todo es solucionable. 

Lo importante es enfrentarse a ese primer momento con certeza de lo que quieres hacer, es válido mostrarse sensible y vulnerable. 

Autoestimulación 

Algunos pueden sentirse muy inseguros y nerviosos al reiniciar la vida sexual y más si te coge todo esto en plena menopausia (en el caso de las mujeres). Verdaderamente si has pasado algún tiempo inactiva, no puedes pretender reiniciar tu actividad sexual como cuando eras en tu etapa más actualizada o como a los 20 años, y como cualquier otra rutina, todo debe pasar un proceso de reajuste con mucha delicadeza. 

El “sexo casual” no es una buena opción, así de primeras y menos si no conoces mucho a tu compañero sexual. Es vital dar cabida a los preliminares, alargar más de lo habitual el juego previo a fin de mejorar la excitación y permitir que ocurran los cambios fisiológicos que se producen en el área genital, que seguro responde igual de bien que siempre. El hecho de tener pensamientos negativos, que hagan que estés desconectado del momento presente, disminuyen la excitación y la respuesta sexual. 

Algo que, recomiendo como sexóloga, es auto estimularse (masturbarse) de vez en cuando, y utilizar juguetes sexuales, ya que pueden ser un gran aliado para preparar el terreno a la hora de luego volver a tener una pareja sexual, pero solo si te apetece y nunca hacerlo forzado. 

Tips para Actualizarte sin Miedos 

Algunos consejos que pueden ayudarte en esta nueva etapa son: 

1) Comunica a tu nueva pareja, lo que sientes,  y lo que necesitas para retomar la vida sexual, es importante que conozcas bien a la persona con la que te estas relacionando y ver si encajáis con vuestras expectativas. 

2) No intentes ser quien no eres, está bien querer agradar, pero da prioridad a tus necesidades, eso te dará amor propio, ¡activa tu vida sexual cuando te sientas verdaderamente preparado!. 

3) No compares con otros momentos de tu vida íntima ni sexual porque tú ahora eres otra persona. Con el tiempo y paciencia os iréis conociendo más y todo puede mejorar. 

4) Resetéate de lo vivido a nivel sentimental y concéntrate en lo que eres y quieres ahora en tu vida, el sexo puede empezar a tener otro sentido. 

5) Disfruta de todo tu cuerpo, no centralices todo en el coito ni en que debas conseguir un número determinado de orgasmos, es más importante que te sientas cómodo con la persona que eliges como nueva pareja, conéctate más allá de lo físico. 

Artículo escrito sábado 24 Enero 2026 para El Progreso de Lugo

LAS OTRAS CARAS DE LA NAVIDAD

LAS OTRAS CARAS DE LA NAVIDAD 780 2126 AnaCastroLiz

Cómo cuidar de nuestra salud mental para transitar las fiestas con mayor bienestar

Estas fechas tienden a idealizar las reuniones familiares creyendo que tienen que ser repletas de dicha, y las luces por todas partes invitan al despilfarro, todo esto puede convertirse en un terreno muy engañoso sobre lo que “debería ser” o suceder en las navidades pero lo que realmente sucede o acaba “siendo” suele ser una de las mayores fuentes de estrés que se puede soportar.

Las redes sociales y la publicidad nos bombardean con imágenes de reuniones impecables, regalos perfectos y momentos inolvidables. Esta idealización frustra considerablemente sobre quienes no pueden copiar esa estampa, y eso hace sentir como que no se pertenece a este sistema.

Mientras los escaparates brillan y muchos muestran sus mejores galas, miles de personas en nuestro país siguen viviendo en absoluta pobreza. Pero cuando vives en el polo opuesto, solo piensas en los gastos extras que, si puedes asumir y la ansiedad que debes de lidiar con tantas reuniones familiares, con amigos o con compañeros del trabajo.

Hay personas que están atravesando una enfermedad, una situación complicada personal o económica cuando el resto está invadido simplemente, por la nostalgia y los recuerdos de la infancia, los sentimientos de bondad que trae La Navidad y que solo van a durar justo el tiempo que se tarda en arrancar el mes de diciembre del almanaque. Al nacer un nuevo año volvemos a nuestros problemas cotidianos sin tener en cuenta esas penurias por las que están pasando millones de personas. Una persona sola no va a cambiar en el mundo y por no complicarse la vida, tendemos a mirar hacia otro lado, pensando que eso no nos incumbe. Seguro que puedes aportar tu granito de arena si miras a tu alrededor, y también reflexionar ¿por qué esa necesidad de aparentar más que nunca en navidad? ¿presión social o mala costumbre? ¿soberbia? En realidad, existen una serie de versiones más opacas navideñas que afectan al bienestar de muchos y sobre esto os voy a comentar en el artículo de hoy.

Depresión Blanca

Según la Organización Mundial de la Salud, el 40 % de la población padece depresión, en Navidad, se le ha dado nombre de “depresión blanca” o “Blues de Navidad” y describe una serie de sentimientos de tristeza, melancolía o ansiedad que algunos experimentan siendo un estado emocional transitorio.

Se característica por:
  • Sentimientos de nostalgia o melancolía.
  • Pérdida de interés en las actividades navideñas.
  • Fatiga o falta de energía.
  • Cambios en el apetito o patrones de sueño.
  • Ansiedad o irritabilidad.
Los Síntomas son:
  • Sentimientos de tristeza inexplicables.
  • Pérdida de interés en actividades antes disfrutadas.
  • Cambios en el apetito o peso.
  • Dificultades para conciliar el sueño o dormir en exceso.
  • Fatiga persistente.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Dificultad para concentrarse.
Causas:
  • Expectativas sociales y familiares pueden generar estrés.
  • Sentirse solo o experimentar pérdidas recientes.
  • Tener nostalgia de tiempos pasados puede desencadenar emociones negativas.
  • Cambios en la luz solar y en el clima pueden influir en el estado de ánimo.

Nostalgia del Pasado

La Navidad puede recordar a quienes ya no están presentes, lo que provoca un sentimiento de vacío. Las tradiciones navideñas pueden recordar momentos que pueden parecer difíciles de recuperar, debido a pérdidas de seres queridos o rupturas de pareja, o por no pasar estas fechas señaladas con los hijos, hacen que uno se pueda sentir diferente, generando cierta desconexión y hasta depresión, de todo lo que te rodea.

Si éste es tu caso, debes permitirte vivir la nostalgia sin juzgarla, acepta lo que sientes dando un espacio para expresar esa tristeza aprendiendo a vivir con las circunstancias que ahora te tocan vivir.

Responsabilidades

Si eres de los que están obligados a cumplir con las celebraciones, por tener que hacer ciertos regalos y cumplir con compromisos familiares, algo que puede generar mucho agotamiento emocional, o si te corresponde a ti organizar las comidas o cenas de las celebraciones todo eso puede volverse una carga más que una fuente de felicidad.

Si éste es tu caso, debes de priorizar cuáles son tus compromisos y aprender a decir «no» si sientes que algo te supera, además de pedir colaboración de quién te rodea. Establece un presupuesto que se ajuste a tu economía y no te salgas de ahí.

Soledad

Algunos por motivos de trabajo viven lejos de sus seres queridos o no tienen relación cercana con su familia, o se han quedado sin nadie de confianza.

Si te sientes solo lo mejor que puedes hacer es DAR, haz voluntariado, ayuda a otros es la mejor manera de encontrar un sentido de gratitud en esta época.

Sin Ilusión

Para otras personas, la Navidad no despierta alegría, sino una indiferencia o rechazo hacia las festividades sin tener que pasar por una situación dramática en estas fechas y puede deberse a una decisión muy personal. Viviendo fuera de todo lo establecido estas celebraciones y siendo fiel a las apetencias personales que se tienen.

Recomendaciones para Tener Salud mental en Navidad

  • Organiza un calendario flexible de celebraciones que incluya descansos en los días festivos sin reuniones a las que asistir.
  • Cuida tu alimentación, ejercicio, y descanso, ya que son pilares fundamentales.
  • Pon límites en las situaciones que te causan estrés o ansiedad.
  • Agradece los pequeños momentos con las personas con las que compartes.
  • Haz un homenaje a las personas que echas de menos.
  • Reinventa tus tradiciones yvive las fiestas según mejor se adapten a quien eres ahora.
  • Gestiona los gastos y escalona tus compras.
  • Si una situación Familiar te va a causar conflicto, no vayas.
  • Si con tu pareja no te pones de acuerdo para pasar las fiestas con tu familia o la suya, lo mejor es cada uno con la suya.

Artículo escrito 20 de diciembre 2025 para El Progreso de Lugo

LA FRECUENCIA SEXUAL

LA FRECUENCIA SEXUAL 780 2126 AnaCastroLiz

¿Cuánto sexo se considera que es “lo ideal”

a tener, en una pareja estable?

Tener intimidad no tiene que ser mejor que si se tiene una vez al mes, que el que tiene 3 veces por semana, sabemos que mantener una vida sexual activa cuando estas en pareja de mucho tiempo, es importante, sin embargo, es difícil clasificar qué frecuencia es la que se considera como “normal”, ya que cada relación tiene sus circunstancias y características particulares.

A lo que a unos les puede parecer tener una frecuencia optima y aceptable a otros, esa misma cifra les pueda parecer poco, es mucho más importante como es la calidad de ese encuentro y la conexión que una a esa pareja.

En Terapia de Pareja, este un tema que sale con frecuencia a la palestra y pregunta algún de los dos ¿con qué frecuencia se deben mantener relaciones sexuales para que una pareja goce de buena salud sexual? .Siempre respondo que no existen números preestablecidos a los que hay que ajustarse y que depende de la importancia que cada uno le otorgue al sexo.

En este artículo te disipo estas dudas para que las tengas en cuenta con tu pareja.

Factores que afectan a la frecuencia

Existen numerosas causas que son las responsables de que una pareja no tenga tanto sexo, como sobre todo cuando una de las partes quiere y la otra no, y es por estar enfadado o resentido y es que, si falta la conexión, el deseo se evapora. También el hecho de dejar de admirar a la pareja o de acabar por verlo como un amigo, destruye la atracción.

Así que, en lugar de contárselo a tus amistades, o buscar que puedes hacer en el CHATGPT, es importante que hables con tu pareja y reflexionéis si estáis satisfechos con vuestra relación además de preguntaros si existe algún tipo de asunto pendiente por resolver, para poder solucionarlo y vivir sin rencor.

Según un estudio de The Knot, que recoge cuál es la frecuencia normal de relaciones sexuales en una pareja con variantes en función de la edad, de la fase de la relación y de su estado actual: el 60% de los encuestados contestó que tenía sexo al menos una vez por semana, mientras que el 38% de estas parejas afirmaron tener sexo varias veces por semana. Muy en contra de la creencia habitual de que el matrimonio reduce notablemente la frecuencia sexual, los datos indican: que el porcentaje de relaciones sexuales una vez a la semana o más aumenta, una vez una pareja se casa, hay que tener en cuenta que la frecuencia sexual de las parejas varía según los años del matrimonio y si se tienen hijos recién nacidos, o más de un hijo, además de horarios laborales muy absorbentes.

¿Cuál es la frecuencia sexual en España?

Según datos del Instituto Kinsey –centro de investigación reconocido por sus programas de investigación del sexo, la sexualidad y las relaciones–, en España la frecuencia sexual, sería de esta manera:

–         Todos los días. Las personas que tienen menos de 25 años y las que están en la fase inicial de la relación.
–         3 veces por semana, aquellos que llevan menos de 2 años juntos y no tienen todavía hijos.
–         1 vez por semana, son la mayoría de las parejas estables que tienen hijos y no tienen más de 10 años juntos.
–         1 vez o dos al año o casi nunca, las parejas que llevan más de 20 años juntas, pero que tienen una convivencia tranquila, vida estable, que tienen hobbies y suelen usar la cama solo para dormir y ver series.

 

Para muchas de personas, tener sexo consiste en tan solo en: besarse y abrazarse, o solo masturbarse con frecuencia, sin llegar al coito, ya que conforme envejecemos el coito se vuelve menos importante y con esas prácticas ya están satisfechos y es que eso ya es tener sexo.

 

¿Estás satisfecho con tu vida sexual?

La mejor reflexión que puedes hacer para estimar si tu frecuencia es adecuada a tus expectativas o no, es preguntarte si estas satisfecho con la vida sexual que tienes con tu pareja.

-Si su respuesta es: “sí”, entonces todo lo que te digan las estadísticas de ciertos estudios, la opinión popular de tu grupo de amigos, o lo que puedas leer en este artículo, no tiene importancia.

-Si la respuesta es: “no”, sería importante que busques soluciones con tu pareja.

Cuando pasa el tiempo y te acostumbras a solo hacer la “cucharita” y dormir abrazados o no discutir, el cuerpo empieza a fabricar otro tipo de sustancias. El subidón de dopamina de los primeros dos años de relación (fase enamoramiento) va dejando paso a una hormona que se llama oxitocina, que es la del amor, y no se necesita tanto la pasión desenfrenada.

Puede que el ritmo vaya disminuyendo y, cuando nos queremos dar cuenta, nuestra frecuencia de relaciones sexuales se haya reducido tanto que acabas olvidando de querer tener sexo con coito. En ese momento debes preguntarte ¿ya no me apetece hacerlo o estoy adentrándome en un bucle de rutina con mi pareja que no da lugar a esos encuentros? ¿o es que ya no me atrae sexualmente mi pareja? ¿o si deseo a otras personas?

En Sexología sabemos que, a mayor actividad sexual, más ganas de sexo tendrás, cuando los encuentros se distancian, el cuerpo se olvida de alguna manera de generar esa “necesidad” y se limita a vivir asexualmente.

Dicho esto, ¿qué es lo que tú quieres? Si apuestas por disfrutar de tu sexualidad y de la de tu pareja, tu cuerpo se dispondrá positivamente a tener más ganas, así que es importante que te impliques y busques tener encuentros íntimos.

La cantidad de sexo que deberías tener en pareja no viene marcada por ninguna normativa estatal, sino por tus necesidades y las de tu pareja en cada fase de vuestra vida, algo que va cambiando con los años y que debe ser consensuado.

Comunicación

La receta para tener más cantidad de encuentros es tener comunicación, es decir, saber expresar y comunicar lo que quieres a tu pareja.

Cuando solo una de los dos tiene interés y el otro lo ha perdido, hablar de lo que se siente y tratar de identificar la causa del desinterés es fundamental para llegar a una solución en conjunto.

Se puede recuperar la pasión si ambos se implican, y si solos no pueden siempre pueden recurrir a terapia para que un profesional les ayude a encaminar la situación.

Articulo escrito 15 noviembre 2025 para El Progreso de Lugo

¿ODIAS O AMAS CONDUCIR?

¿ODIAS O AMAS CONDUCIR? 1152 2560 AnaCastroLiz

Mientras algunos disfrutan manejando un automóvil otros sienten pánico y desarrollan una fobia

Conducir es más que ir de un lugar a otro, transportando cosas o personas, para muchas personas se trata de un placer que ofrece mucha libertad e incluso es utilizada como terapia, sobre todo cuando debes realizar largos recorridos, te permite tener el tiempo suficiente para pensar sobre muchas cosas e incluso resolver todos tus problemas. El interior de un vehículo puede ser como un confesionario, que invita a reflexionar y meditar, ese lugar ideal donde encontrar cualquier inspiración.

¿Quién no ha cogido su coche y puso ruta sin rumbo fijo, después de una discusión con quien sea, solo por el propio hecho de buscar paz y calma?

Algo que escucho con frecuencia por parte de mis pacientes, sobre todo aquellos que viven fuera de la ciudad y tienen que desplazarse unos cuantos kilómetros, sobre lo que les ayuda antes de venir a terapia, pensar en lo que van a exponer, en ese momento en el coche y luego al irse, la reflexión que realizan en el viaje de vuelta.

Este articulo está dedicado para todos aquellos que disfrutan conduciendo y también para dar luz y visibilidad a todos aquellos que presentan ansiedad, fobia y pánico al no poder hacerlo, son las dos caras de la misma moneda, que gira en torno a la conducción: o la odias o la amas.

Dopamina para el Cerebro

Cuando somos conscientes de que estamos conduciendo, usamos todas nuestras capacidades que se ponen en alerta de forma simultánea, en ese preciso momento la motivación que tiene nuestro cerebro nos hace sentirnos muy bien, y eso se debe a la dopamina, que es un neurotransmisor que se encarga de alcanzar bienestar, sobre

todo, cuando disfrutas: del paisaje, de los colores tan armoniosos que tiene el cielo y de la música que escuchas en el coche o de la conversación que vas teniendo.

Pero conducir también puede ser una actividad compleja que, aunque es sobre aprendida, cuando lo conviertes en algo automático porque te pasas muchas horas conduciendo y tienes que desplazarte a largos recorridos para trabajar o porque forma parte de tu trabajo sea ser trasportista, es posible que no pienses en lo que haces, convirtiendo en monótona esa actividad y posiblemente desviando la atención hacia otras tareas.

Además, ahora con el aumento de venta de coches automáticos, esa condución fomenta esa monotonía que te acerca a un estado “theta” de consciencia, similar a estar hipnotizado, que es el favorece a que pienses en resolver problemas y pases por distintos estados de ánimo y pensamiento.

Que es el Euestrés

También se libra dopamina a través de la velocidad y las situaciones de riesgo al volante, algo desaconsejable por la Dirección General de Tráfico y las multas que te pueden caer si te pasas de los limites, sin hablar de riesgos mayores por posible accidente, pero si conducimos en una situación complicada, con lluvia torrencial, por ejemplo eso activa el sistema nervioso simpático y hace que se acelere nuestro corazón, aumente nuestro ritmo respiratorio, se contraigan nuestros músculos y aumenten la liberación de endorfinas. La respuesta es la misma que ante una situación de estrés, sin embargo, al ser algo puntual, buscado y supuestamente controlado, la percepción es más de sentir: euforia y emoción, y a eso se le conoce como “euestrés” que es la misma sensación que se produce tras practicar deporte o superar una meta.

Algunos estudios revelan que para conducir necesitamos activar al menos 1.500 subcompetencias cerebrales y que cada 0,6 metros aparece información importante, es decir que a 48km/h encontramos 1.320 ítems de información que debemos procesar. La concentración en la conducción obliga a olvidar otras preocupaciones, facilita la relajación, libera dopamina y en consecuencia provoca placer.

La fobia a conducir supone un miedo desproporcionado para quien lo padece, e impide actuar en caso de necesidad.

La amaxofobia o miedo a conducir

¿Cuál es esa delgada línea que separa ser prudente, como pueden ser los conductores noveles o alguien que tuviera un susto alguna vez con el coche, con tener fobia por conducir?

Si eres de los que te dices: “sólo de pensar que tengo que conducir ya me pongo de los nervios” “si tuviera que coger el coche solo pensaría en que voy a tener un accidente” tienes muchas posilidades de presentar amaxofobia.

La amaxofobia proviene del griego amaxo- carro y -fobia miedo. Se trata de una fobia específica, un trastorno de ansiedad, que genera bloqueo mental y emocional, donde se presentan síntomas ansiosos que hacen que solo pienses en que vas a tener un accidente de coche si conduces o vas de pasajero, y que ves el tráfico como una amenaza. Esto provoca que se deje de conducir en situaciones donde pueda haber más tráfico o evitar autopistas, o de noche, o cuando llueve, o dejar de hacerlo completamente.

Afecta a uno de cada cuatro conductores en España, habiendo dejado de conducir totalmente aproximadamente el 21% del total.

Síntomas:

· Físicos: Rigidez muscular, sudor manos, ganas de llorar o gritar, temblores, molestias estomacales, opresión en el pecho, mareo, taquicardia, etc.

· Cognitivos: Pensamientos negativos, distorsionados o catastrofistas sobre conducir, pesadillas relacionadas con el coche.

· Emocionales: inseguridad, exceso de preocupación. Sensación de que nadie le entienden algo que pueden llegar a dañar la propia autoestima.

· Conductuales: Nerviosismo, movimientos torpes y desorganizados.

Una persona que padece este problema suele depender de otras personas para poder desplazarse a cualquier lugar, algo que le puede hacer perder oportunidades laborales o de hacer cualquier actividad y a la larga fomenta el aislamiento social.

Causas

Las causas pueden ser diversas como alguna de estas:

· Haber tenido un accidente de tráfico

· Sufrir una mala experiencia con otro conductor

· Tener falta de práctica y ser inseguro al volante

· Padecer ataques de pánico previos o temer perder el control

· Experiencia traumática de presenciar accidentes ajenos

· Haber tenido un susto al volante

· Miedo a tener un accidente

· Inseguridad ante una conducción más exigente (por lluvia, viento o nieve)

¿Se puede superar esta fobia?

La clave está en aprender a saber enfrentarse con estrategias adecuadas al volante. Algunas de las estrategias que se utilizan en terapia son:

· El primer paso es reflexionar sobre el origen de la amaxofobia identificando cuales son los pensamientos más limitantes que se poseen para gestionar el propio estado emocional de ansiedad.

· Repasar cómo prevenir accidentes y retomar clases de conducir para volver a asociar la conducción con sensaciones positivas, comenzar por vías conocidas y que permitan parar en caso de necesidad, conducir en condiciones físicas y ambientales favorables

· En terapia aplicar Técnicas de relajación y autocontrol (mindfulness).

· Modificar los pensamientos limitantes.

· Conocer las sensaciones corporales y dejar de temerlas.

· Exposición gradual y segura a la conducción.

· Técnicas de trabajo con el trauma: EMDR es una técnica de desensibilización muy eficaz que permite reprocesar recuerdos traumáticos en pocas sesiones.

· Trabajo con el inconsciente: la hipnosis es una forma de conseguir tener una visión más saludable de uno mismo.

· Mejorar los Pensamientos autocastigadores, rígidos y perfeccionistas, los sentimientos de culpabilidad, la baja autoestima o síntomas depresivos son aspectos imprescindibles a abordar durante la terapia.

Articulo escrito 25 octubre 2025 para El Progreso de Lugo

LA DEPRESION OTOÑAL

LA DEPRESION OTOÑAL 787 2283 AnaCastroLiz

Este es el periodo más “depre” y algunas personas pueden desarrollar un Trastorno Afectivo Estacional

Esta sensación tan extraña que estas atravesando, con el cambio de tiempo, que te envuelve en un desasosiego constante, podría ser lo que se conoce por Trastorno Afectivo Estacional, donde muchas personas pasan por períodos cortos en los que se sienten tristes cuando cambian las estaciones, se sienten “decaídas” cuando los días se acortan y se sienten mejor cuando existen más horas de luz natural.

En la mayoría de los casos, los síntomas de este trastorno comienzan a finales del verano y duran hasta que llega la primavera o verano, si te lleva menos de un mes poder encajar este cambio no estaríamos hablando de algo patológico. Pensar en que a partir de ahora las horas del día tendrán menos luz, la vuelta al trabajo, rutinas, etc. y echar de menos la playa y el buen tiempo, te hacer estar en un periodo “de duelo” que podría decirse que es normal y natural.

Este es uno de los meses más temidos por muchos, septiembre, es donde más parejas suelen acudir a consulta. Aunque el periodo corto o largo de relax y desconexión, que ofrecen: junio, julio y agosto, os hayan favorecido o no a la pareja o familia, regresar a las rutinas varias, puede favorecer tener un ánimo bajo, algo que provoque que te vengas más abajo todavía. Lo fastidiado radica cuando vuelves a vivir rodeado de situaciones que ya no te agradaban y a una vida que resultaba ser un drama ya antes, porque tu existencia no te aporta la felicidad que desearías, así que éste puede ser un buen momento para plantearse un cambio y buscar nuevas opciones.

Síntomas Psicológicos

El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión, los síntomas incluyen:

  • Sentirse triste, ansioso o “vacío” de forma persistente, la mayor parte de del día, casi todos los días, durante más de 1 mes.
  • Sentir desesperanza o mostrarse pesimista.
  • Tener sentimientos de irritabilidad, frustración o desasosiego.
  • Sentirse culpable, inútil o impotente.
  • Perder interés o no sentir placer en pasatiempos o actividades.
  • Tener menos energía, sentir fatiga o verse como más lento.
  • Tener dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
  • Mostrar cambios en el sueño, en el apetito o en el peso sin planificarlo.
  • Tener dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos que no tienen una causa física clara ni desaparecen con tratamiento.
  • Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.

¿Quién lo padece con mayor sensibilidad?

En la mayoría de los casos, este trastorno comienza a partir de los 35 años, con mucha más frecuencia en las mujeres que en los hombres, en personas que viven más al norte de España (Galicia) donde hay menos horas de luz natural durante el invierno y donde existe peor clima.

Es más frecuente en personas con tendencia a padecer depresión o trastorno bipolar, o tengan trastorno por déficit de atención/hiperactividad, o trastornos de alimentación, ansiedad o pánico. A veces, este problema es hereditario a nivel comportamental y puede ocurrir con más frecuencia en personas que tienen familiares que ya lo presentan o que padecen otras enfermedades mentales, como depresión o esquizofrenia.

Causas

En la mayoría de los casos, parece estar relacionado con la pérdida de la luz del sol en el otoño o invierno, la reducción de la luz solar puede afectar al cuerpo de maneras que podrían contribuir a desarrollar este trastorno, tener dificultad para adaptarse a los cambios, y ser personas más rígidas mentalmente.

Algunos síntomas más comunes a nivel físico son:

  • Ritmo circadiano (reloj biológico):la disminución de la luz solar podría alterar los ritmos naturales de su cuerpo.
  • Niveles de serotonina:la reducción de la luz solar podría causar que disminuyan los niveles de serotonina algo que afecta al estado de ánimo.
  • Niveles de melatonina: a más oscuridad hace que el cuerpo produzca más melatonina. Más melatonina podría hacer que se sienta más cansado y letárgico.
  • Niveles de vitamina D:se cree que la vitamina D juega un papel importante en los niveles de serotonina. Gran parte de la vitamina D se obtiene del sol. Menos luz solar podría conducir a una deficiencia de vitamina D, lo cual podría causar síntomas de depresión.

Los pensamientos y los sentimientos negativos sobre el invierno o el verano y sus limitaciones y tensiones asociadas, también son frecuentes en las personas con trastorno afectivo estacional.

¿Existe Solución?

La fototerapia e ingerir vitamina D son tratamientos para el trastorno afectivo estacional mientras que la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos se usan para tratar la depresión en general, pero tengo que deciros que no existe un tratamiento específico a nivel químico para el trastorno afectivo estacional que realmente sea exitoso.

Hacer cambios de estilo de vida pueden ayudar con los síntomas.

Toma nota de las siguientes recomendaciones que podrían ayudarte:

  • La Terapia de luz, consiste en tomar entre 20 y 60 minutos diarios desde contemplar el “amanecer” como la luz del “atardecer” o del resto del día, cuando realmente el clima te permita disfrutarlo. Despertarse de forma natural, sin necesidad de utilizar una alarma con la luz del día, y dejar entrar tanta luz natural como sea posible en su casa o lugar de trabajo. Abrir las persianas, sentarse cerca de las ventanas y mantener las estancias iluminadas con luz natural lo más posible, y salir a dar paseos en el momento que más luz exista, todo eso te va a beneficiar.
  • Mantente físicamente activo. El ejercicio y la actividad física incrementan las endorfinas y alivian el estrés. Estas dos cosas pueden hacer que te sienta mejor y funcionen mejor que un antidepresivo químico.
  • Cuida tu alimentación.Toma alimentos saludables y duerme lo suficiente.
  • Restringe el alcohol o las drogas.Ambos empeoran la depresión. También pueden tener reacciones negativas con los antidepresivos.
  • Procura hacer vida social.Trata de comunicarte lo más que puedas con las personas de tu entorno y haz planes con ellos.
  • Busca ayuda.Si sabes que por lo general tus síntomas comienzan en septiembre y solo no puedes salir de este estado “depresivo” inicia una terapia.
  • Haz viaje.Planifica viajes a lugares con un clima más soleado y cálido durante el invierno. Aunque sea escapadas pequeñas y deja 15 días de tus vacaciones para el otoño o invierno.

Articulo escrito 27 septiembre 2025 para El Progreso de Lugo

SOBREVIVE AL VERANO

SOBREVIVE AL VERANO 780 2126 AnaCastroLiz

Cada año aumentan las cifras de ruptura de pareja tras el periodo de vacacional

¿a qué puede ser debido?

 

Si la relación va bien, el tiempo de descanso se suele aprovechar en: tener más armonía, diversión, y posiblemente tener más sexo. Si la relación vienen mal desde hace tiempo, con las vacaciones, al tener más convivencia ésta puede volverse más intensa, surgiendo más roces y diferencias, provocando una fuerte crisis.

Una pareja requiere de aplicar grandes dosis de paciencia y mucha inteligencia emocional, para superar cualquier crisis, pero sobre todo sentir amor uno por el otro, porque si a pesar de los esfuerzos no se consigue ser felices, vivir amargados puede ser una condena muy cara a pagar con infelicidad perpetua.

Estar de vacaciones es el momento más deseado para la mayoría de los mortales, pero en algunos casos el periodo estival puede desencadenar en un cataclismo o el fin de su mundo. En la última década, el final de verano e inicio de otoño es el periodo del año con más rupturas oficiales de pareja, con el 60% de los casos. Si eres de los que vas a cogerte unos días con tu pareja y en familia, y tienes miedo de lo que puede surgir, permanece atento a estas recomendaciones porque pueden ayudarte a no cometer graves errores.

¿Qué factores influyen en una ruptura?

1. Convivencia intensa cuando las cosas no van bien.

Si pasas más tiempo en pareja cuando ya existen conflictos y no consigues desconectar del todo, te vas a cargar de más tensión y pueden existir más discusiones por cualquier tontería en vacaciones. Cuando además debes de compartir tus vacaciones, no solo con la pareja e hijos sino con más familiares (cuñados, suegros, etc.) donde te imponen de alguna manera como deben ser esas vacaciones, la intensidad de las mismas puede ser un suplicio y tener un efecto muy negativo.

2. Parejas que no se han cuidado antes

Si durante todo el año por la rutina y ocupaciones, no has cuidado de la relación, ni has sido atento, ni cariñoso, y has delegado muchas responsabilidades familiares en la pareja, arrastrando un estrés considerable, cualquier cosa mínimamente agobiante que surja en vacaciones, puede empeorar la situación.

3. Descubrir cosas que no te gustan

En el caso de aquellas parejas que lleven poco tiempo, si organizan un viaje eso da más opciones para descubrir mejor a la persona con la que estás, y saber cómo es realmente. El simple hecho de pasar tiempo de diversión puede ser algo horrible y que te ayude a que se te caiga “el velo de los ojos” por completo de una persona.

4. Infidelidades

Las parejas también rompen por que aparece un “tercero” en discordia, y en unas vacaciones que hagas por tu cuenta, o con amigos, sin la pareja, puedes descubrir nuevos horizontes. Si te enamoras locamente, eso puede darte las fuerzas necesarias para romper con el pasado y pensar en una nueva vida.

5. Expectativas equivocadas

Las vacaciones están cargadas de expectativas sociales, ya que se espera que sean maravillosas, que te sanen por completo de las amarguras de todo el año, que tu pareja te haga el amor cada día y te jure amor eterno, pero si no se cumplen todas esas necesidades, la decepción te hará sentir un mayor malestar y desilusión frente a la realidad, y eso es una combinación explosiva, que puede conllevar a ruptura.

Descúbrete a ti mismo

Todas las personas que puedan estar en riesgo de separarse deben analizarse antes a sí mismos y preguntarse: ¿Qué me gusta/no me gusta de mi vida? y luego reflexionar lo siguiente para que la relación de pareja sobreviva al verano.

· Analiza que es lo que te está ocurriendo a nivel personal en tu vida, si te sientes animado o deprimido y si tiene que ver en ese estado emocional tu pareja. Habla con ella y dile lo que te sucede, no esperes a que tenga que adivinarlo.

· Ahora enfócate en tu pareja, y observa como es su vida y entorno, averigua si algo le preocupa. Ofrécele tu apoyo y dale seguridad, hazle sentir que te importa.

· El mayor error de una pareja es creer que tienen que hacer todo juntos, es importante saber mantener ciertos espacios, de realizar actividades por separado, tener grupo de amigos diferente y tiempo para estar a solas con uno mismo, todo eso fortalece más la unión.

· Las parejas cambian con el tiempo, se cree que siempre vas a estar como al principio y eso es lo ideal, pero las personas maduran y evolucionan, por eso debes re-enamorarte constantemente de la persona con la decides caminar en la vida, de no ser así, estarás anclado de alguien que fue y que quizás no vuelva a ser así.

· Comunicaros con respeto y llegad a acuerdos.

· Las crisis de pareja bien gestionadas son una fuente de aprendizaje.

· Cada relación es distinta, no os comparéis con vuestros amigos o con otra pareja que tengáis de referencia.

Las Crisis

Toda pareja pasará al menos una crisis en su vida, así que lo primero que se debe hacer es aprender de lo que sucede y saber gestionar las situaciones para cambiarlas.

Algunas pautas que debes tener en cuenta frente a una crisis veraniega o en cualquier otro momento del año, es lo siguiente:

· Analiza que tipo de errores de comunicación que tenéis: si sois de los que dan por hecho cosas que no se han hablado antes, corregís uno al otro, os echáis cosas en cara, no os habláis como castigo o no os escucháis, estos son algunos de los errores típicos que se pueden detectar y modificar.

· No tener objetivos comunes: si uno quiere ir a la montaña y hacer deporte y el otro quiere ir al mar y solo tomar el sol, no es mal plan ni uno ni otro, pero son planes con objetivos distintos, por eso es importante consensuar y equilibrar las necesidades.

· El sexo: se supone que si se tiene más tiempo de ocio puedes tener más tiempo para disfrutar del sexo, pero si esto no se da, hará que pueda aumentar la irritabilidad, si uno busca más al otro en la intimidad, es el momento de averiguar el por qué rehúye del sexo, quién al menos no lo necesita con la pareja.

Pautas para un verano Feliz

Esto son unos consejos generales:

1. Elegir el lugar al qué queréis ir de vacaciones donde los dos podáis disfrutar plenamente con lo que más os gusta.

2. Decidir qué hacer y respetar vuestros espacios.

3. Hablar de vuestras necesidades afectivas y sexuales, para aprovechar las vacaciones.

4. Gestionar las relaciones familiares con espacios para poder pasar también unos días vosotros solos.

5. Organizar reuniones con vuestros amigos conjuntos y por separado.

Espero que estás herramientas te ayuden a pasar un buen verano con tu pareja, pero si atraviesas una crisis de pareja, pide ayuda profesional para que os faciliten herramientas para fortalecer de nuevo la relación.

Artículo escrito 19 julio 2025 para El Progreso de Lugo

EL MATRIMONIO EN ROMA

EL MATRIMONIO EN ROMA 780 2126 AnaCastroLiz

Heredamos de la antigua Roma muchos detalles y costumbres que con el ARDE LUCUS se reviven

Recordando las costumbres romanas de hace más de 2000 años, y fusionándola con esta sección, que como sabéis está dedicada a hablar de situaciones habituales de una consulta de psicología y de terapia de pareja, os quiero comentar como eran las costumbres de roma en cuanto a sus matrimonios.

Investigando sobre ello, me gustaría dejaros un resumen de algunos de los aspectos en los que menos hemos cambiado:

-En lo de “prometerse” y pedir la mano, esto ya viene del matrimonio romano cum manu, en el que la novia pasaba de la familia propia a la del marido o de la custodia de su pater a la de su esposo. Estar prometido, en romano se dice spondeo, de donde evidentemente vienen nuestros esponsales.

-La fiesta nupcial, que se llamaba sponsalia. En la fiesta se acordaba la dote y los prometidos intercambiaban regalos.

-El Ramo de la Novia, antes era más bien de rosas o narcisos.

– El anillo, el vestido blanco, el velo, lo de pasar en brazos a la novia, en realidad ¡qué poco hemos cambiado en dos siglos!, ¿verdad?; las bodas son como aquellas anituguas porque somos romanos, por más que nos pese.

– Al día siguiente, el nuevo matrimonio romano celebraba otro banquete íntimo, solo para sus familiares, a modo de reboda (repotia).

Así que, si te casas estos días por los ritos callejeros, que sea por lo romano.

La Novia

La edad legalmente aceptable para contraer matrimonio era de 12 años (antes de los 15).  Tradicionalmente, era el padre (era el paterfamilias) el que arreglaba el matrimonio. Para ellas casarse significaba el final de la niñez y pasaban directamente a ser esposas, a tener una vida sexual con todas sus consecuencias, sin ningún tipo de educación sexual para dedicarse a su esposo y a sus placeres.

Se comportaban de una manera adulta y sabía, muy por encima de su edad, preservando su virginidad como un tesoro. El matrimonio desempeñaba un papel importante en la mejora de la situación familiar y patrimonial. En los estratos más altos de la sociedad, los matrimonios se arreglaban para crear alianzas entre familias prominentes, fortalecer y extender la base de poder del padre o la familia.

El novio

El rito de iniciación para los chicos era al adquirir la toga, con eso ya era un ciudadano, con libertad social y sexual. Eran casaderos a los 18-20 años, poseían una extensa educación, incluso algunos estudiando en el extranjero, casi como universitarios.

La edad mínima legal para casarse era de 14 años. Sin embargo, era común casarse más tarde, especialmente en las clases altas y hacerlo con una chica mucho más joven, sobre todo aquellos que ya eran viudos con la esperanza de tener más hijos.

Factores que influyen en la edad del matrimonio romano

  • Situación social: Los hombres de las clases altas tendían a casarse más tarde, después de alcanzar un cierto nivel de éxito profesional.
  • Estatus militar: Los soldados no podían casarse antes de los 25 años de servicio, a menos que recibieran la ciudadanía romana como recompensa.
  • Estrategia familiar: Los padres pactaban las uniones desde una edad temprana.
  • Prácticas sociales: los varones de la alta sociedad se podían casar varias veces y con chicas mucho menores que ellos.

Compromiso

El compromiso no era un requisito, pero a menudo precedía a un matrimonio de alta escala social y podía durar dos años o más. Se le daba gran importancia a casarse con una niña de 12 años ya que aseguraba así que fuera virgen. Los compromisos de boda se arreglaban mediante negociación entre el padre de ella, el posible novio y su familia.

La ceremonia

La novia llevaba una guirnalda de flores encima de las trenzas y estaba cubierta por un velo amarillo-naranja brillante, que cubría su rostro y cabello, con túnica blanca, y zapatos dorados. La boda comenzaba en la casa del padre de la novia, decorada con guirnaldas y se realizaban sacrificios a los dioses. No era hasta el anochecer que llevaban a la novia, en procesión hasta la casa del novio.

Fechas

Era obligatorio que ambas partes consintieran libremente a casarse, que fueran ambos ciudadanos romanos y haber superado la pubertad. La fecha tenía que elegirse de forma delicada, no debía hacerse en días nefastos, ni el primero o 15 de cada mes, ni en mayo, ni durante ningunas fiestas importantes.

Las fechas más propicias eran: cualquier día desde los idus hasta finales de junio, ya que se creía que durante el solsticio de verano tenía lugar la época de más fértil y de más esplendor de la naturaleza.

Tipos de Matrimonios

La antigua Roma, había 4 formas principales de unión:

Confarreatio: el de los nobles. Era la forma más solemne y antigua de matrimonio en Roma, reservada para los patricios y la clase noble. Con un componente religioso, bajo la supervisión de: pontífices y los sacerdotes más importantes de Roma. Se ofrecía pan de espelta («panis farreus») a los dioses, como un símbolo de pureza y unión. Implicaba la bendición del dios Júpiter.

Ejemplo: Lucio Cornelio Escipión Barbato, político y general romano (337 a.C.–270 a.C.,), con Pomponia. Es el equivalente al matrimonio religioso.

Coemptio: el contractual. Esta forma simulaba una transacción comercial, el esposo “compraba” simbólicamente a la mujer frente a testigos. Era más bien un contrato civil que unía bajo un acuerdo formal. Práctica común entre los plebeyos, utilizada por patricios que buscaban un matrimonio más flexible o que no cumplían con los requisitos para otros tipos de unión. El ritual comenzaba con una pregunta formal hecha por el esposo al padre de la novia o a un tutor.

Ejemplo: Tiberio Graco (163 o 162 a.C.–133 a.C) fue un destacado político de la República romana, que se casó con Claudia, una plebeya. Sería el equivalente al matrimonio civil de nuestra época.

Usus: por convivencia. Es la forma más sencilla de matrimonio en la antigua Roma, se basaba en la convivencia continua de la pareja durante un año. Si la mujer permanecía en la casa del hombre durante ese tiempo sin interrupciones significativas, como pasar tres noches consecutivas fuera, se consideraba que estaban legalmente casados. No requería documentación alguna. Era popular entre los plebeyos ya que proporcionaba una alternativa menos formal para las uniones.

Ejemplo: el matrimonio del famoso político, filósofo y escritor romano Cicerón (106 a.C.–43 a.C.) con Terencia. Es lo que llamamos “pareja de hecho”.

Concubinatus: unión reconocida pero informal. Esta relación se daba entre parejas que no podían o no deseaban casarse oficialmente, pero que convivían. Los hijos de estas uniones no tenían los mismos derechos de herencia que los nacidos de matrimonios legítimos, este matrimonio ofrecía una alternativa para aquellos que no cumplían con los requisitos de las formas tradicionales de matrimonio.

Ejemplo: Julio César (100 a.C.–44 a.C.), con Cleopatra VII, la reina de Egipto. Esto corresponde a lo que le llamamos “al vivir arrimados” de toda la vida.

Artículo escrito 14 junio 2025 para El Progreso de Lugo

Taco Universal Redondo ARCOS – blanco

Taco Universal Redondo ARCOS – blanco 787 2283 AnaCastroLiz

Enlazar una relación amorosa tras otra, sin elaborar un tiempo para la reflexión, acaba pasando factura al equilibrio emocional

Es de extrema toxicidad, no darle un espacio, tiempo y lugar al dolor que se experimenta después de una ruptura sentimental.

El síndrome de Tarzán explica la conducta, que personas de cualquier edad, pueden experimentar cuando son incapaces de cerrar ciclos al romper una relación de pareja, lo que les lleva a “saltar” de una persona a otra cubriendo ese hueco afectivo, sin tomarse el tiempo necesario para sanar y reflexionar.

¿Pero a qué viene relacionar a Tarzán, con un comportamiento tan dependiente emocional? Sabemos que este personaje de ficción de Edgar Rice Burroughs, es representado entre otras características de moverse por la selva agarrándose por las plantas trepadoras (lianas) que no suelta una, sin tener bien agarrada la otra, pues bien, quienes presentan este síndrome evitan el dolor emocional de una perdida, refugiándose inmediatamente en una nueva pareja.

Esta conducta no solo se puso de moda en la era digital, con las aplicaciones de citas y redes sociales que facilitan el acceso inmediato a nuevas relaciones, esto ha sucedido desde siempre con lo que le llamábamos “un clavo quita otro clavo”. Se prefiere mantener una apariencia de “cierta estabilidad emocional” y estar siempre cubierto de compañía, en lugar de enfrentarse a la soledad.

En este mundo donde conectar con alguien es fundamental surgen constantemente nuevos conceptos, que a algunos les ayuda a comprender mejor sus experiencias. ¿Te suena este comportamiento tan dependiente?,¿Conoces a alguien que le cueste “bajar a tierra” y contactar con el dolor de una perdida?  ¿Quieres conocer las consecuencias que puede tener seguir así?

Identifica si padeces este problema

Una persona que presente este síndrome tendrá estas características:

  • Al poco de romper una relación ya busca sustituto inmediatamente, sin analizar los errores.
  • Te asusta quedarte sin pareja y haces lo posible por tener la agenda completa con actividades o planes con amigos, no concibes una existencia sin tener pareja porque forma parte de tus creencias de vida.
  • Repites el mismo Patrón y los mismos errores en cada nueva relación, es decir, o tú fallas en lo mismo una y otra vez o las personas “pecan” de lo mismo contigo para que no funcionen esas relaciones.
  • Evitas la autocrítica, ni analizas con objetividad los motivos de las rupturas anteriores ni inviertes tiempo en trabajar sobre tu propio crecimiento emocional.
  • Búsqueda constante de dopamina en las nuevas experiencias amorosas sin saber realmente lo que quieres ni necesitas.
  •  “Anestesias” el dolor de la ruptura emocional con una nueva ilusión para no enfrentarte al sufrimiento.

¿Cual pueden ser las Causas?

Las más frecuentes se encuentran en:

  • Miedo a la soledad, la falta de seguridad en uno mismo y en su capacidad de enfrentar la vida sin una pareja puede fomentar este comportamiento.
  • No saber gestionar un duelo, ni la acumulación de emociones negativas que impactan en su estilo de vida, seguramente tengan por resolver las heridas de la infancia del abandono y rechazo.
  • Padecer ansiedaddepresión baja autoestima, por eso buscan en esas nuevas parejas la seguridad que no encuentran en sí mismos.
  • Ser un narcisista por la necesidad de que alguien te valide constantemente sobre tus cualidades, y se busca a personas que les admiren por algo, porque necesitan atención (quizás la que tuvieron en exceso de sus madres o en defecto).
  • Dependencia emocional: Aquellos que dependen emocionalmente de otros para su bienestar pueden sentirse incapaces de dejar una relación sin tener otra en puerta.

Consecuencias

Tomarse el tiempo para reflexionar sobre lo sucedido, aprender de los errores y fortalecer la propia identidad es clave para construir relaciones futuras más saludables, sino se realiza un duelo tras una ruptura de forma necesaria no conseguirás un crecimiento personal. Evitar el dolor o tus miedos aumentará un proceso destructivo que afectará a tu amor propio.

Algunos de los efectos negativos tanto en quien lo padece como en sus potenciales parejas son:

  • Tener relaciones idealizadas y limerentes, con cierta superficialidad emocional, ya que lo que te pueden dar si te lo quitan, enseguida buscarás quien te lo vaya a suplir, convirtiéndote en un autómata emocional y a las parejas en gamificaciones.
  • Utilizar a terceros, si son dejados el que padece este síndrome, aunque no esté muy enamorado se “aferrará” a otra persona solo por no estar sin pareja. Los nuevos noviazgos, lejos de proporcionar estabilidad, se convierten en un parche que no aborda los problemas de fondo y dificulta el establecimiento de vínculos auténticos y profundos.
  • Tener cada vez más terror a la soledad y ansiedad.

¿Se puede superar este Síndrome?

Es fundamental tomar conciencia de que no es sano unir relaciones sin antes cerrar ciclos emocionales y ser valiente para enfrentar el dolor de las rupturas. Tomarse el tiempo que sea necesario para sanar te ayudará a construir relaciones más sólidas en el futuro, además de trabajar en la propia autoestima e independencia emocional para evitar caer en el ciclo de las relaciones liana.

Algunos pasos fundamentales pueden ser:

  • Aprender a estar solo, viajar y hacer actividades con las que disfrutar.
  • Hacer terapia para sanar las heridas del pasado, reformular las creencias que tienes, utilizar herramientas y estrategias para enfrentarse a la vida solo o acompañado pero de forma madura y plena.
  • Saber quién eres sin pareja y lo que quieres de una relación de pareja, no puedes conformarte con lo que sea.

El autoconocimiento es muy importante para romper con este ciclo de relaciones tóxicas para poder conectar con quién sea de manera auténtica.

Artículo escrito 16 mayo 2025 para El Progreso de Lugo

CUSTODIA CON-PARTIDA y AMARGURA

CUSTODIA CON-PARTIDA y AMARGURA 1152 2560 AnaCastroLiz

Lo complicado de tener que enfrentarse a una separación, cuando se tienen hijos, es tener que adaptarse a no verlos cada día

Pensar en lo mejor para unos hijos debería estar muy por encima de cualquier rencor que exista hacia una expareja. Según datos oficiales del INE, hasta un 47% de las parejas que se divorcian cada año en España tienen hijos y la custodia compartida es la opción existente para la mayoría de los casos. Muchos países europeos nos llevan ventaja practicándola desde hace mucho más tiempo, pero ¿es realmente la mejor opción para todos los casos?

Se sabe que la custodia compartida permite que ambos progenitores disfruten igual de sus hijos y que ellos no vean alterada su vida cotidiana ni su relación emocional con sus papas, compartiendo temporadas de tiempo iguales para poder beneficiarse de la misma implicación de responsabilidad afectiva y estando cubiertos 24/7 de absoluto bienestar, pero esto no suele ser así en todos los casos.

Con respecto a lo que puede suponer para esos hijos tanto cambio, ha surgido la denominación del “síndrome de los niños maleta”, que es el estrés al que se someten estos menores, por tener que cambiar de casa para ir a vivir con uno y con otro por temporadas. Esta situación es muy complicada si la relación que existe entre ambos progenitores no es del todo armónica, que es algo que también sucede y afecta a muchos casos y es motivo de consulta psicológica. Si ya ha sido difícil una convivencia con tu ex pareja y después de atravesar un juicio, tienes que hacer frente a otro duelo que es adaptarte a ver cada cierto tiempo a tus hijos, puede ser algo muy complicado de asimilar y superar, sobre esto es lo que voy a tratar en este artículo.

Ventajas de la custodia compartida

Antes de analizar los efectos emocionales que sufren muchos padres y madres con esta medida, os voy a comentar las ventajas existentes, siempre y cuando ambos están de acuerdo, y sobre todo los niños, es decir cuando todo es aparente paz y armonía y son las siguientes:

  • Ambos progenitorescuentan con los mismos derechos y responsabilidades y los niños pueden disfrutar de su compañía y cuidados a por igual, lo que hace que se mantenga una relación de apego sólida.
  • El niño ve menos alterada su rutina habitual si son los padres los que se turnan para vivir en el que ha sido el hogar conyugal y disfrutan de ambos por igual.
  • Las obligaciones económicas se reparten y así no hay problemas de quien aporta más o menos, todo está equiparado.

Cuando hay mala relación, ¿qué sucede?

Existen una tendencia cada más en auge a otorgar sentencias de custodia compartida cuando hay mala relación entre los progenitores, a corto, medio y largo plazo esto va afectar a la estabilidad de esos hijos.

Mientras un Tribunal analiza tu caso concreto, porque parte de la base que la guarda y custodia compartida es el régimen normal, ideal y deseable en todos los procedimientos de familia, si tú por lo que sea, no has denunciado una situación “de malostratos” o tu pareja es un “narcisista encubierto” o tiene otro tipo de patología y comportamiento de personalidad casi psicopática, ya te estas “comiendo con patatas” esta situación para aprender a marchas forzadas a gestionar este otro nuevo duelo, y a disfrutar de tus hijos cada poco, teniendo que tapar los agujeros emocionales que sabes “carece” la otra parte.

El impacto de tener que compartir el mismo tiempo los hijos con tu ex pareja, puede tener un impacto muy significativo en tu salud mental y emocional.

Efectos Emocionales

Algunos de los efectos psicológicos que se pueden experimentar son estos:

– La incertidumbre y la falta de control sobre la situación puede hacer que padezcas cuadros de estrés, trastornos ansiosos-depresivos, dificultad para dormir, etc.
– Sentimientos de ira y resentimiento hacia los abogados, tribunales y por supuesto la ex pareja o todo aquel del que haya dependido esta situación.

– Sentirse culpable o avergonzado por no poder proporcionar tus hijos una familia tradicional, creyéndote responsable de la situación.

– No tener claro el rumbo que debes tomar la vida y cuando no estás con tus hijos caer en un vacío absoluto.

– Dudar de tu capacidad de cuidar a tus hijos de manera efectiva.

– Pensar en tener que comunicarse con tu ex pareja por cualquier tema relacionado con tus hijos, pueda suponerte un trastorno añadido difícil de gestionar, porque se sabes que te va a generar disputas sobre la crianza de ellos y la toma de decisiones.

Como afrontar esta etapa

Cada persona es única y puede experimentar diferentes efectos psicológicos al adaptarse a las custodias compartidas con su ex pareja, existen muy pocos estudios que se centren en lo que supone para un progenitor esta situación ya que como he comentado, se le otorga extrema prioridad al bienestar del menor, pero ese equilibrio precisamente depende del bienestar del adulto.

Una custodia compartida donde los padres antepongan el bienestar de sus hijos por encima de los propios deseos, es imposible de conseguir si una de las partes no utiliza el razonamiento lógico y mucho menos si presenta algún trastorno de la personalidad (antisocial, paranoide, histriónico) o es un narcisista, o lo peor un psicópata.

Lo que puedes hacer para intentar llevar lo mejor posible esta situación, si es tu caso es lo siguiente:

  • Enfócate en lo que tienes en tu vida presente: trabajo, amistades, familia, hobbies, mascotas y en tener un estilo de vida sano.
  • Haz planes cortos, y valora lo que haces cada día para reconocer tu esfuerzo.
  • Hablar sobre tus hijos a tu entorno, tenlos presentes y si es preciso elabora un diario con notas para compartir con ellos para cuando estéis juntos.
  • Ten una red de apoyo en familiares y amigos haz planes con ellos
  • Permítete rehacer tu vida sentimental
  • No tienes que reparar lo que no hace bien con ellos tu ex, céntrate en lo que tu si puedes hacer por ellos.
  • Si el día de su cumpleaños no te toca estar con ellos, puedes celebrarlo cuando estéis juntos.
  • Busca ayuda para compartir tus emociones y saber gestionar esta situación lo mejor posible.

Articulo escrito 19 abril 2025 para El Progreso de Lugo

LA PERDIDA DE LA PAREJA POR IMPACTO

LA PERDIDA DE LA PAREJA POR IMPACTO 780 2126 AnaCastroLiz

Tras el fallecimiento de un compañero de vida se debe comenzar un proceso de aceptación sin reprimir las emociones

Perder a un ser querido en cualquier circunstancia es una de las experiencias más duras que puede experimentar una persona; sea por enfermedad, accidente o un suicidio, peor aún si la causa es de manera repentina, entonces se presentará un desafío profundo e inmensamente complejo para los que quedan, en ese momento comenzará un proceso de duelo repleto de dificultades para comprender lo que sucedió, sobre todo en aquellos casos donde la causa de fallecimiento es impactante, porque se liadará con el trauma, será fácil que te cuestiones: “¿y por qué tuvo que ser así?” “¿se podría haber evitado?” “¿qué pude haber hecho que no hice?” …

En un fallecimiento ya esperado puedes darle sentido a la situación y prepararte emocionalmente durante el tiempo previo que ya conozcas el resultado, eso en la teoría, luego ya se sabe que no siempre se suele encajar bien, sabemos que el fin de la vida está en la muerte, pero la gran mayoría de la humanidad no acaba todavía por entenderla.

En las pérdidas inmediatas se instauran emociones y pensamientos que van desde la tristeza, a la culpa, pasando por, sentir ira y miedo, sobre esto es de lo que vamos a tratar el artículo de hoy para saber aceptar la pérdida de un compañero de vida.

La Culpa

El duelo se trata de una respuesta normal-adaptativa que se manifiesta en forma de angustia y sufrimiento.

Consta de diferentes etapas, estas serían: shock, negación, ira, tristeza hasta llegar a la aceptación. No todo el mundo experimenta todas estas fases ni en el mismo orden. El problema que realmente hace que se eternice un duelo es cuando se siente una gran culpabilidad por no haber podido evitar el suceso, no darse

cuenta antes de lo que podía pasar o porque uno mismo es el que sigue vivo y se murió la persona que más quieres.

Esa culpa es la que hace que no tengas interés por nada, pierdas el apetito y te cueste dormir, que no puedas tomar decisiones, que solo tengas ganas de llorar, te duela la cabeza, y sientas que te ahogas porque tienes mucha ansiedad, si acudes a tu médico de cabecera, te recetará antidepresivos, algo que tapará más esa emoción reprimiéndola y no solventándola, costando entender que te pasa y lo peor, no podrás aceptar este terrible suceso.

El dolor y el amor deben coexistir juntos en la perdida que forma también parte de las personas que te rodean

¿Es bueno, normal o malo?

Necesitamos clasificar lo que nos pasa, y que alguien externo nos lo indique, en una situación de este tipo, se necesita sobre todo tiempo y paciencia para asumirlo, al ritmo y circunstancias de cada uno, no existe un tiempo que se considere como bueno, o más normal para decir que la tristeza pasará o si es muy malo para ti, si llevas 2 años sin levantar cabeza porque no consigues superar la muerte de tu pareja. Podrás volver a encontrar las ganas de vivir según aceptes que en tu vida, ya no estará físicamente esa persona y te puedas centrarte en poder encontrar nuevas ilusiones.

Cuando sufres por la muerte de la pareja todas las emociones negativas que experimentes son normales, el dolor hay que vivirlo para dejarlo ir. Tener una red de apoyo es vital: contar con buenos amigos y familiares, y si sientes mucho sufrimiento y ves que no puedes solo, pide ayuda psicológica.

Elaborar el duelo es importantísimo y fundamental, sin tener que presionarse por la duración

Lecciones de vida que aprendes

Cuando superas una pérdida tan impactante, es cuando por fin aprendes a aceptar la vida sin esa persona y con ello obtienes lecciones de vida muy valiosas como las siguientes:

– Valoras cada segundo que pasas con la gente que te importa

– Demuestras amor a aquellos que respetas y quieres

– Relativizas los problemas, diferencias lo grave de lo que tienen solución

– Sabes realmente quienes son tus amigos (los que están a tu lado en los momentos duros)

– Agradeces lo vivido junto a tu ser querido el tiempo que compartisteis juntos, le recuerdas con amor

-Intentarás ser la persona que tu pareja querría que fueras.

El calendario del luto

En un proceso de duelo tendrás momentos en los que puedas reír, bailar, disfrutar y la sensación de no saber cómo puedes seguir viviendo sin esa persona, y es normal.

Antiguamente se vestía con color negro, que simbolizaba el respeto que se tenía por el difunto, este color es la ausencia de luz. Tribus ancestrales creían que el alma de los fallecidos podía salir del cuerpo e introducirse en los vivos, se pintaban de negro para esconderse. Eso se va trasformando con el tiempo en vestir de negro, en tiempos del Imperio Romano, que se vestían con la toga pulla o toga sórdida, hecha de lana de color negro. Sin embargo, la costumbre de vestir de negro en los funerales se institucionalizó en el siglo XVI gracias a los Reyes Católicos, que promulgaron la pragmática de luto.

En todo proceso se debe entender que existe un calendario de fechas señaladas (aniversarios de bodas, navidades, vacaciones, cumpleaños, etc.) que harán sentir esa pérdida con más tristeza, y creer que se retrocede en el duelo, por volver a estar más triste, pero esa sensación forma parte del proceso. El calendario de fechas señaladas, pone aún más en evidencia esa ausencia, porque se realizan esas celebraciones solos sin la pareja. El duelo es un proceso que no es lineal, debes escucharlo y permitirte expresar todo lo que que sientes desde el corazón.

Artículo escrito 15 marzo 2025 para El Progreso de Lugo

Back to top