Este es el periodo más “depre” y algunas personas pueden desarrollar un Trastorno Afectivo Estacional
Esta sensación tan extraña que estas atravesando, con el cambio de tiempo, que te envuelve en un desasosiego constante, podría ser lo que se conoce por Trastorno Afectivo Estacional, donde muchas personas pasan por períodos cortos en los que se sienten tristes cuando cambian las estaciones, se sienten “decaídas” cuando los días se acortan y se sienten mejor cuando existen más horas de luz natural.
En la mayoría de los casos, los síntomas de este trastorno comienzan a finales del verano y duran hasta que llega la primavera o verano, si te lleva menos de un mes poder encajar este cambio no estaríamos hablando de algo patológico. Pensar en que a partir de ahora las horas del día tendrán menos luz, la vuelta al trabajo, rutinas, etc. y echar de menos la playa y el buen tiempo, te hacer estar en un periodo “de duelo” que podría decirse que es normal y natural.
Este es uno de los meses más temidos por muchos, septiembre, es donde más parejas suelen acudir a consulta. Aunque el periodo corto o largo de relax y desconexión, que ofrecen: junio, julio y agosto, os hayan favorecido o no a la pareja o familia, regresar a las rutinas varias, puede favorecer tener un ánimo bajo, algo que provoque que te vengas más abajo todavía. Lo fastidiado radica cuando vuelves a vivir rodeado de situaciones que ya no te agradaban y a una vida que resultaba ser un drama ya antes, porque tu existencia no te aporta la felicidad que desearías, así que éste puede ser un buen momento para plantearse un cambio y buscar nuevas opciones.
Síntomas Psicológicos
El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión, los síntomas incluyen:
- Sentirse triste, ansioso o “vacío” de forma persistente, la mayor parte de del día, casi todos los días, durante más de 1 mes.
- Sentir desesperanza o mostrarse pesimista.
- Tener sentimientos de irritabilidad, frustración o desasosiego.
- Sentirse culpable, inútil o impotente.
- Perder interés o no sentir placer en pasatiempos o actividades.
- Tener menos energía, sentir fatiga o verse como más lento.
- Tener dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
- Mostrar cambios en el sueño, en el apetito o en el peso sin planificarlo.
- Tener dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos que no tienen una causa física clara ni desaparecen con tratamiento.
- Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
¿Quién lo padece con mayor sensibilidad?
En la mayoría de los casos, este trastorno comienza a partir de los 35 años, con mucha más frecuencia en las mujeres que en los hombres, en personas que viven más al norte de España (Galicia) donde hay menos horas de luz natural durante el invierno y donde existe peor clima.
Es más frecuente en personas con tendencia a padecer depresión o trastorno bipolar, o tengan trastorno por déficit de atención/hiperactividad, o trastornos de alimentación, ansiedad o pánico. A veces, este problema es hereditario a nivel comportamental y puede ocurrir con más frecuencia en personas que tienen familiares que ya lo presentan o que padecen otras enfermedades mentales, como depresión o esquizofrenia.
Causas
En la mayoría de los casos, parece estar relacionado con la pérdida de la luz del sol en el otoño o invierno, la reducción de la luz solar puede afectar al cuerpo de maneras que podrían contribuir a desarrollar este trastorno, tener dificultad para adaptarse a los cambios, y ser personas más rígidas mentalmente.
Algunos síntomas más comunes a nivel físico son:
- Ritmo circadiano (reloj biológico):la disminución de la luz solar podría alterar los ritmos naturales de su cuerpo.
- Niveles de serotonina:la reducción de la luz solar podría causar que disminuyan los niveles de serotonina algo que afecta al estado de ánimo.
- Niveles de melatonina: a más oscuridad hace que el cuerpo produzca más melatonina. Más melatonina podría hacer que se sienta más cansado y letárgico.
- Niveles de vitamina D:se cree que la vitamina D juega un papel importante en los niveles de serotonina. Gran parte de la vitamina D se obtiene del sol. Menos luz solar podría conducir a una deficiencia de vitamina D, lo cual podría causar síntomas de depresión.
Los pensamientos y los sentimientos negativos sobre el invierno o el verano y sus limitaciones y tensiones asociadas, también son frecuentes en las personas con trastorno afectivo estacional.
¿Existe Solución?
La fototerapia e ingerir vitamina D son tratamientos para el trastorno afectivo estacional mientras que la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos se usan para tratar la depresión en general, pero tengo que deciros que no existe un tratamiento específico a nivel químico para el trastorno afectivo estacional que realmente sea exitoso.
Hacer cambios de estilo de vida pueden ayudar con los síntomas.
Toma nota de las siguientes recomendaciones que podrían ayudarte:
- La Terapia de luz, consiste en tomar entre 20 y 60 minutos diarios desde contemplar el “amanecer” como la luz del “atardecer” o del resto del día, cuando realmente el clima te permita disfrutarlo. Despertarse de forma natural, sin necesidad de utilizar una alarma con la luz del día, y dejar entrar tanta luz natural como sea posible en su casa o lugar de trabajo. Abrir las persianas, sentarse cerca de las ventanas y mantener las estancias iluminadas con luz natural lo más posible, y salir a dar paseos en el momento que más luz exista, todo eso te va a beneficiar.
- Mantente físicamente activo. El ejercicio y la actividad física incrementan las endorfinas y alivian el estrés. Estas dos cosas pueden hacer que te sienta mejor y funcionen mejor que un antidepresivo químico.
- Cuida tu alimentación.Toma alimentos saludables y duerme lo suficiente.
- Restringe el alcohol o las drogas.Ambos empeoran la depresión. También pueden tener reacciones negativas con los antidepresivos.
- Procura hacer vida social.Trata de comunicarte lo más que puedas con las personas de tu entorno y haz planes con ellos.
- Busca ayuda.Si sabes que por lo general tus síntomas comienzan en septiembre y solo no puedes salir de este estado “depresivo” inicia una terapia.
- Haz viaje.Planifica viajes a lugares con un clima más soleado y cálido durante el invierno. Aunque sea escapadas pequeñas y deja 15 días de tus vacaciones para el otoño o invierno.
Articulo escrito 27 septiembre 2025 para El Progreso de Lugo
